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Nacionalizaciones y cupos en el baloncesto, ¿peligra el futuro de la cantera española?

ACB, FEB y ABP llegan a un acuerdo

Domingo 31 de julio de 2011
La nacionalización del congoleño Serge Ibaka y la aprobación de los nuevos cupos de jugadores en la ACB han puesto de relieve la situación de los jugadores españoles jóvenes en el baloncesto profesional. Mientras los jóvenes acaban de quedar campeones de Europa sub20, y con el Eurobasket de Lituania en el horizonte, un nuevo marco de contratación en la ACB vuelve a permitir la existencia de equipos sin jugadores nacionales en sus plantillas.

A principios de la temporada recién acabada, la Unión Europea dictaminó que la norma existente en la ACB que obligaba a contratar un mínimo de 4 españoles en cada plantilla ACB era ilegal, ya que atentaba contra la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras de la Unión. Así pues, la Federación Española de Baloncesto (FEB), la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) debían ponerse de acuerdo para acordar unos nuevos cupos de jugadores de cara a la nueva temporada.

Dicho acuerdo consiste en sustituir el cupo de los cuatro españoles (cinco, si la plantilla tiene 12 jugadores) por otro en que serán cuatro “jugadores de formación”. Dicho término hace referencia a todo aquel jugador español, comunitario o europeo que haya estado federado al menos tres temporadas en un club español de los 14 a los 20 años. Además, se ha de tener en cuenta que se considera jugador comunitario a todos aquellos que tengan la nacionalidad de una federación adscrita a FIBA Europa, que no coincide con las fronteras de la Unión Europea.

Precisamente, el mediador en este acuerdo, el Secretario de Estado para el Deporte, se mostró el más crítico al respecto. Para Soler "el gran debate es cómo tiene que ser en un futuro la ACB. Actualmente un equipo puede tener once o doce jugadores en plantilla y ningún español porque la ley europea lo permite. Es un problema aún más importante porque mi responsabilidad es tener una selección capaz de tener más éxitos en Juegos Olímpicos, Mundiales y Eurobaskets", ha aseverado.

Además, ha insistido en que el modelo actual ACB está estancado y "no ha evolucionado" en los últimos veinte años, cuando entonces era "envidiable". Para el Secretario de Estado para el Deporte, "aquel instrumento tan bueno hace veinte años no lo es hoy en día. Están obligados (ACB) a reflexionar de qué y cómo quieren subsistir en los próximos años", recalcó.

Desde la Asociación de Baloncestistas Profesionales también se mostraron críticos con el trato al jugador español por parte de la ACB: “Si tan buenos resultados ha dado un marco de protección al jugador nacional que nos ha convertido en un modelo de referencia en el mundo, no se entienden las continuas reticencias y obstáculos por parte de la ACB para acordar un marco de estas características”.

También atacan la permisividad ante la nacionalizaciones de americanos por parte de países europeos en condiciones sospechosas: “No terminamos de entender que la protección del jugador nacional no haya sido nunca una causa pacífica - el cupo de jugadores seleccionables tuvo que forzarse con una convocatoria de huelga de la ABP - ni encaja la permisividad de la ACB frente a los matrimonios fraudulentos, pasaportes exprés, etc. que han desvirtuado los marcos pactados en los últimos años”.

Este último punto ha saltado de nuevo a la actualidad informativa tras la nacionalización del pívot congoleño Serge Ibaka (jugador de los Oklahoma City Thunder de la NBA) mediante la vía de “carta de naturaleza”, una forma que tiene el Consejo de Ministros de otorgar la nacionalidad española a extranjeros por causas extraordinarias, lejos de los diez años de residencia que se exigirían por vía ordinaria en el caso del deportista africano.

Desde el Comité Olímpico Español dan su opinión al respecto, rechazando las “nacionalizaciones a la carta” por encima de los resultados. Para el COE “se deben cuidar las cosas, ya que muchos deportistas buscan competir con otros países que no son los suyos, algo contra lo que hay que luchar”.

Desde febrero de 2009 hasta esta semana, el Gobierno ha usado esta vía para nacionalizar a 17 deportistas: además de Ibaka, se incluyen en la lista el luchador olímpico armenio Narek Setaghyan, los jugadores de baloncesto Astou Barro Ndour (Senegal), Sancho Tracy Constance Lyttle (San Vicente e Islas Granadinas), Nicola Mirotic (Montenegro), los jugadores del Unicaja de Málaga Rafael Freire Luz (Brasil) y El Hadji Malick Fall (Senegal), la jugadora del CB islas Canarias Doukole Vanessa Ble (Costa de Marfil), el fondista Mohamed Marhoum (Marruecos), la mediofondista Marina Krasimirova Petkova (Bulgaria), la gimnasta Cristiana Mironescu Iancu (Rumanía), el waterpolista Balazs Marton Sziranyi (Hungría), el atleta Abdelaziz Merzougui (Marruecos), la gimnasta Anais Cormorant (Francia), los regatistas Lucas Alexander Trittel y Florian Johannes Trittel (ambos de Alemania) y el yudoca Tarek Gherib (Argelia).

Los datos que nos facilita la ABP reflejan el peligro que puede suponer el nuevo marco de contratación. En las últimas temporadas, a pesar del cupo de 4 nacionales, los jugadores españoles disputaron el 32% de los minutos totales de juego en la ACB. Tras ver la semana pasada cómo la selección española sub 20 se proclamaba de manera autoritaria campeona de Europa, cabe preguntarse si los jóvenes valores que lo hicieron posible como Josep Franch, Nicola Mirotic o Joan Sastre tendrán futuro en la nueva ACB.