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Mohamed VI reclama dar paso a los jóvenes en las nuevas instituciones

marruecos

Domingo 31 de julio de 2011
El Discurso del Trono, que todos los años pronuncia el rey de Marruecos en conmemoración de su llegada a la cúspide del Estado, indica la hoja de ruta del país para el futuro inmediato. El monarca da las pautas de lo que considera prioritario e irremplazable para el Reino. Mohamed VI pidió en su 12º aniversario de la llegada al trono, un profundo cambio generacional y abrir las puertas de todas las instituciones a la juventud, que compone la inmensa mayoría de la sociedad.


En los dos discursos anteriores, en 2010 y 2009, Mohamed VI insistió en trazar losplanes de desarrollo a corto plazo, infraestructuras, bases económicas y descentralización regional. Al mismo tiempo, en ambos textos exigió moralidad y atención al ciudadano por parte de las instituciones delpaís, las tradicionales del poder legislativo y dela Administración territorial, y las creadas por él mismo,institutos y fundaciones en su mayoría de tipo benéfico.

Sin embargo, en estos dos años, el desarrollo económico delpaís, ha mantenido las mismas taras que en elpasado: ha beneficiado a una minoría y no se ha traducido en la movilización popular. La afluencia a las urnas para cualquier tipo de elección en Marruecos, sigue siendo ínfima. En el mejor de los casos, los cálculos reales no dan más de un 30% de participación.

La principal causa de la desmovilización y el desinterés popular sigue siendo la confiscación de todas las instituciones por castas de intocables. El Parlamento, las regiones,los ayuntamientos, pero también los partidos políticos y hasta los sindicatos, siguen estando en manos de las mismas personas desde hace decenios. Las instituciones se encuentran prácticamente cerradas al acceso para las nuevas generaciones.

El Discurso real este año ha estado centrado en las consecuencias para elpaís de la nueva Constitución adoptada en Referéndum el 1º de Julio. Pero también es el primer discurso del monarca desde que estalló laprimavera árabe, y desde que en Marruecos se formó el movimiento 20 de Febrero. Mohamed VI no se ha referido directamente al mismo,pero ha dejado entender que quiere impulsar una de sus principales reivindicaciones: el acceso de la juventud a las riendas del estado. Es dramático que en un país en el que hay miles de jóvenes diplomados, salidos de todas las Universidades y Escuelas Técnicas delpaís, que están en paro, ocurra que más de la mitad de los “elegidos del pueblo”, desde concejales a diputados sean analfabetos integrales o funcionales.

Mohamed VI ha anunciado Elecciones anticipadas para el otoño, conforme a la nueva Constitución, “a su espíritu y a su letra”. Pero para ello, también ha exigido a los partidos que se renueven, que organicen sus congresos, que abran sus estructuras a la juventud. Los socialistas de la USFP ya han comenzado a hacerlo, y han incorporado a 200 jóvenes activistas del movimiento 20-F, en sus organismos internos, además de la Juventud Socialista que ha participado como tal en las movilizaciones. También lo han hecho la juventud del isticlal y la del islamista Partido dela Justicia y desarrollo, pero estos dos últimos partidos aún no han dadoelpaso de integrar a esta nueva generación en sus estructuras.

Como en años anteriores,pero con rasgos nuevos, Mohamed VI ha reiterado que el problema del Sahara es prioridad en política interior y exterior de Marruecos. Pero si en el discurso del año pasado en 2010, criticó con bastante dureza al vecino país Argelia, principalapoyo logístico, político y diplomático de los independentistas del Frente Polisario, llegando a pedir a Argelia que “cese de contrariar lalógica dela Historia”, en el de este año ha sido mucho más moderado. En efecto, el Rey ha constatado “la evolución positiva de los encuentros ministeriales y sectoriales” que se han hecho entre los dos vecinos en el último año, y se ha hecho valedor de “arreglar todoslosproblemas en suspenso, comopreludio a una normalización total de las relaciones bilaterales”, que incluya la reapertura de las fronteras cerradas desde 1994.

“El rey sabe que la guerra del Sahara ha permitido la constitución de lobbys muy potentes en elpaís, y que mientras elconflicto continúe, no podrá haber cambiosprofundos”, señala una fuente diplomática a El Imparcial. Lobbys formados por una extraña alianza entre mandos militares por una parte, empresarios y financieros por otra, y políticos. Un entramado que supone un freno al desarrollo del país. Muchas de las grandes fortunas marroquíes han surgido o se han incrementado con el conflicto del Sahara, que dura ya más de 35 años. “Quizás ahí hay que buscar la razón de que Mohamed VI no haya procedido a renovar la cúpula militar y de la seguridad, que viene a ser la misma que hace 30 años”, afirma por su parte una fuente española conocedora del dossier bilateral. Los generales que bloquean el ascenso de la nueva oficialidad sólo partirán el día en que se resuelva definitivamente elconflicto del Sahara. “Sólo entonces, Marruecospodrá profundizar realmente elproceso de democratización interna”.

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