crónica política
Viernes 14 de octubre de 2011
La conferencia de paz que se celebrará el próximo lunes en San Sebastián se está convirtiendo en un argumento que deja en pañales a la novela de Franz Kafka, “La Metamorfosis”.
La conferencia de paz que se celebrará el próximo lunes en San Sebastián, promovida por seis organizaciones internacionales de “reconocido prestigio” como Lokarri, el Grupo Internacional de Contactos, Berghof Foundation, Coalition Resourcers, The Desmond and Teah Tutu Legacy Foundation y NOREF, se está convirtiendo en un argumento que deja en pañales a la novela de Franz Kafka, “La Metamorfosis”. Si el escritor checo llevaba todo al absurdo en su obra, la comparecencia de José Blanco hoy tras el Consejo de Ministros no ha tenido nada que envidiarle, según fuentes políticas consultadas por “El Imparcial”.
El titular de Fomento y portavoz del Ejecutivo ha afirmado que el Gobierno no estaba informado de la participación de los socialistas vascos en esa conferencia, pero sí el PSOE. “Y aquí viene la gracia del asunto”, según esas mismas fuentes. El portavoz del Gobierno, José Blanco, no sabía de la presencia del PSE en esa reunión. Pero José Blanco, vicesecretario general del PSOE, sí lo sabía, como ha confirmado en rueda de Prensa. “Desde luego no son las mejores semanas del ministro Blanco -afirman los mismos medios-. Quizás la denuncia de un empresario lucense contra él por el presunto cobro de comisiones ilegales, incluso negociadas supuestamente en una gasolinera de la localidad lucense de Guitiriz, le han dejado al ministro fuera de juego y ya tiene hasta un conflicto de doble personalidad”.
Palabras textuales del ministro portavoz del Gobierno y a la vez número dos del PSOE tras la habitual reunión de los viernes del Ejecutivo de Zapatero: “Al Gobierno no le ha informado el PSE sobre su participación [en la conferencia del lunes], aunque sería muy hipócrita si dijera que el partido no estaba informado. Además de portavoz, soy vicesecretario general del partido. Aunque no debería comentarlo aquí, el partido sí estaba informado y respeta la autonomía del PSE y no opinó de esa decisión, aunque sí estaba informado de la decisión”.
Analistas políticos y fuentes de la lucha antiterrorista han subrayado a “El Imparcial” que efectivamente estas declaraciones reflejan la situación kafkiana que viven el Gobierno y el PSOE sobre ETA. “El Ejecutivo no puede admitir públicamente y más en estos momentos preelectorales que esté negociando con ETA, y más tras el fracaso de las conversaciones que supuestamente se truncaron con el atentado de la T-4. Pero políticamente, el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba no puede perder casi la única baza que le queda si quiere tener alguna oportunidad de ganar las lecciones: presentarse ante el electorado con el fin de ETA”. “Por eso, en este proceso de sí pero no sobre posibles conversaciones con ETA, el PSE, encabezado por su presidente, Jesús Eguiguren, es la punta de lanza de los socialistas ante los miembros de la banda terrorista”, subrayan las citadas fuentes.
En este sentido, Eguiguren ha subrayado hoy que la conferencia internacional sobre la normalización de la política vasca es “un paso adelante en el camino imparable hacia la paz que ha surgido y que los socialistas han pedido toda la vida”. “El PSE no tiene miedo a acudir a ningún sitio donde se hable de paz”, ha añadido. Las fuentes consultadas subrayan que a lo que “si tienen miedo el PSOE y el PSE, por motivos electorales tras su batacazo del 22 de mayo es quedarse fuera de juego en un proceso que gracias a sentencias como la del Tribunal Constitucional permitiendo la presencia de Bildu en esos comicios municipales, puede suponer efectivamente la desaparición de ETA, pero también la suya como una fuerza política con suficiente representación en el País Vasco para poder influir en futuras decisiones en esa Comunidad”.
Y mientras, Alfredo Pérez Rubalcaba sigue radicalizando sus propuestas electorales, que serán aprobadas mañana sábado por el Comité Federal del PSOE. Y como, la Iglesia ha sido uno de sus nuevos objetivos. El candidato socialista considera imprescindible suprimir los “privilegios hipotecarios de la Iglesia”, como “si esta fuera la gran solución a la crisis económica provocada por el Gobierno del que fue vicepresidente primero”. Para el programa electoral de “Alfredo”, la ley Hipotecaria arrastra un privilegio en favor de la Iglesia Católica, tributario de épocas pasadas y carente de justificación, que equipara a la Iglesia Católica a las Administraciones territoriales y Corporaciones de derecho público, facultándola para emitir sus propios certificados de dominio en ausencia de título escrito de dominio, que resulta contrario a su naturaleza jurídica y al principio de aconfesionalidad del Estado”. “Toma ya y ahí queda dicho. Buen argumento para salir de la recesión y crear puestos de trabajo”, señalan las fuentes consultadas.
TEMAS RELACIONADOS: