Economía

Santander dará tres años de carencia a los parados

Crónica económica

Miércoles 27 de julio de 2011
El banco de Emilio Botín parece haber escuchado a los furiosos del 15M. O a los cinco millones de parados. O más bien a la mitad de la población española, que teme quedarse en el paro. Y ha arbitrado medidas para facilitarles que cumplan con sus exigencias.

El Banco Santander no ha obtenido unos buenos resultados en la primera mitad del año: Ha caído un 21 por ciento en el primer semestre hasta los 3.501 millones de euros. La caída se debe, en gran medida, por haber destinado 620 millones de euros (538 millones de libras) a una provisión extraordinaria "para la cobertura de eventuales reclamaciones que pudieran producirse por la venta de seguros de protección de pagos en Reino Unido".

Pero estos resultados han quedado en un segundo plano tras el anuncio, por parte de Alfredo Sáenz, de que el banco tomará medidas extraordinarias en atención con sus deudores en situación de desempleo. En concreto prevé ofrecer una moratoria de hasta tres años sobre el principal. Además de los trabajadores que pierdan su empleo, se beneficiarán los particulares y autónomos que sean clientes del banco y que registren una merma en sus ingresos del 25 por ciento. Arriesgada medida, sí, pero que por otro lado mejora la imagen del banco y probablemente le permita ganar clientes entre los desesperados españoles, la mitad de los cuales teme perder su empleo, según conó este martes Funcas.

Otro importante banco ha dado sus resultados del primer semestre. Se trata de Bankia, que ha obtenido un beneficio neto de 205 millones de euros. Su consejero delegado, Francisco Verdú, calcula que la entidad obtendrá a finales de 2011 “al menos” 410 millones de euros. Bankia ha cerrado 476 oficinas, el 72 por ciento de su plan de ajuste, y ha despedido a 2.879 personas, el 77 por ciento del mismo plan. Ahora las malas noticias. Aunque el 6,35 por ciento de mora sigue estando por debajo del sector, ha crecido a gran velocidad desde el 5,5 por ciento que tenía en diciembre. Contrasta ello con el buen dato de que tras su salida a bolsa su core capital es del 9,9 por ciento. ¿Quién dijo que estaba parada la reestructuración financiera?

Hablamos casi a diario de la deuda del Estado, de las Comunidades Autónomas, de los ayuntamientos. Pero uno de los principales signos del desequilibrio de nuestra economía era la deuda exterior, que llegó a superar el 10 por ciento del PIB y en cantidad sólo era inferior a la de los Estados Unidos. ¿Cuánto debemos al exterior? El Blog Salmón recoge los datos a 31 de marzo de este año, y arrojan 1,02 billones de euros de deuda exterior neta: 22.200 euros por habitante o 58.200 por trabajador. La partida más importante es la tenencia en manos foráneas de bonos, letras y obligaciones: 787.000 millones de euros, 511.000 millones en títulos privados y 276.000 millones en deuda pública. Señala el blog: “Esta deuda privada es la que constituye el mayor lastre y se acumuló principalmente a raíz de la burbuja inmobiliaria, destacando el espectacular aumento que tuvo desde 1999, cuando llegaba a los 18.000 millones de euros, a la desorbitada cifra que alcanzó a mediados de 2007 cuando llegó a 637.000 millones de euros. En esos siete años de euforia colectiva la deuda aumentó 35 veces”.

Y atención: “El segundo problema es que gran parte de esta deuda presenta vencimientos en el corto plazo, lo que obliga a un renovación continua (y a un costo más elevado de los créditos), generando una situación de fuerte presión financiera que puede desembocar en dinámicas similares a las vividas por Grecia, Irlanda o Portugal. Si se agudiza este colapso, la quiebra de España sería casi inmediata”.

Se ha señalado varias veces que la deuda pública no es el único problema financiero de la economía española, pero estos datos, recabados aquí, muestran claramente la dimensión de la cuestión. Y esta es otra razón por la que debe liberalizarse ya la economía española. Siempre se alega, lo hemos hecho nosotros en estas crónicas, que es necesario para que las empresas produzcan más, creen más empleo y paguen más impuestos con los que sostener la pesadísima deuda pública. Pero también lo es para que ese crecimiento del sector privado permita hacer frente a la enorme deuda privada.

Y un último apunte sobre la deuda de EEUU: El banco Danske considera que hay muy pocas posibilidades de que se alcance un acuerdo sustancial entre demócratas y republicanos para reducir el gasto. Recordemos que tanto Barack Obama como las agencias de calificación desean unos recortes de 4.000 millones de dólares. No ve muy grave un default temporal, pero sí ve muy probable que se recorte la calificación de la deuda estadounidense. Se acabó el USAAA, dicen allí los analistas.

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