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La Policía controla Londres, pero los disturbios se extienden a otras ciudades

grupos de jóvenes se enfrentaron a los agentes en Manchester y Birmingham

Miércoles 10 de agosto de 2011
Londres ha permanecido esta noche en alerta y en relativa calma gracias a la presencia de 16.000 policías desplegados en sus calles, pero ciudades como Manchester, Salford, Liverpool, Gloucester, Nottingham y Birmingham sufrieron saqueos e incendios.

Varias ciudades inglesas sufrieron esta madrugada incidentes esporádicos de violencia, mientras que Londres vivió una jornada relativamente más calmada ante la fuerte presencia policial desplegada en sus calles. El primer ministro británico, David Cameron, presidirá este miércoles otra reunión de su Gabinete de crisis para evaluar la violencia callejera que el Parlamento debatirá este jueves.

Desde que el pasado sábado comenzaron los disturbios, la Policía Metropolitana ha practicado 768 detenciones relacionadas con actos violentos, desorden y saqueos y se han presentado cargos contra 167 individuos, según los últimos datos de Scotland Yard.

Este cuerpo efectuó anoche su mayor despliegue de los últimos días con 16.000 agentes en las calles y desde las 20.00 horas se detuvo a 81 personas en diferentes zonas de la capital.

Con el aumento de la presencia policial, la calma reinó mayoritariamente en Londres, pero ciudades como Manchester, Salford, Liverpool, Gloucester, Nottingham y Birmingham sufrieron saqueos e incendios.

Según la policía, 108 personas fueron detenidas por su implicación en altercados en Manchester y Salford, donde grupos de jóvenes prendieron fuego a edificios y vehículos esta madrugada, y 87 individuos fueron arrestados por desórdenes en West Midlands.

En esa área del país, la policía de Birmingham ha abierto una investigación por asesinato después de que tres hombre fallecieran en un accidente de carretera cuando al parecer protegían su vecindario.

Las fuerzas policiales se enfrentaron el martes en Greater Manchester a "niveles extraordinarios de violencia de grupos de delincuentes".

En Liverpool, se detuvo a 50 personas por altercados, otras tres en Gloucester por arrojar piedras y botellas, mientras en Leicester, un centenar de jóvenes atacaron comercios y lanzaron objetos contra los agentes.

La ola de violencia comenzó en Tottenham, al norte de Londres, cuando una pequeña marcha pacífica de protesta por la muerte de un joven por disparos de la policía derivó el sábado en graves disturbios, que se propagaron a otros barrios.

Mark Duggan, de 29 años, se encontraba en un taxi cuando fue alcanzado por los disparos de la policía en un suceso en el que un agente resultó herido y que es investigado por una comisión independiente.



Londres permaneció hoy en alerta con 16.000 policías desplegados en sus calles, mientras los disturbios se extendieron a Manchester y Birmingham, donde grupos de jóvenes se enfrentaron a la policía y asaltaron comercios en la cuarta jornada de violencia callejera en el Reino Unido.

La policía aumentó hoy casi un tercio su presencia en la capital británica, que vivió una noche de tensa calma, sin que a media noche se hubieran registrado incidentes, en contraste con la noche anterior, cuando 6.000 agentes no pudieron evitar un maratón de saqueos e incendios por toda la ciudad.

Las calles de Londres se vaciaron hoy tras anochecer y cines, teatros, pubs y numerosos comercios cerraron de manera preventiva ante el temor de que se repitieran los violentos disturbios.

En el centro de Manchester, una ciudad al norte de Inglaterra con 500.000 de habitantes, se vivió el enfrentamiento de casi dos mil jóvenes con la policía además del saqueo e incendio de varias tiendas lo que hizo que se suspendiera el servicio de transporte público en tranvía y que sus calles más céntricas fueran tomadas por las fuerzas de seguridad.

Un centenar de jóvenes llevó acabo además varios robos y asaltos de tienda mientras jugaban "al ratón y al gato" con la policía que los perseguía por la zona más comercial de la ciudad.

Según el testimonio de varios testigos a la cadena BBC, estos jóvenes, encapuchados y enmascarados, actuaban como si fueran una banda organizada, con algunos miembros dando órdenes a los otros.

En Birmingham, la segunda ciudad más poblada del Reino Unido, se registraron disturbios por segundo día consecutivo con grupos de jóvenes asaltando tiendas y enfrentándose a la policía.

Una situación muy parecida se vivió también en West Bromwich, una localidad cercana a Birmingham, donde ardieron varios vehículos.

En Nottingham, al norte del país, una comisaría fue incendiada por un grupo de unos treinta jóvenes, diez de los cuales fueron detenidos.

La policía, que fue duramente criticada hoy por su incapacidad para acabar con la violencia incontrolada durante cuatro jornadas, confirmó que ya han sido detenidas 563 personas, y que 105 han sido acusadas formalmente por su implicación en los disturbios de la capital británica.

Además, Scotland Yard publicó hoy en su página web fotografías de distintos sospechosos de participar en los altercados de Londres y pidió la colaboración ciudadana para identificarlos.

En los próximos días, la policía publicará más imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia que abundan en las calles de Londres, y espera aumentar el número de detenidos.

En medio de los esfuerzos de Scotland Yard para hacer frente a los desórdenes, el Comité Independiente de Quejas a la Policía (IPCC) reconoció hoy que no hay "pruebas" de que el joven Mark Duggan, que falleció el pasado jueves en Londres tras recibir varios disparos de los agentes, utilizara un arma antes de ser abatido.

Duggan, de 29 años, recibió un disparo en el pecho por parte de un oficial de Scotland Yard y su muerte ha sido el detonante que inició la oleada de violencia que se extiende por Londres desde el sábado.

El primer ministro británico, David Cameron, que esta noche se reunió con el alcalde de Londres, Boris Johnson, después de que ambos tuvieran que interrumpir sus vacaciones para hacer frente a ola de violencia callejera, aseguró hoy que se hará "todo lo necesario" para restaurar el orden en la capital y otras ciudades del Reino Unido.

El "premier", sobre el que aumenta la presión para que imponga el orden en las calles, volverá a presidir mañana una reunión del Gabinete de crisis de su Gobierno y ha convocado para el jueves una reunión extraordinaria del Parlamento en mitad del receso veraniego.

El malestar de los ciudadanos ante la ola de violencia incontrolada se puso hoy de manifiesto cuando el alcalde Londres, Boris Johnson, y el viceprimer ministro, Nick Clegg, fueron abucheados mientras visitan algunas de las zonas afectadas en la capital británica.

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