Los "indignados" que plantaron sus tiendas de campaña el domingo en el madrileño Paseo del Prado son desalojados por la Policía. Tres de ellos han logrado entrar en el Congreso y entregar un documento reivindicativo.
La Policía Nacional ha empezado a desalojar a los "indignados" que estaban acampados en la plaza de Cánovas del Castillo (Neptuno) en Madrid, cercana a las Cortes, aunque varias decenas de jóvenes se mantienen concentrados en la zona vigilados por un fuerte dispositivo policial.
El desalojo comenzó sobre las 07.30 horas de la mañana del miércoles de forma pacífica, según ha dicho a Efe un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía, que ha añadido que el Servicio de Limpieza municipal está preparado para proceder a la limpieza de la zona.
Una portavoz de los jóvenes concentrados ha manifestado a Efe que, pasadas las 10.00 horas de la mañana, los agentes han rodeado al grupo de "indignados" conminándoles a marcharse, mientras ellos permanecían sentados en el Paseo del Prado, junto al Museo Thyssen.
"Manos arriba, sin violencia" corearon los jóvenes, aunque algunos agentes iniciaron el desalojo arrastrando a varios jóvenes, que estaban cortando el tráfico en el Paseo del Prado, según la portavoz.
El tráfico está cortado en el Paseo del Prado, en sentido Atocha, y se está desviando la circulación por las calles de Alcalá y Alfonso XII, ha informado a Efe un portavoz del centro de pantallas del Ayuntamiento de Madrid.
Otro grupo de participantes, que mantenía una asamblea en la mediana del Paseo del Prado, ha conseguido entregar un
documento reivindicativo en el Congreso de los Diputados a pesar de que la policía ha acordonado los alrededores de la cámara. Será Llamazares quien lo lea ante los diputados.
El grupo de "indignados" está acampado desde el sábado pasado en la plaza de Neptuno y en el Paseo del Prado, tras llegar a Madrid la denominada "Marcha Popular Indignada", que partió hace un mes de Galicia, Murcia, País Vasco, Cataluña, Andalucía, Extremadura y Valencia
Según los acampados, hay diez heridos aunque ninguno de ellos grave.