En el valle del templo, en Agrigento, se exponen hasta noviembre las esculturas del polaco Ygor Mitoraj sobre el mito de Ícaro y Dédalo. En El Mercado de Trajano en Roma, se expone, hasta el 13 de octubre, un conjunto de 300 piezas de mobiliario de los últimos 65 años. Bernard Pívot, galardonado con el Premio Antonio de Sancha.
Las ruinas griegas y romanas suponen un marco privilegiado para cualquier
representación cultural. No solo para el teatro, sino para el propio arte y estos meses confronta en Italia el arte actual con la Antigüedad en dos interesantes exposiciones.
La primera, en Sicilia. En las
ruinas griegas de Agrigento, pleno “Valle de los Templos,” que reciben cada año a 600 000 visitantes, se exponen las esculturas del polaco Ygor Mitoraj hasta noviembre. Sus cabezas muestran e interpretan el mito de Ícaro y Dédalo. Aunque el escultor polaco expuso en Barcelona hace unos años esculturas referentes al mismo mito, lo interesante es que no son las mismas que se pueden ver en Agrigento.
Asimismo, en Roma, el
Mercado de Trajano, uno de los complejos arqueológicos más importantes de la ciudad italiana, acoge hasta el 13 de octubre una selección de piezas de arte del último medio siglo. Esculturas pero también mobiliario que trazan la historia reciente del diseño italiano. Unas 300 piezas que muestran no solamente la evolución que se ha venido efectuando en Italia, sino que se pueden observar las transformaciones de gustos y estéticas que ha experimentado Occidente en estos últimos 65 años.
Obras emblemáticas como el sillón
Elda (1965), por Joe Colombo,
La lámpara de Vico de Magistrettis,
Her (2009) la silla de Fabio Novembre, etc., una espléndida selección de obras que, vistas en su conjunto, repasa con acierto las últimas seis décadas de diseño mobiliario.
No solo le llueven los homenajes y los galardones al francés
Bernard Pivot (Lyon, 1935) en Francia. En España, en su XV edición, la Asociación de Editores de Madrid le ha concedido el Premio Antonio de Sancha 2011 por su trayectoria como divulgador de la cultura y la lectura en el mundo entero.
Miembro de la Academia Goncourt desde 2002, el programe
Apostrophe que le hizo famoso nació en 1974 y duró hasta 1990. Su audiencia oscilaba entre 2 y 4 millones de telespectadores, cifra jamás alcanzada por un programa cultural y tratándose solo de libros. En él, Bernard Pivot hablaba sobre libros y con los escritores que traía al plató entablando una especie de mesa redonda. Las entrevistas estaban inspiradas en el célebre cuestionario de Marcel Proust.
Luego fue sustituido un año más tarde por
Bouillon de culture (de 1991 a 2001 en France 2).Entre 2002 y 2005, Bernard Pivot prosigue su intensa trayectoria televisiva presentando el programa
Double Je, en France 2. Bernard Pivot es, además, un prolífico autor, crítico literario y cronista de actualidad.
Gran
difusor de la cultura, su discurso era riguroso, inteligente, ameno y sabía cómo hablar precisamente con cada uno de los escritores. Su audiencia era de lo más diversa y ha sido ejemplo para el mundo de la cultura de cómo difundir a través del interés un nivel alto de cultura.