Economía

Los agujeros del PSOE en las autonomías ahogan la credibilidad de España

La auditoría de la DGA destapa más déficit

Sábado 22 de octubre de 2011
El lunes el consejero de Hacienda y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Mario Garcés, presentaba los resultados de la auditoría practicada en las cuentas públicas que sacaba a la luz un agujero de 400 millones, además de 36 millones en facturas no presupuestadas de los organismos públicos y 29 millones de deuda derivada de la prestación de servicios sociales. "Heredamos la peor situación económica y presupuestaria de Aragón en los últimos 30 años", aseveró Garcés.

El cambio de Gobierno en la Generalidad de Cataluña marcó esta época de descubrimiento de desequilibrios ocultos. Mientras el déficit contabilizado del tripartito fue del 3,6%, una auditoría externa encargada por el Gobierno de Artur Mas elevó el desequilibrio de las cuentas públicas hasta el 4,2%, es decir, 8.352 millones de euros.

Este esquema se ha ido repitiendo en las otras comunidades autónomas en las que el PSOE ha dejado “facturas ocultas”, según han denunciado los responsables políticos de las administraciones siguientes, con lo que han aflorado déficits mayores de lo esperado.

En el caso de Castilla La Mancha, que, según el anterior cálculo del Ejecutivo socialista de José María Barreda, alcanzaba el 1,7%, mientras que el siguiente Gobierno, de María Dolores de Cospedal, cifraba el desequilibrio en el 4,16%. En verano, un porcentaje que podría llegar al 6,4%, el porcentaje más alto de España, algo que haría imposible llegar a los objetivos del 1,3% de déficit al que se comprometieron a llegar las CCAA.
En Extremadura, la revisión de las cuentas tras la llegada al poder de José Antonio Monago también fue dolorosa. Así, el pasado agosto el nuevo Gobierno extremeño calculó que a final de año el déficit podría llegar a los 1.240 millones, esto es, el 6,81% del PIB de la región. Esto se debe a las “trampas”, según aseguró el consejero de Economía y Hacienda de la comunidad autónoma, Antonio Fernandez, que aludió a las asignaciones de 368 millones en el apartado de ingresos que se conocía que no se iban a percibir. A juicio de Fernández, las cuentas extremeñas estaban “llenas de trampas para camuflar actuaciones de ejercicios pasados y seguir gastando por encima de las posibilidades”.

Pero, ¿a que se deben estos agujeros? ¿Son, como apuntaron en su momento lo socialistas catalanes, consecuencia de aplicar una contabilidad diferente? Fuentes del entorno de los auditores privados reconocen a EL IMPARCIAL que no se trata tanto de un asunto de aplicar diferentes sistemas contables como de la falta de transparencia. “Prefieren dejar la patata caliente a la siguiente administración”, sentencia.

Moody’s asesta otro golpe
En este contexto de afloramiento de déficits ocultos, la agencia Moody’s asestó esta semana un duro golpe a las comunidades autónomas, a su credibilidad y a su capacidad de financiación, al rebajar la calificación de 10 autonomías. Con ello, siguen los pasos de las otras dos principales agencias de rating, Fitch y Standard and Poor’s.

Castilla La Mancha fue la región más perjudicada por la última rebaja, y el Gobierno de María Dolores de Cospedal se apresuró a emitir una nota de prensa en la que se culpabilizaba al anterior Ejecutivo de Barreda de la rebaja de la nota de la deuda manchega hasta ‘bono basura’ (Ba2) o inversión de carácter especulativo, debido a “extensos déficits inesperados. “Se refiere aquí a las cifras ocultas de la región, que se constataron el pasado 12 de septiembre tras el informe de la Sindicatura de Cuentas y que situaban la deuda de Castilla La Mancha en 2.813,7 millones, 200 millones más de lo calculado”, decía el comunicado.

Batalla regional, batalla estatal, batalla europea
Los agujeros en las cuentas públicas se producen en un momento en el que la principal preocupación europea es evitar más casos como el de Grecia, que, de hecho, mintió en sus cuentas públicas, de manera que esta misma semana se han revisado de nuevo al alza los déficits registrados en 2010 y 2009, hasta el 10,6% y el 15,8% del PIB.

La capacidad de Grecia de pagar su deuda mantiene en vilo a la comunidad internacional y amenaza con acabar con la moneda única en Europa. Para tomar conciencia de la magnitud del problema de los desequilibrios cabe recordar que el PIB griego es de unos 330.000 millones de euros, mientras tan sólo el PIB de Cataluña es de unos 200.000 millones de euros.

La batalla por reducir el déficit compete a todas las administraciones de España, y, para lograr el objetivo del 6% en el conjunto de las cuentas públicas, el Estado estableció que las autonomías debían acabar el año con un desequilibrio del 1,3%, algo que en estos momentos parece imposible.

De hecho, el Partido Popular, que según todas las encuestas será el ganador de las próximas elecciones, espera encontrar desequilibrios ocultos en las cuentas de la Administración central, según confirmaron fuentes de este partido a EL IMPARCIAL, una circunstancia que amenaza la credibilidad de España, dentro de un contexto de desconfianza hacia la solvencia de los estados periféricos de la eurozona.

El candidato del PP a las próximas elecciones, Mariano Rajoy, ha expresado su total convicción de que el Tesoro español puede pagar la deuda, dentro del contexto de preparación de la cumbre europea de este domingo, que tratará sobre la crisis de deuda en Europa. En el caso de ganar las elecciones, será a su Gobierno al que le corresponda establecer los ajustes que permitan que esta aseveración sea creíble, no sólo en el terreno de las proclamas, sino a través de unas cuentas públicas saneadas y transparentes.

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