crónica cultural
Jueves 25 de agosto de 2011
Mujeres en la literatura, mujeres literarias, en dos magníficos libros recientemente publicados, Todas las mujeres (Siruela), de Guy de Maupassant, un conjunto de más de cuarenta relatos, y No se lo cuentes a nadie (Demipage), que recoge la correspondencia entre varias escritoras.
Se acaba de publicar en Siruela Todas las mujeres, del escritor naturalista Guy de Maupassant (1850-1893), alumno y protector de Gustave Flaubert. Con un prólogo de Mauro Armiño, el volumen recoge cuarenta y dos cuentos que narran la vida, un momento o un suceso acontecido a una mujer. En su corta vida literaria, Maupassant escribió la mayor parte de su obra en solo diez años, de 1880 a 1890, y publicó novelas famosísimas como Una vida, que relata la existencia de Jeanne del mismo estilo que Madame Bovary, Pierre y Jean o Bel ami.
Su mayor éxito lo alcanzó, sobre todo, a través de sus conmovedores, breves y contundentes relatos. Según los datos que ofrece Armiño, las tramas proceden de la vida misma del escritor. Protegido por Flaubert “el joven Maupassant frecuenta los refugios más famosos de esa nobleza, desde el salón de la princesa Mathilde hasta el de la condesa Potocka, pasando por el de Madame Straus (…).”
Aunque Maupassant no se mantendrá en esa superficie aristocrática. “La mayoría de sus tramas y de sus personajes proceden de una realidad más dura: historias y sucedidos que le cuentan los campesinos durante sus frecuentes estancias en Normandía, charlas de cama con sus múltiples amantes y, de manera especial, de las páginas de sucesos de los mismos periódicos y revistas en que aparecían sus cuentos”.
Por eso, Maupassant alcanza a retratar una verdadera imagen de la sociedad francesa en la que vivió, que pasó del Antiguo Régimen al momento en el que nacía la Belle Époque y en el que la sociedad aristocrática empezó a fijarse en los artistas y escritores con mayor interés. Desde En familia, hasta Un día de campo, La loca, o Las caricias, sus relatos más famosos y bellos aparecen por fin reunidos en español. Todo un abanico de mujeres, de caracteres, de formas de ser y de vivir que reflejan, sobre todo, la complejidad femenina.
Si seguimos hablando de ellas, la editorial Demipage ha publicado hace poco No se lo cuentes a nadie, un volumen que recoge la correspondencia entre varias autoras hispanohablantes (peninsulares y latinoamericanas), escritoras, periodistas y cineastas: Cristina Peri Rossi, Diana Patricia Decker, Liliana Heker, Elena Bossi, Isabel Núñez, Elena Vilallonga, Esmeralda Berbel, Lydia Zimmermann, Alejandra Costamagna y Andrea Palet.
Mujeres que entre ellas se desnudan, hablan abiertamente del amor, del desamor, de la relación con los hijos, con la literatura, con la política actual, con sus sueños y con el duro trabajo de escribir cuando se es mujer. Hablan de Calvino, de Murakami, y se abren a sí mismas, gracias a la escritura epistolar, un género perdido. Se cartean de dos en dos y durante un año. A través de las cartas perfilan en la intimidad lo difícil que es saber el universo tan amplio que se esconde dentro de una mujer. “Un desorden bajo control que podría definir lo femenino”, dice Elena Vilallonga en una de sus cartas.