Nacional

Cataluña fuera de la Constitución y Bildu en el Congreso de los Diputados

Albert Rivera (Ciudadanos) y Gorka Maneiro (UPyD) analizan siete años de socialismo

Sábado 17 de septiembre de 2011
En las postrimerías de cada legislatura, los postulados de los partidos se afilan para acercarse a su electorado. Sin embargo, lo que podría interpretarse como una pose no se enmarca esta vez en lo anecdótico y preocupa. El caso catatán y no menos el vasco. En los dos, la palabra 'desafío' resume buena parte de la película.

Son palabras literales del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en respuesta al portavoz de ERC, Joan Ridao, este miércoles, en el Congreso de los Diputados: "Mayor autogobierno que nunca, no lo puede refutar; mayor autonomía financiera y mejor financiación para Cataluña que nunca, no lo puede refutar; participación del catalán y de las otras lenguas del Estado en las instituciones europeas y del Estado, no lo puede refutar". De esta forma sintetiza el trato a esta autonomía en sus siete años en La Moncloa. Añadió Rodríguez Zapatero que, gracias al nuevo Estatuto, Cataluña "ha alcanzado cotas" antaño impensables.

Artur Mas no cree que los avances sean significativos y no ha dudado en establecer políticas que burlan poderes del Estado. El presidente de los catalanes argumenta que el pacto constitucional quedó enterrado con la no convocatoria de referéndum para la reforma de la Carta Magna, que se suma a la opinión de que el Tribunal Constitucional, autor de la sentencia sobre el Estatuto, no está legitimado para estos dictámenes. Ahora, tampoco cree que lo esté el Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en su fallo sobre la lengua vehicular en la educación. Un "jaque mate" para Mas que, en su opinión, abre un tiempo de "transición nacional catalana".

El PSOE no está al margen de esta ofensiva convergente, apoyada con fuerza por ERC. Carme Chacón opina –en declaraciones en Cataluña Radio- que "una sentencia de cualquier tribunal que no sea el Constitucional no puede cambiar un modelo lingüístico sobre el que hay un amplísimo consenso", así como que, al igual que sus compañeros del PSC, está "totalmente de acuerdo" con la inmersión. ¿Qué hay de estrategia? ¿Qué hay de convicción? ¿En qué medida Mas hace campaña con esto para más tarde suavizar su postura tras el 20-N? ¿Cuánto hay de premeditación en las palabras de Chacón, conociendo que Cataluña es un tradicional granero de votos para los socialistas y de vital importancia para las generales?

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos y diputado en el Parlamento catalán, dice a EL IMPARCIAL que "esto no es una pose, no acabará el 20-N, va más allá". Además, entiende que "el PSC es también un partido nacionalista" y que "los nacionalistas han encontrado en Zapatero la máxima laxitud". Explica Rivera que, si hace unos años se trataba de concesiones, ahora "se superan los límites constitucionales, líneas rojas infranqueables con desacato a sentencias y con el uso de recursos públicos para convocar referendos, o saltarse la ley de símbolos en más de cien ayuntamientos".

El escenario vasco
Otra herencia que deja Rodríguez Zapatero al próximo presidente del Gobierno, a menos de que ocurra lo inesperado, es la presencia de Bildu en el Congreso de los Diputados, una vez instalado en las instituciones vascas y navarras. En este tiempo, la coalición ha despejado incluso las dudas de quienes antes de las elecciones autonómicas y municipales pidieron darle una oportunidad. Las víctimas del terrorismo exigen que se detenga un crecimiento que el 20 de noviembre se presume doloroso para ellas.

