El PP teme encontrar 'sorpresas' en las finanzas públicas en el caso de que llegue a Moncloa
Sábado 15 de octubre de 2011
La Administración de Zapatero toca a su fin y todas las medidas emprendidas para sanear las cuentas públicas, reactivar la economía y generar empleo han resultado insuficientes, a tenor de lo que exponen los expertos: no se llegará al objetivo de déficit, el PIB crecerá menos de lo que esperaba el Gobierno y, en definitiva, la economía permanecerá estancada. Además, la reestructuración del sector financiero puede quedar en papel mojado en el caso de que entren en vigor las nuevas exigencias del regulador europeo. Toda una herencia envenenada para el próximo Gobierno, que, según apuntan las encuestas, será del Partido Popular. Por ello, en Génova ya temen encontrarse ‘sorpresas’ en las cuentas públicas del Estado que afloren un mayor déficit público al estilo de lo sucedido en Castilla-La Mancha.
El Ministerio de Economía ha reiterado que lograrán terminar el año con el objetivo de déficit que se había marcado, el 6%, calificado por la ministra Elena Salgado de “irrenunciable y ambicioso” dentro de una senda para llegar al equilibrio presupuestario y despejar las dudas sobre la solvencia de España. Para ello, este mismo viernes aprobaba un real decreto en el que se contemplan créditos extraordinarios por valor de 654 millones de euros para hacer frente a gastos no previstos en los presupuestos, precisamente para evitar aumentar el déficit, pese a que la semana pasada aseguró que no había más medidas en el horizonte en este sentido. Además, anunció ingresos extra de 4.000 millones que, según dijo, dan un margen de cuatro décimas al Estado para el cumplimiento con sus compromisos.
Sin embargo, parece más que improbable que España logre sus objetivos este año. Recientemente se ha cancelado la salida a Bolsa de Loterías y Apuestas del Estado y la privatización de los aeropuertos de Madrid Barajas y El Prat. Con ello se esfuman unos ingresos para el estado que comprometen el equilibrio de las cuentas públicas como apuntó el vicepresidente del Instituto de Estudios Económicos, Juan Iranzo, que aseguró que tan sólo con la suspensión de la salida al mercado de Loterías se perdieron unos ingresos equivalentes a siete décimas del déficit público.
Pero si hay algo que compromete a las cuentas públicas son los déficits de las comunidades autónomas, que a principio de año se comprometieron a no rebasar un desequilibrio negativo del 1,3%, mientras que a mediados de 2012 habían llegado al 1,2%. Impasible, la ministra de Economía reiteró cuando se conoció el dato que se alcanzaría el objetivo del que depende la credibilidad de España en el exterior.
Los expertos, sin embargo, no opinan lo mismo. En el panel de analistas que elabora Funcas, en el que participan dieciocho casas de análisis –entre ellas Analistas Financieros Internacionales, BBVA, Bankia, CEOE, Esade, La Caixa, o Repsol-, ninguno de los participantes considera que sea posible llegar al objetivo fijado. Todos marcan que el desequilibrio de las cuentas públicas alcanzará entre el 6,1% -precisamente la previsión que comparte el FMI- y el 7,1%. Unos porcentajes abultados si se tiene en cuenta que para pertenecer al euro los estados se comprometieron a no rebasar el 3% en los acuerdos de Maastricht.
El profesor de Economía y Negocios de la New York University Stern Bussines School, Luis Cabral, sin embargo, asegura a EL IMPARCIAL, que los esfuerzos emprendidos en España no han sido del todo inútiles: “no es una cuestión blanca o negra”, afirma, “lo importante es que los gobiernos muestren su voluntad de emprender reformas”. Lo negativo es que, al otro lado del Atlántico, todavía no hay confianza en la eurozona. “El problema es Grecia, y desde ese país se extiende al resto; hasta que no se resuelvan las incertidumbres no cesará la crisis de deuda”, asegura.
Pero no es el único de los ‘deberes’ que impusieron la Unión Europea y el Gobierno de Merkel a la Administración de Zapatero para no agravar la crisis de deuda en la eurozona que parece que no se van a poder dejar cumplidos al final de la legislatura. La reestructuración del sector financiero, que concluyó con relativo éxito el 30 de septiembre –se hubo de intervenir cuatro cajas, además de CAM-, puede quedar en nada si entran en vigor las normas que estudia la autoridad de supervisión bancaria europea, -la EBA-, que exigen una solvencia que, según los cálculos más optimistas, incumplirían la mayoría de las entidades españolas.
La otra gran tarea del Gobierno desde que emprendió un nuevo rumbo de ajustes para atajar la crisis era la reforma del mercado laboral, que este mismo viernes le ha valido el ‘rapapolvo’ de la agencia de rating Standard & Poor’s, que la ha calificado de “incompleta”. Una de las razones que esgrimía la firma para rebajar la nota de España hasta ‘AA-’.
Una herencia envenenada para el próximo Gobierno
Según coinciden todas las encuestas, el Gobierno que salga de las próximas elecciones será del Partido Popular, y la preocupación por la herencia económica es creciente en Génova. Fuentes del Partido Popular aseguran a EL IMPARCIAL que el partido de Mariano Rajoy teme encontrar ‘sorpresas’ en las cuentas públicas, al estilo de lo ocurrido con la llegada de Maria Dolores de Cospedal a la Junta de Castilla La Mancha, cuando afloró más déficit del esperado.
Precisamente, un informe del banco suizo UBS sobre España, al que ha tenido acceso este diario, trata este asunto. Los analistas de esta entidad aseguran que al país le queda por delante “un esfuerzo hercúleo” para lograr reactivar la economía tras el 20-N, con un escenario en el que las finanzas públicas que encuentren los populares serán “peores de lo esperado”. Así, prevén que el déficit será superior al 6%: “Creemos en un rango más realista para 2012, del 7 al 8%, con lo que el nuevo Gobierno enfrentará una tarea mucho más dura”, aseguran.
Además de no poder llegar a 2012 con unas cuentas públicas más saneadas, el año que viene España se enfrenta a una recesión, según algunos expertos. Ésta es la tesis del propio UBS, o del banco de inversión Goldman Sachs. Esta misma semana, aparecía una informe de los ocho principales institutos de análisis de Alemania y Austria, que sitúan a España al borde de esta temida recesión –técnicamente, dos trimestres de crecimiento negativo- al vaticinar que tan sólo crecerá un 0,1%. Aparejado a este estancamiento, prevén un porcentaje de paro aterrador, ya que ascenderá al 21,5% según estos institutos germanos –Instituto de Estudios Económicos de la Universidad de Múnich, la Oficina de Estudios Coyunturales de Zúrich, el Instituto de Economía Mundial de Kiel, el Instituto de Estudios Económicos de Halle, el Instituto de Macroeconomía de la Fundación Hans Bockler de Düsseldorf, el Instituto de Estudios Económicos Austríaco de Viena, el Instituto de Estudios Económicos de Renania y Westfalia y el Instituto de Estudios Superiores de Viena.-.
Son sólo algunos ejemplos de los nubarrones que anuncian la tormenta de 2012 con la que, previsiblemente, habrá de lidiar el Gobierno de Mariano Rajoy.
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