Cultura

Estreno de [i]El caso Farewell[/i]

crónica cultural

Domingo 07 de agosto de 2011
Dos excelentes películas en cartel del francés Guillaume Canet, Pequeñas mentiras sin importancia y El caso Farewell. Además, exposición Jeff Wall: The Crooked Path, en el Palacio de Bellas Artes, Bruselas, hasta el 11 de septiembre.


El caso Farewell es la última película de Guillaume Canet, el actor y realizador francés de hoy en día más internacionalmente conocido. Ha llegado con mucha expectación por el éxito que ha cosechado en otros países. Dirigida por Christian Carion, se ha querido volver al cine de espionaje tan característico de los años 70 y 80. Mucho más lento y pausado que el habitual caracterizado por la hiperactividad de la serie de los Bourne. Así, Guillaume Canet y el serbio Emir Kusturica se alternan la cámara. Dan vida a personajes supuestamente reales de un caso poco conocido pero que, sin embargo, contribuyó a la caída del régimen soviético. Dos personajes antagónicos cuyos destinos se ven unidos por el espionaje político.

Pequeñas mentiras sin importancia, esta vez dirigida y escrita por Canet, se basa en momentos de su vida y su cariz es claramente autobiográfico. Personajes que se dejan absorber por el trabajo, perder en un determinado ritmo de vida, no darle importancia a las pequeñas cosas de la vida, que luego son las que realmente cuentan. Canet escribió el guión después de una estancia de un mes en un hospital al contraer un virus. Como una tapa que esconde los posos del dolor, Pequeñas mentiras sin importancia es lo que descubrimos al levantar el velo que nos esconde, no la realidad, sino lo que importa de verdad. El reparto es de primera con actores como François Cluzet, Marion Cotillard (Oscar a la mejor actriz por La vie en rose y la acabamos de ver en Midnight in Paris), Laurent Lafitte o Benoît Maginel (La vie est un long fleuve tranquille, o La pianista).

Además, exposición en Bruselas del fotógrafo canadiense Jeff Wall (Vancouver, 1946). Wall fue una verdadera revolución en el mundo de la fotografía artística al incorporar, a finales de los años 70, los códigos de la imagen documental para producir obras en las que todo no es más que ilusión. Su técnica se acerca al cine ya que utiliza, para sus tomas, actores reales, sus temas y composiciones se inspiran de la literatura y de la pintura, reinventando ciertas obras de arte como La Muerte de sardanapale, de Eugène Delacroix, o Un Bar aux Folies Bergères, de Edouard Manet.

Para esta muestra, Jeff Wall va aún más lejos. Ha seleccionado 25 fotografías de los años 70 hasta nuestros días que pone en paralelo con obras de artistas modernos y contemporáneos. Edouard Manet, Henri Matisse, Picasso, Dalí, Frank Stella, Dan Graham, el realizador Rainer Wernerr, Fassbinder, los fotógrafos Diane Arbus, Walter Evans, Bill Brandt, Thomas struth o Andreas Gursky. Se puede realizar una relectura absolutamente visual del arte moderno, en donde la imagen se basta a sí misma sin necesidad de texto.

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