Domingo 23 de octubre de 2011
Las calles de Bilbao fueron ayer escenario de una manifestación organizada por la izquierda abertzale, con una serie de demandas idénticas a las expuestas por ETA en su reciente comunicado. Algo que a nadie extraña a estas alturas, por cuanto la sintonía entre los brazos armado y político de la banda ha sido siempre fluida, pese a lo que algunos intenten vender. No hubo lugar para las víctimas, ni tampoco para exigir a ETA que entregase las armas o se disolviera; sólo alegatos a favor de la independencia y de la excarcelación de los terroristas.
Tanto los integrantes de la izquierda abertzale como todos aquellos que así lo deseen tienen perfecto derecho a plantear sus tesis secesionistas. Hasta ahora, lo han hecho de la mano del brazo armado de ETA, con la que formaban -y aún forman- un todo. Que nadie caiga, pues, en la tentación de otorgar a los herederos de Batasuna la categoría de interlocutores válidos -caso de Pachi López o Jesús Eguiguren-. No la tendrán hasta que abominen de las casi 900 muertes que han causado sus postulados, ni hasta que dejen de tratar como héroes a los que tanto dolor han causado.
Apelan a “una resolución del conflicto por vías democráticas”. En primer lugar, no ha habido tal conflicto, sino unos asesinos que mataban y otros inocentes que morían. Y en segundo, es el sistema democrático el que habilitó que ayer pudiera producirse semejante manifestación. La izquierda abertzale tiene a su disposición los mecanismos de ese mismo sistema democrático para dar cauce a sus reivindicaciones, siempre y cuando éstas se ajusten a los parámetros legales. Entre los que no está ni la excarcelación de delincuentes convictos por penas de terrorismo ni la exoneración de cargos para aquellos que aún no han sido puestos a disposición de la justicia.
Esperemos que hayan terminado los atentados y las muertes. Es un gran paso, si se confirma y materializa. Pero todavía queda mucho camino para desterrar la violencia, la coacción y el miedo. Queda el triunfo y la manifestación pública de las libertades. Frente al relato totalitario de la izquierda abertzale, resta propagar y escenificar la victoria de la libertad y la democracia.
TEMAS RELACIONADOS: