Cultura

Plácido Domingo, premiado en Madrid por su labor como embajador del arte

Amante de la Zarzuela

Sábado 05 de abril de 2008
En un emotivo acto presidido por Juan Antonio Sagardoy, responsable del club de negocios, Plácido Domingo estuvo arropado por Ignacio Bayón, presidente de Realia, y Luis María Anson, presidente de EL IMPARCIAL. Los dos reconocieron en sus discursos la grandeza del personaje y la satisfacción por acompañarle en este día. José María Álvarez del Manzano, presidente de IFEMA, fue el encargado de entregar el premio al tenor, aplaudido con efusividad durante el acto como ilustre representante de la lírica española.

La profesionalidad del tenor madrileño, su figura como referente del arte y su “excepcional dimensión humana”, en palabras de Bayón, fueron los elogios más repetidos entre los presentes. Anson recordó que el tenor ha sido reconocido recientemente por 16 críticos especializados de Europa y Estados Unidos como el mejor de todos los tiempos “por encima de toda la mitología del bel canto”, a lo que añadió que, sin duda, “Plácido está a la cabeza de la música española por delante de Falla, Albéniz o Gayarre”.



Domingo, embajador indiscutible del arte español, ha abordado todos los repertorios del canto y no se rinde a las dificultades. El reciente estreno de “Tamerlano” de Händel, en el Teatro Real de Madrid, le ha servido al tenor para romper una barrera más: interpretar una obra barroca. Para Bayón, reconocido melómano, “Plácido se ha acercado a lo popular, ha cantado en varias lenguas y ha estado y estará siempre abierto a una cultura inmensa y a una enorme formación”.

Apasionado de Madrid
El propio tenor agradeció emocionado el homenaje en presencia de su familia y allegados y destacó la importancia de un galardón que le ha despertado recuerdos de la infancia. “Siempre llena de satisfacción recibir un premio, pero más cuando lo recibes a pocas calles de donde has nacido”, afirmó. Es de sobra conocida su pasión por España y en particular por Madrid, su ciudad. La capital ocupó el discurso de los presentes como referente vital de la existencia del tenor, desde su nacimiento y sus inicios en la Zarzuela con sus padres, hasta “la luminosidad y el estado de ánimo que emana”, en palabras del tenor. Precisamente, Madrid fue elogiada por Plácido, que no dudo en afirmar que “es una de las mejores ciudades del mundo de la que siempre presumo”.


Luis María Anson y Plácido Domingo

En un recorrido por su vida, el tenor madrileño destacó la fabulosa herencia de sus padres, trabajadores en su tiempo del género lírico, y el resonar de la zarzuela en sus oídos desde pequeño. Domingo recalcó la importancia de recuperar este típico género español, que “debería seguir escribiéndose y representándose”, afirmó el tenor. Un deseo que le ha llevado a comprometerse profundamente con su protección.

Domingo no se olvida de los jóvenes y del inevitable relevo generacional. Aunque admite que su vida es la música, afirma que agradece cada nuevo día a Dios. “Ya que todo tiene que acabar en algún momento, todas las mañanas agradezco a Dios poder seguir cantando y contar con mis dos cuerdas vocales intactas”, dijo el tenor. Dedicado desde siempre a la formación de nuevos talentos, parte de presente de Plácido pasa por fomentar el bel canto entre los jóvenes. Por eso, ha puesto en marcha centros de estudio en Estados Unidos y ahora prepara uno en el Palau de las Artes de Valencia.

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