¿Quién es Matthew Goode?, se preguntarán algunos. Su duda quedará resulta cuando les diga que era el pijo encantador “Match Point”, ese filme de Woody Allen en el que compartía reparto con Jonathan Rhys Meyers y Scarlett Johansson… Ahora ya no hay duda, pero por si la hubiera, aquí se lo vamos a presentar de todos los modos posibles. Con ayuda, eso sí, de Hackett London (
www.hackett.com), porque el actor vuelve a ser imagen publicitaria de la firma. La primera acción de Matthew para la marca fue la anterior campaña otoño- invierno. Para esta nueva temporada primavera- verano, la sesión se ha realizado en Suráfrica, más concretamente en Cape Town.
Aunque no hemos tenido la suerte de vivirlo, sí podemos conocer más de cerca la experiencia de la mano del mismísimo presidente de la firma, que ha reconocido que “Matthew encarna a la perfección al gentleman actual y es el ideal para representar el Hackett lifestyle”. Jeremy Hackett, que ha explicado que la firma continúa patrocinando a la estrella del Newcastle Rugby Union y al jugador de la selección inglesa Jonny Wilkinson y como se puede ver aquí debajo también posó para las cámaras, ha escrito un pequeño diario en el que recoge las anécdotas de la sesión, aunque desde aquí haremos un resumen.
Día 1- Día de la preparaciónYa ubicados en el hotel de la playa, nos juntamos para tomar unas copas y detallar los planes para los tres días.
Daba la sensación de que un pequeño destacamento de la armada había acompañado para rodar una película épica, más que para fotografiar la campaña.
Había dos fotógrafos, sus tres asistentes, y equipos de iluminación y digital. Además, estaban los modelos, dos chicos y una chica y la estrella protagonista, que acudió con su agente, más bien su guardaespaldas, que cuidaba de que a Matthew no le faltara nada; básicamente esto se reducía a que no faltase la nicotina en ningún momento.
Para el estilismo, había dos estilistas y el equipo de maquillaje y peluquería, un director creativo, guardias de seguridad y yo. Habíamos llevado con nosotros montañas de ropa, que separamos en “key looks” como los más representativos del estilo de la firma. Había polos de rugby para combinar con bermudas para las fotos en la playa; chaquetas y blazers de algodón a rayas, conjuntadas con pantalones coloridos y camisas de lino, para la sesión en la casa de la playa.
Una extensa parte de la colección son las chaquetas de estilo safari, trench ligeros y trajes de tres piezas, que se fotografiaron en una carpa con un Land Rover.
También decidimos fotografiar el trahe de Mayfair en Matthew Goode con un Aston Martin vintage descapotable del que se asomaba una table de surf, el calzado de neopreno completaría el look.
Día2- ShootingEl día amaneció nublado y con viento. Llegamos a una idílica playa y montamos la carpa. El equipo de peluquería y maquillaje comenzó a trabajar, mientras los estilistas organizaban los “looks”. Después de varias horas ya estábamos preparados para comenzar. Para entonces el viento pasó a ser un auténtico vendaval, de modo que el todo el trabajo de peluquería se fue al traste.
Finalmente se decidió que era mejor esperar; varios cigarrillos después, el responsable del montaje admitió su derrota tras varios derribos de la carpa. De vez en cuando el sol conseguía asomarse y entonces pudimos hacer la foto del Land Rover. Luego, como no podría ser de otra forma, había demasiado sol, así que más cigarrillos de espera.
Tras una acalorada discusión se acordó trasladar la localización a un lugar más resguardado. Desafortunadamente, la foto con los caballos en la playa no llegó a realizarse porque el viento era más bien un tornado. Al final, la carpa para las fotos de los looks safari se unicó sobre unas colinas. Al empeorar el tiempo, todos regresamos al hotel.
Día 3- AtrevimientoPara el último día de la sesión, la cuestión era si Matthew se atrevería con una foto saliendo impecablemente vestido de smoking de una piscina. En una mano una copa de champán y en la otro una espectacular mujer. El tiempo era realmente helador, así que no estábamos seguros si sería capaz. Después de todo, como gran profesional, aceptó inmediatamente, aunque cuando finalizamos Matthew tuvo que escurrir hasta sus cigarrillos. Una vez que consiguió reanimarse sólo quedaba una foto más. Tras la sesión nos fuimos a cenar.
Día 4- Cameos antes la cámaraEl día transcurrió más calmado. La mayor parte lo pasamos en la casa de la playa, que se encontraba en lo alto de los acantilados, a orillas del océano. Esa tarde fotografiamos en la playa mientras el clima mejoraba; todo el mundo posó para la cámara, incluso yo mismo hice algún cameo. Aquella noche durante la cena se notaba un ambiente mucho más relajado, como de liberación. Teníamos las fotos que necesitábamos y todo el mundo estaba de fiesta.