Nacional

Rajoy intenta poner orden ante la amenaza de crisis del PP

El líder popular se entrevista en privado con Esperanza Aguirre

Jueves 03 de abril de 2008

Ante los crecientes rumores de una posible lista alternativa encabezada por Esperanza Aguirre en el próximo Congreso, el presidente del PP citó este miércoles a la presidenta de la Comunidad de Madrid en el restaurante Zalacaín.

El encuentro, días antes, entre Rodrigo Rato y Esperanza Aguirre había hecho saltar todas las alarmas en la séptima planta de Génova. Fuentes del partido ya habían confirmado a EL IMPARCIAL el descontento que para la presidenta madrileña supuso la elección de Valencia como destino final del Congreso, a pesar de los excelentes resultados obtenidos en Madrid. Para el círculo cercano a Rajoy, la reunión entre el ex presidente del FMI y la dirigente madrileña podría tener una interpretación de alto contenido político, lo que daña los intereses de una lista sólida y unitaria pilotada por Rajoy.

La excitación en las filas populares estaba servida. Así que este miércoles, y a petición de Mariano Rajoy, el presidente almorzó con Esperanza Aguirre. El líder de la oposición sólo tenía que despejar una incógnita en la velada: la intención de la política madrileña. Y ella, tal y como había afirmado justo al siguiente día de las elecciones, le prometió -apuntan algunas fuentes- que bajo ningún concepto había participado ni participaría en ninguna operación que supusiera su descabezamiento en el Congreso de junio.



Otras piedras en el camino de Rajoy
La elección de Soraya Sáenz de Santamaría, anunciada el lunes ante la Ejecutiva Nacional, así como el conocimiento del nuevo equipo en el Congreso de la Carrera de San Jerónimo, ha sorprendido por la juventud de los portavoces y ha desatado las críticas de un número destacado de diputados del PP, que esperaban obtener un cargo por su experiencia y lealtad a Rajoy.

Y así, la flamante portavoz, calmando el clamor de algunos clásicos inquilinos de los cuarteles de Génova, preocupados por su futuro inmediato, ha declarado: "Zaplana tendrá el puesto que él desee... Pons, el papel que estime oportuno". El que ya ha dicho que no a un cargo ha sido Manuel Pizarro, quien ha desestimado ostentar el puesto de portavoz económico, lo que hará Cristóbal Montoro.

Entre las maniobras para congraciarse con los descontentos se incluyen numerosas ofertas de cargos intermedios en el partido y en el Congreso, como portavocías y áreas ejecutivas.

Gallardón, ¿secretario del PP?
Sin embargo, los esfuerzos de Rajoy, parecen de momento en vano. Las murmuraciones, lejos de concluir, han arreciado aún más este jueves, cuando un diario nacional rubricaba desde sus páginas la sustitución de Ángel Acebes al frente de la Secretaría del partido por Alberto Ruiz-Gallardón. Y, aunque el alcalde de Madrid ha desmentido levemente la información, las declaraciones del primer edil manifestando su apoyo indisimulado a Soraya Sáenz de Santamaría y subrayando que el Partido Popular "se encuentra en uno de sus mejores momentos", aumentan la incertidumbre en el PP sobre la probable candidatura de Gallardón, según ha podido saber EL IMPARCIAL.

Y se trata de una hipótesis factible, ya que "Rajoy se enfadó mucho la noche de las elecciones cuando descubrió que, tras conocer los resultados de las mismas, Esperanza Aguirre brindó e incluso se fumó un puro en su despacho de la primera planta, lo que se entendió como la celebración de una revancha". La misma fuente ha asegurado a EL IMPARCIAL que "hace ocho meses ella parecía una diosa y Gallardón un maldito, y ahora es al revés".



Pero Gallardón no es el único candidato. Mientras desde círculos próximos a Aguirre se asegura que la presidenta no tiene ninguna pretensión en este Congreso, "lo que podría cambiar sólo si el alcalde de Madrid acompaña a Rajoy", se añaden otros perfiles a la quiniela.

Es el caso de María Dolores de Cospedal, líder de la oposición en Castilla-La Mancha, donde ha cosechado una relevante victoria en los últimos comicios. Su nombre también sonaba como sustituta de Ángel Acebes. Pero EL IMPARCIAL ha conocido que esta propuesta fue la formulada por el propio Acebes así como otros compañeros de partido, a quienes Rajoy pidió su opinión sobre el panorama del PP, también han opinado enviando sus iniciativas.

Y, mientras Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón se afanan en destacar que "no hay malestar en el PP".

En el horizonte
Pero el malestar y las reuniones entre diferentes protagonistas existe. Además del mencionado Pizarro, Juan Costa habría mostrado su disgusto. Éste, como el anterior, ha abandonado importantes y remunerados puestos para apoyar a Rajoy. Y Ana Mato, que dejó el lucrativo Parlamento Europeo. Y no es menor el enfado de otros antiguos dirigentes, empezando por José María Aznar, que ven con inquietud el desarrollo de los acontecimientos.

La hipótesis de una lista alternativa se mantiene, aunque Esperanza Aguirre parece contenida en ese sentido. Sin embargo, a día de hoy, no es la única posibilidad en los meses que faltan hasta el Congreso de Valencia.

Este viernes, Rajoy ha asegurado que habló de política con Aguirre
Rajoy ha sorteado con habilidad contestar, tras la reunión mantenida con el Rey, a la pregunta de un periodista sobre los "rumores" de una candidatura alternativa para liderar el PP presidida por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Rajoy sí ha afirmado por el contrario su deseo de contar con las nuevas caras en el Grupo parlamentario popular: "Quiero hacer un grupo más eficaz", un grupo de gente que sea "alternativa" en el congreso, ha explicado el presidente del PP. "Lo importante -ha continuado Rajoy- es que los militantes sepan que quiero ser". Soraya Sáenz de Santamaría (36 años), José Luis Ayllón (37 años) serán los números uno y dos del grupo popular en la Cámra baja.

Rajoy ha asegurado que "nadie" le ha trasladado queja alguna sobre los nuevos nombramientos . Respecto a los cargos que quedan por asignar, ha recurrido a su habitual juego de palabras: "Sé lo que tengo que hacer, todo el mundo sabe lo que tengo que hacer, y los militantes también".

Respecto a la polémica comida con Aguirre, el líder de la oposición se ha limitado a reconocer que hablaron de política, "de que otra cosa íbamos a hablar", ha admitido.




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