"Siete años después, los nacionalismos periféricos están más envalentonados que nunca, no sólo porque han comprobado que se han convertido en quienes deciden muchas de las políticas que toma el Gobierno central o el Parlamento, sino porque piensan que, en caso de que el PP gane las próximas elecciones, será básicamente lo mismo. Y producto de esta presencia clave de los nacionalistas en asuntos de gran relevancia, tenemos más desigualdad y menos solidaridad. Una España desmembrada, desestructurada y necesitada de grandes cambios", apunta Gorka Maneiro, diputado de UPyD en la Cámara de Vitoria, a este periódico.

Bildu se presentará de la mano de Aralar y amenaza la posición del Grupo Vasco, encabezado por Josu Erkoreka. El PNV rechazó pactar con Bildu, justificó que, para los nacionalistas, el objetivo prioritario es el final de Eta. En el mensaje, implícito, dejó caer que no es precisamente el de sus interlocutores. El PNV sería, no obstante, la fuerza más votada en el País Vasco; Bildu, en Guipúzcoa. En Álava, PNV, Bildu y PP empatarían, según se desprende de un sondeo de Ipsos para EiTB. La coalición tiene prácticamente asegurados, si la tendencia se mantiene, cuatro escaños en Madrid. Aspira hasta a ocho.

¿Qué supondría la presencia de Bildu en el Congreso de los Diputados? Para Maneiro, "sin acuerdo entre las fuerzas democráticas, supondría una tensión permanente para la política española, además de un insulto para la sociedad en general y en especial para el conjunto de las víctimas del terrorismo. Opina el diputado que, "puesto que existe Eta y puesto que Bildu no ha exigido a la banda terrorista que se disuelva, deberían ser ilegalizados" o estaremos ante "un gran retroceso".

Izaguirre y Garitano. Efe


¿Está España más dividida?
El responsable de UPyD en el Parlamento vasco acusa a los dos grandes partidos nacionales de no actuar debidamente en esta materia: "Falta un partido nacional que defienda el Estado y los intereses generales. Ni PP ni PSOE lo son. Ahora tenemos 17 reinos de taifas dispuestos a mirar sólo por sus intereses locales e inmediatos". Rivera acusa igualmente a estos dos partidos de una "grave irresponsabilidad".

¿Está España más dividida que en 2004? Para Maneiro, "mucho más" porque "hay más desigualdad y menos solidaridad" entre territorios. Para Rivera, "hoy sí se puede hablar de una España fragmentada, del reto de unos políticos que admiten estar fuera de la Constitución". Añade el presidente de Ciudadanos que hace diez años habría sido impensable que el máximo responsable de CiU se expresara así, mientras que en la actualidad "es el camino a seguir del presidente de Cataluña, con mayoría parlamentaria".

Un hecho creciente es el uso de instalaciones y caudales públicos para fines ajenos a la legalidad o particulares. Rivera se pregunta si no estamos ya demasiado lejos de volver atrás. Lamenta lo invertido en medios de comunicación o educación, que dificulta "darle la vuelta" a la situación. Observa que, "por primera vez, hay conciencia en la sociedad de que, si no se toman medidas ante los problemas territoriales, ya no habrá retorno".

El Ayuntamiento y las calles de Alsasua sirvieron de lugar para la mofa del Rey o las Fuerzas de Seguridad del Estado en unos actos patrocinados por Bildu, partido que gobierna esta localidad navarra. "Al ver las imágenes, sentí cierta impotencia y mucho asco. Y el convencimiento de que hay miles de personas en Euskadi y Navarra con el cerebro lavado, con mucho odio y con mucha ignorancia", declara Maneiro.

Es el panorama al final de dos legislaturas socialistas. Los partidos catalanes y vascos no nacionalistas contemplan el abismo, interpretan que no estamos esta vez ante un chantaje o simple defensa de lo propio. En estos momentos, los impulsores de una Cataluña o País Vasco ajenos a España tienen el control de importantes recursos y poderes y no parecen dispuestos a moderar sus posturas para facilitar la convivencia. El próximo presidente del Gobierno se halla ante otra crisis, también nacional, también profunda.


TEMAS RELACIONADOS: