Jornada Mundial de la Juventud
Martes 09 de agosto de 2011
El viaje que Benedicto XVI protagonizará la semana que viene para presidir la Jornada Mundial de la Juventud será el tercero de este papa a España y el octavo que realiza un pontífice a este país.
De los 265 papas legítimamente elegidos en la historia de la Iglesia, solo los dos últimos, Juan Pablo II y Benedicto XVI, han visitado España, ya que tradicionalmente los máximos responsables de la Iglesia católica no salían del Vaticano.
Tan sólo un año después de haber sido elegido pontífice, Benedicto XVI visitó Valencia para presidir el V Encuentro Mundial de las Familias, que se celebró en esa capital a principios de julio de 2006.
A lo largo de su visita, recibió a los Reyes y buena parte de la familia real y se entrevistó con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y otras autoridades nacionales y autonómicas.
Además, visitó la catedral y otros lugares religiosos y oró por las 43 víctimas del accidente del metro que había tenido lugar en la capital valenciana pocos días antes.
Al día siguiente celebró la misa de clausura del Encuentro Mundial de las Familias, al que asistieron un millón de personas, según la organización.
Su segunda visita a España fue el pasado mes de noviembre, cuando viajó en calidad de "peregrino de la fe" a Santiago de Compostela con motivo de la celebración del Año Santo Compostelano, para a continuación viajar a Barcelona para la consagración de la Sagrada Familia.
También en esta ocasión el Papa se reunió con los Reyes y con los Príncipes de Asturias, y mantuvo un breve encuentro privado con Zapatero.
Por su parte, su antecesor Juan Pablo II fue el papa que primero y más veces a viajado a España, un país que visitó hasta en cinco ocasiones.
La primera vez que "el papa viajero" pisó suelo español fue en 1982 para un viaje de diez días -del 31 de octubre al 9 de noviembre- en los que visitó dieciséis ciudades y varios monasterios.
Ávila, Toledo, Segovia, Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Santiago de Compostela y Madrid fueron algunas de las ciudades que visitó el pontífice, y en la capital de España celebró una eucaristía que fue el acto más multitudinario, hasta ese momento, en la historia de Madrid.
Dos años más tarde, Juan Pablo II volvió a España, aunque fue sólo por unas horas en una escala camino de América Latina.
En aquella ocasión, que duró apenas 15 horas, el Papa estuvo en Zaragoza, en cuya basílica del Pilar leyó un mensaje dirigido a familiares de misioneros españoles en América Latina.
Cinco años después, el 19 de agosto de 1989 Juan Pablo II volvió a España, pero en esta ocasión, lo hizo como peregrino y para visitar Galicia y Asturias.
En Santiago de Compostela hizo, en peregrinación simbólica, los cien últimos metros del camino ataviado con la esclavina y el bordón de roble hasta la catedral, en cuya cripta rezó ante las reliquias del apóstol, y abrazó la estatua de éste, como es tradición en los peregrinos.
En junio de 1993, Karol Wojtyla realizó su cuarto viaje pastoral a España, en el que visitó Sevilla, Huelva y Madrid, donde consagró la catedral de la Almudena.
El quinto y último viaje a Juan Pablo II a España tuvo lugar en mayo de 2003, dos años antes de su muerte.
El Pontífice pasó dos días en Madrid, donde celebró una misa en la base aérea de Cuatro Vientos ante más de un millón de personas y canonizó cinco beatos españoles.
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