Economía

La vuelta a la recesión desata el pánico

Crónica económica

Jueves 18 de agosto de 2011
Lo venimos contando con creciente insistencia. La vuelta a la recesión es una posibilidad cada vez más cercana. Dos informes conocidos este jueves y que insisten en las dificultades del crecimiento global han desatado el pánico en los mercados, y el Ibex ha cerrado un 4,7 por ciento más bajo que el miércoles. Y esto no ha terminado.

El diario El Mundo cita a Natalia Aguirre, directora de Análisis y Estrategia de Renta 4, que dice: “Morgan Stanley espera que la economía mundial crezca un 3,9 por ciento en 2011 frente al 4,2 anterior, mientras que Deustche Bank ha adelantado que China no crecerá por encima del 9 por ciento este año de acuerdo a sus estimaciones”. Estos informes, sumados a las perspectivas negativas acumuladas en los días y meses anteriores y de las que hemos dado cuenta aquí han acabado por arrumbar lo que quedaba de optimismo.

Vamos con los informes. El de Morgan Stanley se llama Global Economics: Dangerously Close to Recession. MS había previsto un crecimiento global en 2011 y 2012 del 4,2 y 4,5 por ciento y lo ha rebajado en el último informe al 3,9 y 3,8 por ciento, respectivamente. El banco apunta como principal causa a “los errores en la política de Estados Unidos y Europa, más la perspectica de que continúe el ajuste fiscal en 2012”. Apunta que “nuestras previsiones revisadas para EEUU y la zona euro se acercan peligrosamente a la recesión, definida como dos trimestres consecutivos de recesión, en los próximos 6 a 12 meses”.

Uno de los datos significativos que recoge el informe de Morgan Stanley es que el 80 por ciento del crecimiento global lo aportan las economías emergentes. Pero la principal de estas economías es la China, y aquí es donde entra el informe de Deutsche Bank. Prevé que el crecimiento este año caiga por debajo del 9 por ciento, lo que ha desatado todas las alarmas. En concreto estima un crecimiento del PIB del 8,9 por ciento, que en 2012 será, de cumplirse sus previsiones, del 8,3 por ciento.

A partir de estos dos informes se ha desatado el pánico. Todo el mundo lo interpreta así, aunque LibreMercado añade un matiz: “La prohibición de cortos alimenta una bola de nieve bajista en Bolsa.

Pero hoy hay más. Los españoles creemos que pagamos mucho para el mal servicio que nos da el Estado. Resulta difícil no coincidir con el sentimiento general. Pero lo que es imposible es evitar pagar los impuestos. Según recoge lainformacion.com, el Instituto de Estudios Fiscales, un organismo público pero que goza de una moderada independencia, ha elaborado un estudio con la siguiente conclusión: “La mayoría de los ciudadanos cree que recibe poco en relación con los impuestos que paga”. La Sanidad obtiene un aprobado, pero la educación no. “Tan sólo el 14 por ciento de los encuestados considera justificado el dinero que paga a Hacienda con el sistema educativo que hay en España. Ese porcentaje de defensores se reduce al 9 y 7 por ciento en el caso de las infraestructuras y el transporte”.

Los impuestos los pagamos querámoslo o no, de modo que tienen que tener una justificación especial. Y, sin embargo, los servicios que recibimos a cambio no nos compensan. En una parte importante de los servicios no contamos con el recurso de cambiar de oferente, y cuando es así pagamos doblemente, una vez con los impuestos y una segunda vez en la contratación de los servicios sanitarios, educativos y demás. Hay ámbitos en los que apenas tenemos esa opción, como las infraestructuras y el transporte que, como vemos, están entre los peor valorados. Aún así, los españoles estamos en contra de que entre la gestión privada en la gestión pública, pese a los beneficios (mejor servicio, menor coste) que pudieran traer.

Ah, pero si pensamos que pagamos demasiados impuestos para lo que recibimos, prepárense porque vienen curvas. Tal como informa ElEconomista, “Un impuesto europeo de Sociedades elevaría la presión fiscal en España”. Es decir, que uno de los pocos elementos con los que podemos competir los países más pobres, la menor fiscalidad, quedaría anulado. Y tendríamos que pagar nosotros más impuestos para lograr así que las empresas no se vayan de Francia y Alemania.

Más sobre impuestos y sobre las propuestas de Francia y Alemania para manejar la economía europea en su beneficio: la tasa Tobin. Rocío Regidor ha elaborado una información en LibreMercado que se refiere al “fiasco” de la tasa sobre las transacciones bancarias, y para ello se basa en la experiencia de Suecia, el único país que de verdad ha implantado este impuesto. Valgan como resumen del artículo, muy informativo, estas palabras: “al tiempo que el Gobierno sueco elevaba la presión fiscal de las transacciones las operaciones financieras se desplomaban, hasta el punto de que la recaudación en el impuesto sobre plusvalías se hundió. Como resultado, la aplicación de la tasa provocó una menor recaudación fiscal”. Expansión, por su parte, da cuenta del enfado que tiene el sector bancario. La noticia recoge lo siguiente: “Simon Lewis, consejero delegado de la Asociación de Mercados Financieros de Europa (que agrupa a grandes bancos intermediarios y mercados), afirmó que el sector financiero “no puede ser contemplado como una fuente adicional de ingresos tributarios, sino como una parte esencial para el crecimiento de la economía”.

TEMAS RELACIONADOS: