crónica cultural
Viernes 09 de septiembre de 2011
Primer largometraje que se estrena en España de Sylvie Verheyde, Stella, la historia de una niña de once años, basada en su propia experiencia en el colegio. Además, Black Heaven del director Gilles Marchand, sobre el peligro de las redes sociales a través de internet.
Desde el 2008, fecha en la que se realizó Stella en Francia, la actriz y guionista Sylvie Verheyde ha ido ganando notoriedad por los diversos países y festivales en los que se ha mostrado. Su directora se dio a conocer a través de sus cortos Entre chiens et loups (Canal + Prize at the Clermont-Ferrand Festival en 1992) y La Maison verte (Jury Prize en Nancy en 1993), hasta que por fin se lanzó al gran formato. Brother, fue seleccionado para el Festival de Cannes. En 1998, ganó el Cyril Collard Prize y la actriz Emma de Caunes fue premiada con el Cesar a la promesa actoral. En el 2000 dirigió su segundo film, Princesses, con Emma de Caunes y Jean-Hugues Anglade.
Stella es el tercer largometraje de Sylvie Verheyde y el primero que podemos ver en nuestro país. Narra la historia autobiográfica de su directora, y de su paso por el colegio. Son los recuerdos escolares que guarda Verheyde de ese año 1977, su primero en la escuela secundaria.
La película es una historia de iniciación en la vida de una niña confrontada a dos mundos, en de adultos que vive en el bar de sus padres y el del colegio. Pone en escena las situaciones académicas que se viven en Francia y en otros países, habla de educación, de autoridad, de seriedad y de las ganas de una niña de aferrarse a una institución cuando la de su casa, la de su familia, se va desmoronando. Stella tiene once años en la película, y se pasa muchas horas en el bar de sus padres tratando con la clientela. Hasta que entabla amistad con una niña de su edad, hija de unos intelectuales argentinos exiliados, que le abrirá las puertas a nuevas posibilidades, lejos de la bebida, las apuestas, las riñas y los juegos de mesa. Los protagonistas de la película son la joven Léora Barbara, Karole Rocher, Benjamin Biolay, Melissa Rodrigues, Laëtitia Guerard, Guillaume Depardieu.
El segundo largometraje francés que llega a nuestras pantallas esta misma semana es Black Heaven del director Gilles Marchand (París, 1963), un Thriller francés que se ha visto recientemente en Cannes y Sitges y que escenifica los peligros causados por internet.
El director, empezó escribiendo guiones como el de Recursos humanos (Laurent Cantet, 1999) o Harry, un amigo que os quiere (Dominik Moll, 2000), hasta que se lanzó a la dirección fílmica con ¿Quién mató a Bambi? (2003).
En Black Heaven se interroga sobre los peligros de las redes sociales que tienen un peso enorme en la trama de la película. Un adolescente, interpretado por Grégoire Leprince-Ringuet, acaba entrando en una especie de Second Life al conocer a través de una página de internet a una rubia que le fascina. La película se interroga sobre las ambiciones siempre insatisfechas de fecilidad del ser humano y en su insaciable deseo por acercarse a lo desconocido.
TEMAS RELACIONADOS: