CRÍTICA
Domingo 18 de septiembre de 2011
Mariano Rajoy: En confianza. Mi vida y mi proyecto de cambio para España. Planeta. Barcelona, 2011. 296 páginas. 21,50 €
La costa de Zarautz, y la mirada dirigida al horizonte. Así recibe, “En confianza”, el presidente del Partido Popular al lector que decide echar mano de este extenso volumen escrito en primera persona. Y, además, lo adorna con toda una declaración de intenciones: “Mi vida y mi proyecto de cambio para España”. Es septiembre de 2011, y el propio Mariano Rajoy, nos presenta a la persona que se esconde detrás del político que tan acostumbrados estamos a ver en televisión. Título y subtítulo nos conducen hacia lo más íntimo de su vida, para articular un relato donde sus vivencias personales dan consistencia a sus creencias políticas.
Dice Rajoy en las primeras páginas que lo que pretende es que éstas “ayuden a superar la falta de claridad para analizar dónde estamos, con qué medios contamos y qué es lo que resulta absolutamente necesario para que dejemos de discutir sobre lo accesorio y nos concentremos en lo esencial”. Y, con tal pretensión, relata los capítulos más esenciales de su vida, salpicándolos de detalles accesorios, que son los que de verdad nos ayudan a conocer los matices de una personalidad. Los distintos temas se entremezclan con las fechas, y, de entre todos, hay dos que tienen un protagonismo especial: la educación, y España. Aprovecha las anécdotas –no deja de ser curioso, cuanto menos, que Rajoy y Zapatero cursaran estudios en el mismo colegio leonés, en las Discípulas– para justificar el valor esencial que le da a la educación y, siguiendo la intencionalidad manifiesta desde el principio, nos da lo que para él son las claves de la mejora futura: recuperar la valoración social de maestros y profesores, el respeto en las aulas, y un sentido positivo de la educación. No puede ser de otro modo, pues, como bien dice Rajoy, desde pequeño recibió una educación en la que los sentidos del deber, del trabajo y de la responsabilidad, unidos a un generoso margen de libertad, fueron esenciales. Y es desde esta experiencia personal desde donde justifica la importancia de la educación como el gran factor de la competencia y la competitividad mundiales.
El otro gran leitmotiv de este libro es detallar en primera persona cuál es su visión de España. Y como sucede cuando de percepciones se trata, la idea del presidente del Partido Popular ha sido construida a partir de su experiencia personal. El autor es un gallego que, por su familia más directa, conoce la movilidad dentro del propio país, y que, por sus paisanos, conoce las vicisitudes de la emigración. Es un ciudadano que procede de la periferia de España pero que vive desde hace años en la capital. Es un español que ha formado parte de todos y cada uno de los niveles territoriales que abraza la Constitución: ayuntamiento, diputación provincial, gobierno de una comunidad autónoma, y gobierno de España. Y es un político que se dedica a la vocación pública por deseo y no por necesidad, como así queda acreditado por su currículo profesional. En definitiva, un poco de sur, de este, un poco de norte y de oeste: estas cuatro coordenadas hacen que Mariano Rajoy se sitúe en el mapa de la centralidad en lo que a su concepción de España se refiere, que no está exenta de la nostalgia por las cartas que, no hace tanto, España jugaba en sus relaciones internacionales. Y, entre líneas, se puede leer el pensamiento de los grandes de los siglos XIX y XX españoles, con Ortega a la cabeza.
Pero nada de todo esto se entendería sin comprender que, desde el principio, el verdadero esqueleto que articula temáticamente todo el relato es la importancia que para Rajoy tiene la familia. Y su familia. Ciertamente destacan sus detalles sobre las relaciones familiares con sus padres y con sus hermanos, el cariño que profesa de siempre por su madre, y la admiración permanente por su padre; y, por supuesto, el protagonismo en su vida de su propio núcleo familiar, con su mujer a la cabeza, y sus dos pequeños en el centro de su vida. Cierto es que resulta complicado mantener una vida familiar normal, con costumbres que podrían ser propias de cualquier otra familia española, pero Rajoy asume esta circunstancia con absoluta naturalidad, tanto es así que decide no esconder a ninguno de sus miembros.
No sería completa esta reseña sin una recomendación expresa de las anécdotas más destacables que recoge este libro, ni sin una mención expresa a la colección fotográfica que recogen las páginas centrales. Respecto a lo primero, muchos son los asuntos sobre los que se narran anécdotas –sobre su paso por un conocido programa de TVE1, sobre su relación con otros dirigentes políticos, sobre dónde o con quién se hallaba en determinados momentos cruciales para nuestra Historia…–, pero la que más me ha llamado la atención es una relacionada con la tragedia que supone en muchos casos la inmigración. Concretamente, se trata del relato de cómo presenció Rajoy la llegada de varios cadáveres en una patera, mientras se encontraba cenando en Gran Canaria. Y es que no solo se cuentan cosas bonitas y agradables, sino que algo tan dramático como esto, y que muchos solo conocemos por imágenes en televisión, también ha pasado –y así se recoge– por la vida del autor para definir más los matices de su esencialidad.
Y, en relación con lo segundo, hasta la saciedad se repite que una imagen vale más que mil palabras, pero lo cierto es que, en este caso, se me ocurren miles de palabras para describir estas imágenes que Mariano Rajoy decide compartir: ternura, sinceridad, responsabilidad, sacrificio, amor, entrega, familia…. Termino con una que me sirve para describir la sensación que transmite el Rajoy que ha escrito este libro: confianza.
Por Ana Collado Jiménez
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