Religión

El Papa, a los discapacitados: "Esta sociedad, que duda de la dignidad de la vida, os necesita"

"EL ACTO MÁS BONITO DE LA JMJ"

Sábado 20 de agosto de 2011
Antes de dirigirse al aeródromo de Cuatro Vientos, donde le esperan más de un millón de jóvenes para celebrar la vigilia, el Papa ha estado en la Fundación Instituto San José donde va ha mantenido un encuentro con un grupo de 12 discapacitados y trabajadores, procedentes de varios centros españoles. "Sois protagonistas de esta civilización", les ha dicho Benedicto XVI en una alocución marcada por la defensa de la "dignidad de cada vida".


El Papa Benedicto XVI ha llegado, alrededor de las 20:05 horas, a la Fundación Instituto San José donde va ha mantenido un encuentro con un grupo de 12 enfermos y trabajadores, procedentes de varios centros españoles, en el marco de celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid y antes de dirigirse hacia Cuatro Vientos.

Antes de llegar a la Fundación, el Pontífice ha realizado una breve parada en el Colegio Hermanos Amorós, de educación marianista, donde ha cambiado de automóvil y ha recorrido en papamóvil las calles del barrio de Carabanchel hasta llegar al Instituto San José. Durante el recorrido, Benedicto XVI de nuevo ha sido aclamado por los peregrinos, que ondeaban banderas y coreaban canciones.

A su llegada, el Pontífice ha sido por el Superior Fr. Rafael M. Martínez en la plaza dedicada a San Benito Menni. En ese momento, se ha producido un intercambio de regalos entre el Pontífice y el Superior. Posteriormente, el coro mixto JMJ-Fundación ha interpretado la obra 'Gloria para coro y orquesta nº1 y nº7' de Vivaldi Junto a la introducción, que correrá a cargo del cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

Después, Antonio Villuendas, un joven con discapacidad física, se ha dirigido a Benedicto XVI con unas breves palabras de dedicación de los dones, para después comenzar con la entrega de las ofrendas. Durante esta entrega, diez jóvenes con discapacidad se ha situado en el estrado preparado para acoger al Papa. Uno de ellos, Evelin Cava, con discapacidad intelectual, le ha entregado un cuadro pintado por un joven con discapacidad. A continuación, Miguel Ángel Bardera, que tiene una discapacidad física, le ha dado al Papa un ramo de flores.

Acto seguido, el Santo Padre ha dirigido una alocución a los presentes, seguida de una oración, la bendición y la entrega de obsequios. Asimismo, Benedicto XVI ha saludado uno a uno a los jóvenes que le acompañaban en el estrado, mientras el coro, acompañado por instrumentos, interpretaba a Bach. Finalmente, Su Santidad ha firmado en el libro de honor de la Fundación Instituto San José antes de dirigirse a Cuatro Vientos. En el momento de su partida, el coro interpretaba el 'Magnificat' de Bach.

Benedicto XVI ha querido defender en su alocución la dignidad de "cada vida" ante los jóvenes discapacitados que le han recibido en la Fundación Instituto San José. "Sois protagonistas de esta civilización", les ha dicho, ante 400 personas, entre internos, familiares y cuidadores. Por eso, ha subrayado que la sociedad actual, "en la que demasiado a menudo se pone en duda la dignidad inestimable de la vida, de cada vida, les necesita. "Vosotros contribuís decididamente a edificar la civilización del amor", ha dicho. Pero también ha admitido que cuando el dolor aparece "en el horizonte de una vida joven", el hombre queda desconcertado y se pregunta si puede seguir siendo grande la vida cuando irrumpe el sufrimiento.

La respuesta la ha encontrado en una de sus encíclicas: "La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana".

Estas palabras reflejan, según el Papa, una "larga tradición de humanidad" que brota del ofrecimiento que Cristo, su Madre Dolorosa y los santos, "testigos que enseñan a vivir el drama del sufrimiento" y que hablan, ante todo, de la dignidad de cada vida humana. "Ninguna aflicción es capaz de borrar esta impronta divina grabada en lo más profundo del hombre", ha enfatizado, al tiempo que ha subrayado la "especial predilección de Dios" por el que sufre.

Benedicto XVI también se ha dirigido a religiosos, familiares, profesionales de la salud y voluntarios que viven y trabajan cotidianamente con estos jóvenes. "Vuestra vida y dedicación proclaman la grandeza a la que está llamado el hombre: compadecerse y acompañar por amor a quien sufre, como ha hecho Dios mismo", ha resaltado. A ellos, les ha llamado testigos del "bien inmenso" que constituye la vida de estos jóvenes para quien está a su lado y para toda l humanidad porque "la vida de estos jóvenes cambia el corazón de los hombres". Benedicto XVI ha deseado que el Señor sea "su fuerza y su premio".

Rouco: crisis de matrimonios y familia
Por su parte, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha destacado la labor del Instituto Fundación San José, en el contexto de "una sociedad profundamente herida por las crisis del matrimonio y de las familias, de la que son víctimas principales los niños y los jóvenes, máxime cuando se encuentran en situaciones de enfermedad, discapacidad y de abandono físico y psíquico".

Después de las palabras del arzobispo, un joven con discapacidad auditiva, Antonio Villuendas, ha explicado que nació con "un problema que a todos pareció insuperable". A su juicio, el hecho de tener una discapacidad le ayudó a "ser mejores y superarse", a pesar de lo cual ha reconocido que "sentirse apartado, solo y diferente".

"Mamá siempre me ha dicho que si yo no fuera sordo, no sería como soy", ha relatado, al tiempo que ha asegurado "sentirse integrado por la amistad de compañeros y familiares". Por último, ha dado las gracias al santo Padre "por estar tan cercano". Previamente a la llegada de Benedicto, el joven con discapacidad física Cristino Pérez Hidalgo ha leído una carta en la que ha pedido al Pontífice que impulse a las personas con discapacidad. Además, el Pontífice ha saludado a un padre que le ha acercado a su hijo de 18 meses, con tumor cerebral.
Según la organización, este va ha sido el acto "más reducido y más bonito de la JMJ". Además, había unos 38 asientos reservados para diversas autoridades y 170 para los familiares de los enfermos internados en la Fundación San José. Este es el acto en el que los periodistas han estado más cerca de Benedicto XVI de todos los que han formado parte de la JMJ.

Previamente, Benedicto XVI ha destacado la eficacia de la comisión organizadora de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que, a su juicio, manifiesta que "no sólo es posible la colaboración entre la Iglesia y las instituciones civiles", sino que, cuando se orientan al servicio de una iniciativa de tan largo alcance, "se hace verdad el principio de que el bien integra a todos en la unidad".

El Papa ha hecho estas declaraciones en la Nunciatura, durante una recepción privada con miembros de la organización de la JMJ, a la que han asistido veinte miembros del Comité Local Organizador y otros veinte de la Comisión Mixta, entre los que se encontraban el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, en representación del Gobierno; la teniente de alcalde y concejala de Medio Ambiente, Ana Botella, por el Ayuntamiento de Madrid; y el Consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad, Salvador Bolivar, por la Comunidad.

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