Semana Negra de Gijón, que abrió sus puertas el viernes pasado, acoge este año a más de 140 escritores y creadores de comic de todas las partes del mundo. Empieza siempre con el mítico corte de una cinta negra, abriendo la nueva edición que durará hasta el 31 de julio. Festival que lleva 20 años existiendo, en él convergen la literatura policiaca, las exposiciones que este año se llaman
Valentina en Blanco y Negro y
2011, el año de la rebelión, una Feria de libros y un mercadillo interétnico. La exposición
Valentina es del dibujante italiano Guido Crepax, que se exhibe por primera vez en España. Consta de 40 páginas originales que recorren los 34 años de historia del personaje.
Este año podemos ver a autores como
Gisbert Haefs, Ian Watson, Manuel Rivas, José Carlos Somoza, Steve Redwood, Carmen Posadas, Elia Barceló o Gisbert Haefs, entre otros muchos. Además, el terror se sumó al género negro, y el domingo, por ejemplo, se habló de “La fantasía al terror”, en una tertulia en la que participaron Juan Miguel Aguilera, Rafa Marín, Susana Vallejo y Rodolfo Martínez. El premio Minotauro ha recaído, este año, en Montse de Paz por su libro
Ciudad sin estrellas.
La velada poética de la noche del viernes 29 contará con la presencia de Luis García Montero, heredero de Ángel González como coordinador, y los poetas Benjamín Prado y Joaquín Sabina.
Si seguimos en el mundo literario, sabremos que el escritor francés
Dominique Lapierre, autor de best-sellers internacionales como
La ciudad de la alegría, Mil soles, o
Era medianoche en Bhopal, acaba de llegar a Ibiza, junto a su hija Alexandra Lapierre, también una escritora reconocida en Francia, para celebrar su ochenta cumpleaños en casa de su sobrino, Javier Moro.
Autora de obras que han tenido un grandísimo éxito de ventas, la biografía de la pintora
Artemisa Gentileschi (Planeta, 1999) lanzó a Alexandra Lapierre a la fama internacional. Para el libro, se instaló en Roma, en donde llevó a cabo una investigación sobre los personajes históricos. También es la autora de
Cortesana, Un hombre fatal y El ausente. Fanny Stevenson. Entre la pasión y la libertad, que obtuvo un gran éxito internacional y ganó el Grand Prix des lectrices de Elle.
De hecho, si uno viaja a Francia estos días, verá que en todas las librerías hay un pequeño libro de Alexandra Lapierre, más ligero sin duda que sus novelas históricas anteriores, pero muy atractivo. Se llama
Les menottes et le radiateur. Son las cartas que se mandan dos amigas. Una de ellas vive en Roma y le cuenta a la otra una cena muy peculiar en la que se acabó hablando de las grandes pasiones. La solapa del libro habla de “un descanso” que se ha tomado la escritora para escribir este libro, para el cual se ha dejado llevar por estas conversaciones en las que habla del amor, de la pasión, de las mujeres y de la soledad. Muy apropiado para las vacaciones.