Nacional

El Gobierno y la UE ponen en su sitio a Rubalcaba

crónica política

Martes 04 de octubre de 2011
El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba cerró con sus palabras la Conferencia Política del PSOE que se ha celebrado el pasado fin de semana. Durante su discurso, no solo puso en duda la política de recortes que ha llevado a cabo el Partido Popular en las Comunidades Autónomas en las que gobierna, sino que ha puesto en duda las medidas adoptadas por el Ejecutivo socialista y las recomendaciones y decisiones tomadas por la Unión Europea.

Era de esperar que las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba en el cierre de la Conferencia Política del PSOE preguntándose si “existen dudas razonables sobre si nos estamos pasando de la cuenta en las dosis de ahorro” iban a tener una respuesta más allá de la que este lunes dio el PP. Su intervención no sólo era una crítica a la política que ha impuesto el Partido Popular en las Comunidades Autónomas en las que gobierna, sino que, en el fondo, según las fuentes consultadas por este diario, “ponía en solfa no sólo a las medidas adoptadas por el Ejecutivo del que formaba parte y que abandonó para ser el candidato del PSOE en el 20-N, sino también las recomendaciones y decisiones tomadas por la Unión Europea, e incluso Francia y Alemania, que han llevado al Estado español a modificar la Constitución para establecer un límite al déficit público”.

Y el Gobierno y la Unión Europea han reaccionado este lunes. Desde el Ejecutivo español, la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Elena Salgado, se ha mostrado firme y en lenguaje político ha desautorizado a Rubalcaba, aunque sus palabras, según los analistas consultados por “El Imparcial”, no hayan sido contundentes. “En la legislatura próxima habrá que apostar por el crecimiento”, ha dicho, para a continuación recalcar que “las medidas de austeridad siempre tienen influencia en el crecimiento, en España y en el resto de los países, la cuestión está en establecer prioridades y en este momento, en el corto plazo, es una prioridad la consolidación fiscal”. Palabras que, según las fuentes consultadas chocan frontalmente con las pronunciadas este domingo por Rubalcaba. Y más cuando el candidato socialista admitió que en 2009 se cometió un exceso en el gasto público.

Desde la Unión Europea, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha subrayado que “es esencial intensificar la consolidación fiscal y tomar decisiones estructurales que impulsen el crecimiento, como Italia y España han estado haciendo recientemente”. Declaraciones que contrastan también, según las fuentes consultadas, con las hechas ayer por Rubalcaba: “Desde Bruselas – afirman- se sigue apostando por unas medidas de ahorro que al menor corto plazo de tiempo posible puedan reactivar la economía. En cambio, el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno se ha decantado explícitamente por utilizar los fondos públicos, en situación si no crítica prácticamente en ella, para intentar sostener el estado del bienestar e intentar crear empleo.” En este sentido, añaden, “Rubalcaba, como el bien se ha jactado de ser ciencias, intenta cuadrar el círculo”.

Ahora que España ha cambiado su Constitución para establecer un límite al gasto público, en una medida impulsada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras las recomendaciones o exigencias lanzadas por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy para salvar al euro, el comisario europeo Joaquín Almunia, candidato del PSOE en las elecciones del 2000 y que fue derrotado estrepitosamente por José María Aznar, ha acusado al Ejecutivo de Berlín de “tomar decisiones con más lentitud de lo aconsejable, y si hubiera adoptado antes determinadas políticas la dimensión de los problemas a abordar no hubiera sido tan grande”. París tampoco se ha librado de las críticas de Almunia, porque junto con el Ejecutivo alemán responden a “una tentación continúa de restringir el ámbito de decisión común y preferir reuniones paralelas donde deciden cosas que luego además ni siquiera deciden”. Las fuentes consultadas ironizan con que Almunia ha dado en el clavo: “España cambió la Constitución por decisión propia, en una idea genial de Zapatero, apoyada por Rajoy, para reducir el déficit. La cumbre paralela entre Sarkozy y Merkel del pasado mes de agosto en la que pidieron modificaciones constitucionales entre los países miembros de la eurozona para establecer límites al gasto de los Estados miembros no ha supuesto ninguna decisión de alcance político”.

“¿Recuerda Almunia -se preguntan fuentes del PP-, que la modificación de la Carta Magna en la línea de lo pedido por Francia y Alemania ya se ha producido y ha sido refrendada con la firma de Su Majestad el Rey?”.

TEMAS RELACIONADOS: