Rastani se ha convertido involuntariamente en toda una estrella. En un villano para muchos, un héroe para unos cuantos, quizá muchos también. Es un trader, es decir, que negocia con instrumentos financieros. No un broker, que es quien realiza la labor de poner en común un comprador y un vendedor a cambio de una comisión. Como trader, lo que conoce es el funcionamiento de los mercados financieros. Tiene un conocimiento no sólo de éstos, sino de los fundamentos de la economía.
Así las cosas, ¿cuáles han sido sus palabras exactas? El vídeo comienza con ellas cortadas cuando hablaba de la
caída del mercado. Y añade: “Porque el mercado está guiado en estos momentos por el miedo. Los inversores, el gran dinero, el dinero inteligente... estoy hablando de los grandes fondos, de los hedge funds, de las instituciones. Ellos no creen en este plan de rescate. Saben que el mercado está tostado. Saben que la Bolsa está acabada. El euro queda lejos de sus preocupaciones. Realmente no les importa. Están moviendo su dinero hacia activos más seguros, como los Bonos del Tesoro (de EEUU) y el dólar estadounidense. Así que no va a funcionar”. Bien, lo cierto es que, como dijo en su momento Bertrand de Jouvenel, los políticos dependen de que los empresarios hagan bien su trabajo para cumplir sus promesas. Si la economía no funciona (y lo que dice Rastani es que la economía sigue estando enferma), los planes de los políticos están llamados al fracaso.
PIE DE FOTO
La periodista qué podrían hacer los políticos para que los inversores se sientan más seguros. Y Rastani responde: “Esa es difícil de responder. Personalmente, no me importa. Soy un trader, no me interesan todos esos asuntos. Si veo
oportunidades para hacer dinero, yo voy con ellas. Y la mayoría de los traders no nos fijamos en cómo mejorar la economía, como mejorar toda la situación. Nuestro trabajo es
beneficiarnos de ello. Y personalmente, he estado soñando con este momento durante tres años. Y confesaré que me voy a la cama soñando con otra recesión. Sueño con un momento como este. ¿Por qué? Porque... Parece que la gente no lo recuerda, pero en la depresión de los años 30’ no hubo sólo un crash bursátil. Hubo gente que estaba preparada para
ganar dinero con ese crash”.
No le interrogan en calidad de padre de sus hijos o amigo de sus amigos, sino como trader. Y lo que tiene que hacer como tal es ganar dinero. Cuando las cosas van bien, sí pero también cuando van mal. Y añade: “Y
todo el mundo puede hacerlo, no es algo que quede sólo para la gente de las elites. Todo el mundo puede hacer dinero. Es una oportunidad”. Y es interesante lo que dice a continuación: “Cuando el mercado sucumbe, cuando el euro y la bolsa sucumben, si sabes lo que hay que hacer, si fijas el plan adecuado, puedes ganar mucho dinero con ello. Por ejemplo: estrategias de cobertura. También invertir en bonos. Ese tipo de estrategias”. Es decir, se puede. Las estrategias están ahí al alcance de todos. Ese es parte de su mensaje.
Y la periodista entiende lo que dice, pero añade. “Bueno, no parece que eso nos ayude al resto de la gente, al resto de la zona euro”. La respuesta de Rastani no tiene desperdicio: “Yo diría lo siguiente; escuche. A todos los que estén viendo esto. La crisis es como un cáncer. Si esperas y esperas a que la crisis pase, ésta crecerá como lo hace un cáncer hasta que sea demasiado tarde. Lo que yo le diría a todo el mundo es: prepárense. No es tiempo para el wishful thinking del tipo ‘los gobiernos van a solcionar esto’. Los gobiernos no dirigen el mundo.
Goldman Sachs dirige el mundo. A Goldman Sachs no le importa este paquete de rescate ni le importa al resto de hedge funds”. No es exactamente así. Pero la política es el mundo del wishful thinking, del engaño con buenas palabras, mientras que la economía es el mundo de las realidades. Alessio Rastani es la imagen especular de un político, su contrario punto por punto. Alessio Rastani 1) habla de sus intereses, 2) dice la verdad (en el sentido de que dice lo que piensa sin concesiones a lo políticamente correcto), y 3) llama a los demás a seguir su ejemplo.
Sus palabras finales: “Y lo que digo es: se puede ayudar a la gente; yo quiero ayudar a la gente. La gente puede ganar dinero con esto, no sólo los traders. Todo lo que necesitan es saber cómo hacer dinero con un mercado a la baja”. Es decir, la única barrera no son las conexiones políticas o familiares, sino el conocimiento. Una buena colección de libros. Sigue: “Lo primero que debería hacer la gente es proteger sus activos, proteger lo que tienen. Porque mi predicción es que en menos de doce meses
los ahorros de millones de personas se van a esfumar. Y esto es sólo el comienzo. De modo que lo que digo es: estad preparados y actuad ahora. El mayor riesgo que puede asumir la gente es no actuar”.
Quizás Rastani sea exagerado en sus previsiones. Pero no deja de tener gracia que alguien que hable sin ambages de la realidad en un medio de comunicación acabe llamando la atención.