Nacional

Todos quisieron matar a Carrero Blanco

ERNESTO VILLAR APORTA LUZ SOBRE UN ATENTADO IMPUNE

Jueves 20 de octubre de 2011
¿Por qué tantos quisieron matar a Carrero?

Distingo dos grupos: los que querían abiertamente asesinarlo y a los que les venía bien su desaparición de la escena política. Él mismo decía que no era de ninguna familia política y se había convertido en un estorbo para todos. Era un franquista sin el cariño de Franco, un monárquico considerado un obstáculo para la mayoría de monárquicos.

Sostiene que es un asesinato de ETA que contó con el beneplácito o al menos mano blanda del régimen.

ETA es la que planifica y lleva a cabo el atentado, de eso no hay ninguna duda, con el apoyo demostrado de la célula comunista que trabajaba en Madrid. Es muy difícil pensar que del atentado no tuvieran noticia los servicios secretos del Régimen y posiblemente también la CIA y la Embajada de Estados Unidos. En el libro he resumido veinte indicios, que ponen los pelos de punta, que tuvo el régimen de que iba a ocurrir lo que ocurrió y no lo evitó, desde el trabajo de los confidentes minucioso durante meses, que una semana antes anuncian que iban a atentar contra Carrero y nadie mueve un dedo, todas las sospechas que hubo en el piso de los etarras que no se investigaron, y cosas sorprendentes del sumario que muestran las imprudencias de los etarras en Madrid.

¿Qué facilitó la muerte de Carrero a quienes querían verlo muerto?

Siempre se ha dicho, ETA lo ha vendido así, que trajo la democracia o la muerte cerebral del Régimen. La familia me ha corroborado que Carrero Blanco le había prometido al Príncipe Juan Carlos que se quitaría de en medio cuando Franco muriera si así lo quería el Príncipe, como se lo iba a pedir. Es decir, Carrero no iba a hacer posible un franquismo sin Franco. Quitó de en medio un obstáculo a quienes no lo querían en circulación y a los pocos meses todos se olvidaron de él.

¿Qué pasó con los autores y las pruebas? El libro ahonda en ello.

Es la primera vez que un medio escrito accede a la integridad del sumario, son doce tomos y 3.000 folios. Este sumario estuvo vagando de juzgado en juzgado, pasó por cuatro administraciones distintas hasta que en el año 77 se declara concluso por la Ley de Amnistía. Saco la lectura de que se dieron infinidad de palos de ciego, se perdieron recursos en aspectos que no tenían importancia. Sólo dos etarras fueron detenidos, Ezquerra y Wilson. Confesaron todos los entresijos del atentado pero quedaron en libertad por la misma ley. Es decir: entre la poca voluntad de unos para investigar, el ánimo de otros para tapar, el peregrinar del caso de juzgado en juzgado sin saber qué pasaba en los trayectos y la Ley de Amnistía, ha quedado impune el atentado de Carrero.


Recreación del atentado en la película 'Operación Ogro', de 1979.

¿Cómo llega un periodista a dar con todo esto?

He sido sincero en el libro y lo primero que digo es que la mayoría del caso Carrero ya está investigado. Lo que hemos ido sabiendo después ha sido a golpe de remordimiento de conciencia, gente directamente implicada, como el juez especial designado, que no quiso irse a la tumba sin soltar la bomba informativa. Nadie había puesto hasta ahora juntos elementos desperdigados, lo he completado con aspectos del sumario, con testimonios. Concluyo que hubo una conspiración al menos por omisión, y el lector debe concluir o no que también la hubo por acción.

¿Cómo ha sido el proceso creativo? ¿Qué hay detrás de una investigación así?

Varios meses, un montón de bibliografía descatalogada, el sumario, bastante prolijo, y un buen número de entrevistas a lugartenientes del servicio secreto de Carrero, a espías, a los tres hijos de Carrero en condiciones de hablar y a expertos en Defensa. He intentado trasladar al libro las sorpresas que me he llevado en la investigación, que me he llevado muchísimas. La forma de plasmarlo es mediante una crónica periodística ágil. Es un thriller real.

PIE DE FOTO
¿Da por cerrado en su carrera como autor el capítulo Carrero?

No lo doy por cerrado, pero creo que será muy difícil saber algún día toda la verdad. Los documentos que probarían ciertas cosas se han perdido en una hoguera o en una máquina trituradora. Los que saben los secretos murieron o ya no los van a desvelar y ha pasado demasiado tiempo. Es un misterio que jamás resolveremos.


-TODOS QUIEREN MATAR A CARRERO. La conspiración dentro del Régimen
-Ernesto Villar
-Libros Libres
-270 páginas
-20 euros