Cultura

Elías Querejeta: "Estamos al final del túnel de la violencia de Eta"

FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

Miércoles 21 de septiembre de 2011
El cineasta vasco Elías Querejeta vuelve a tratar el tema vasco en Al final del túnel, un largometraje documental que se estrenará mañana en la sección Zabaltegi del Festival de Cine de San Sebastián. Como su nombre indica, el film trata de retratar “el proceso del fin de la violencia” de Eta, a través de la visión de seis personajes, todos vinculados al mundo nacionalista, que desde diferentes puntos de vista, como víctimas de Eta y del GAL o como ex etarras, coinciden en que hoy por hoy “la violencia sobra”.

Elías Querejeta es uno de los cineastas más importantes y prolíficos de nuestro cine y también uno de los más versátiles y comprometidos del mismo. Especialmente lo es con la cuestión vasca, problema que le atañe e interesa en lo personal, como vasco nacido en la localidad guipuzcoana de Hernani, uno de los feudos del abertzalismo radical, y así se ha traducido en los cinco documentales que el cineasta ha dedicado al tema.

El último, Al final del túnel, podría ser una especie de crónica sobre el final anunciado de un problema, la violencia etarra, que, según Querejeta, está ya dando sus últimos coletazos. “Hay una visión unitaria de que estamos al final de un periodo y de que la salida está cercana. Estamos al final del túnel”, ha afirmado el cineasta, que esta noche recibirá el premio Zinemira en homenaje a su carrera en la capital donostiarra.

En el documental se evitan las declaraciones de los políticos o personas vinculadas directamente a algún partido para centrarse en “personas normales, que se representan a sí mismas sin ninguna intencionalidad política”. De todas formas, los seis personajes del film están claramente vinculados al mundo nacionalista ya que, tal y como ha explicado el director del documental, Eterio Ortega, en declaraciones a EL IMPARCIAL, en los anteriores trabajos, Perseguidos (2004) y Asesinato en febrero (2001) –que trata sobre el atentado contra n el que perdieron la vida el dirigente socialista Fernando Buesa y su escolta- se centraron en el punto de vista del “otro lado”.



Ortega ha resaltado el hecho de que los seis personajes del documental, víctimas, presos, familiares de presos y ex etarras, coinciden, por encima de las diferencias obvias de su propia condición, en que la violencia ya no tiene cabida en la sociedad vasca y en la confianza en su pronta desaparición. Sin embargo, también reconoce que existen discrepancias en la visión retrospectiva de la misma de algunos de ellos, especialmente en el caso de los ex miembros de Eta: “mientras uno se arrepiente de lo hecho, el otro considera que en su momento la violencia sí tuvo sentido”.

El director reivindica que el documental se ha realizado sin ningún posicionamiento político previo pero esto no es óbice para que advierta que también se evitado “toda equidistancia” entre víctimas de Eta y sus miembros. Tratar con víctimas y terroristas en un mismo plano puede llevar a la confusión, como bien sabe el director vasco Julio Medem, que sufrió en sus propias carnes la polémica por el documental La Pelota Vasca, pero Ortega insiste en que se ha abordado el documental “sin discursos políticos, con testimonios de vida cotidianos. Todo el mundo reconoce que se ha causado dolor pero cada personaje cuenta su historia de forma personal, tal y como lo ha vivido”.

Al final del túnel es el quinto documental de Querejeta en torno al tema vasco y el tercero sobre la cuestión dirigido por Eterio Ortega, que se puso al mando de Perseguidos (2004), Ciudadanos vascos (2001) y Asesinato en febrero (2001), todos ellos producidos por el primero.

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