Los Lunes de El Imparcial

Manuel Álvarez-Xagó: La sonrisa del vencido

RESEÑA

Domingo 18 de septiembre de 2011
Manuel Álvarez-Xagó: La sonrisa del vencido. La Esfera de los Libros. Madrid, 2011. 224 páginas. 19 €

Un sugestivo mensaje de teléfono móvil puede ser el origen de un macabro crimen y también la pista que conduce hasta el autor del asesinato y sus oscuros intereses. La sonrisa del vencido presenta una situación que podría parecer más o menos cotidiana pero es en realidad una trampa mortal para Nora Argüelles. La joven recibe una mañana un sms de su marido con una enigmática propuesta: “No hagas planes. Hoy eres solo mía”. Siguiendo las instrucciones que recibe través del móvil, Nora compra unas piezas de ropa interior, se dirige a un hotel de una pequeña ciudad asturiana y espera allí a su esposo. Esa misma mañana, el prestigioso banquero Carlos Alonso denuncia la desaparición de su teléfono móvil. ¿Quién ha contactado entonces con Nora Argüelles desde el teléfono de Carlos y con qué intenciones? Cuando al día siguiente la joven aparece brutalmente asesinada en la habitación del hotel, los policías Leonardo Roi y Roberto Iglesias inician una investigación que les brinda la posibilidad de encumbrarse en el Cuerpo, pero también de descubrir que el azar puede ser el peor enemigo de los inocentes.

La sonrisa del vencido es la primera novela del escritor asturiano Manuel Álvarez-Xagó. La obra se inscribe en la estela de la novela policíaca y presta una enorme atención a la forma de trabajo de la policía, a su argot, métodos, técnicas y recursos. Manuel Álvarez-Xagó, licenciado en Derecho, pertenece actualmente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, factor que puede explicar la rigurosa aportación de una serie de detalles sobre el funcionamiento de la policía que no siempre están plenamente justificados por el desarrollo de los acontecimientos de la novela.

A pesar de que el argumento de la ópera prima de Álvarez-Xagó resulta atractivo, el hecho de conocer desde el inicio la identidad del asesino elimina buena parte del suspense propio del género. El mayor peso de la trama recae, por tanto, en el seguimiento de los aciertos y errores de los agentes Roi e Iglesias en la resolución del caso. Ambos policías emplean en sus intervenciones el recurrente y manido binomio “buenos-malos” para distinguir a aquellos que cumplen las leyes y a los que actúan al margen de las mismas. Leonardo Roi descubre, a raíz del caso que investiga la muerte de Nora Argüelles, la gran facilidad con la que, en ocasiones, se incluye a alguien en la categoría equivocada como fruto de azarosas circunstancias y la mueca que se dibuja entonces en la cara de quien se sabe dominado, bien sea por la casualidad o por su propia ambición: la sonrisa del vencido.


Por Lorena Valera Villalba