El ministro de finanzas heleno afirma que sólo dispone de liquidez hasta octubre
Lunes 12 de septiembre de 2011
La posibilidad de quiebra de la economía griega ha causado una nueva sacudida bursátil que ha afectado de forma especial a los parqués europeos. El Ibex 35 ha perdido un 3.41% y se sitúa en su nivel más bajo desde marzo de 2009, en los 7.640 puntos. La banca francesa, uno de los sectores a los que más afectaría el colapso heleno, ha sufrido un duro correctivo, con caídas de entre el 9 y el 11%.
Las bolsas europeas han sufrido abultadas pérdidas este lunes debido al rumor de una eventual quiebra de la economía griega. El viceministro de Finanzas del país heleno, Filippos Sachinidis, ha reconocido que Grecia sólo cuenta con liquidez suficiente para afrontar el pago de los salarios públicos y las pensiones hasta octubre. Las palabras del del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que expresó su convencimiento de que Grecia va a cumplir los compromisos adquiridos de ajuste fiscal y reformas estructurales, y del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que consideró que las últimas medidas anunciadas por Grecia son "positivas", no lograron mitigar las pérdidas.
El Ibex 35 ha perdido un 3,41% y se sitúa en su nivel más bajo desde marzo de 2009, en los 7.640,70 puntos. La banca francesa, uno de los sectores a los que más afectaría el colapso heleno, ha sufrido un duro correctivo, con caídas de entre el 9 y el 11%. La prima de riesgo escalaba hasta los los 358 puntos.
En Europa, con el euro a 1,364 dólares, mínimo desde mediados de febrero pasado, poco antes del cierre del mercado español bajaban las principales plazas europeas: Milán, el 3,9 por ciento; París, el 3,7 por ciento; el índice Euro Stoxx 50, el 3,5 por ciento; Fráncfort, el 2,1 por ciento, y Londres, el 1,5 por ciento.
Todos los grandes valores del Ibex bajaron: BBVA, el 5,34 por ciento, la tercera mayor caída de este índice; Banco Santander, el 4,69 por ciento; Telefónica, el 3,75 por ciento; Iberdrola, el 3,58 por ciento; y Repsol, el 2,37 por ciento.
La bajada se desencadenaba en una jornada en que se conocía que Grecia sólo cuenta con liquidez suficiente para afrontar el pago de los salarios públicos y las pensiones hasta octubre, según ha reconocido el viceministro de Finanzas del país heleno, Filippos Sachinidis, en una entrevista concedida al canal de televisión Mega TV. Los rumores de quiebra de la economía griega, por otro lado, surgían de un artículo publicado en la publicación alemana Der Spiegel.
"Contamos con margen de maniobra hasta octubre", aseguró el representante del Ministerio griego de Finanzas al ser cuestionado sobre la capacidad del Gobierno de hacer frente al pago de pensiones y sueldos públicos. No obstante, Sachinidis subrayó que el Ejecutivo "intenta asegurarse de que el Estado continuará operando sin dificultades".
Los problemas de las finanzas griegas se han agravado de manera dramática en las últimas jornadas después de que los enviados de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) suspendieran a principios de mes su misión en Atenas y el desembolso del siguiente tramo de ayuda financiera al país por importe de unos 8.000 millones de euros.
Con el objetivo de cumplir con las exigencias de sus acreedores internacionales, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, anunció ayer una nueva tasa inmobiliaria durante los próximos dos años con los que espera conseguir unos 2.000 millones de euros.
Por su parte, el primer ministro griego, George Papandreou, no dudaba en comparar la difícil situación económica que vive el país heleno con un "estado de guerra", aunque garantizó que hará todo lo que haga falta para que Grecia evite la bancarrota y permanezca en la eurozona.
Palabras de tranquilidad
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, expresó su convencimiento de que Grecia va a cumplir los compromisos adquiridos de ajuste fiscal y reformas estructurales.
En una conferencia de prensa tras la reunión de los bancos centrales de los países del G20 en la ciudad suiza de Basilea, Trichet afirmó que trabaja asumiendo que "vamos a poder observar algo satisfactorio en respuesta a los fuertes mensajes que han sido enviados al Gobierno griego y también porque es en interés de Grecia y de los griegos" que el país cumpla sus compromisos.
En su reunión en Basilea, los bancos centrales de los países del G20 observaron una ralentización de la economía global pero descartaron que se vaya a producir una recesión.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, consideró que las últimas medidas anunciadas por Grecia son "positivas" y admitió que la UE se enfrenta a "tiempos difíciles", aunque descartó una nueva recesión.
Van Rompuy aseguró que los ajustes anunciados el domingo por Atenas "van en la buena dirección", pero no quiso decir si serán suficientes para que el país heleno obtenga el sexto tramo del rescate acordado por sus socios.
"Espero el resultado de las discusiones que empiezan hoy con la troika. Estamos esperando el dictamen final", recalcó el político belga, en referencia a la supervisión que efectúan los técnicos de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre Grecia.
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