Gente y tendencias

Katie Holmes: "Gracias a la interpretación he encontrado la estabilidad sentimental"

Entrevista

Domingo 06 de abril de 2008
Qué diferencia de vida ¿no?
No sé por qué mi vida tiene que cambiar por tener una u otra relación personal. Sigo siendo la misma chica de siempre. Tom sólo ha cambiado el estado de mis sentimientos pero no mi vida ni la visión que la gente tiene sobre mí.

Ha pasado de ser la chica de “Dawson crece” a la de Tom Cruise. Y eso no le ocurre a cualquiera...
No por ello voy a tener que dar explicaciones a todo el mundo de lo que hago. Vivo con intensidad el momento, lo que la vida pone en mi camino, pero me reservo mi espacio de privacidad. Los dos controlamos nuestra vida personal y ambos elegimos ponernos ante “el ojo público” sin tapujos. Los dos estamos bajo nuestra propia presión y sabemos lo que hacemos.


¿Es consciente de que su relación es tema de conversación recurrente?
Por supuesto, pero tampoco nos vamos a pasar la vida explicando los pormenores de la relación. Es todo más sencillo de lo que parece. Dos personas que se conocen desde hace tiempo, y que se dan cuenta que tienen puntos de encuentro. Y eso es lo que intentamos...

¿Es fácil conservar “los amigos de siempre” cuando una es una estrella en alza?
Yo no me considero una estrella y ellos me siguen viendo como la Katie con la que jugaban de niños. Diría muy poco de mí si que creyera diferente por triunfar en el cine. Creo que tengo los pies muy "atornillados" en el suelo.

¿Nada altera su ambición?
La vanidad es muy peligrosa. Yo quiero superarme, ambiciono ser mejor cada día. No me creo nadie. En este trabajo tienes el valor de tu última película, así que tengo muy claro que lo importante es trabajar duro y dejarse de soñar. Los “castillos en el aire” no son nada aconsejables.

¿Qué pasa si un día no suena el teléfono con un nuevo contrato?
Eso es algo con lo que los actores nos enfrentamos a diario. A mí no me ha sonreido la fortuna profesional siempre, aunque no me puedo quejar porque, en el poco tiempo que llevo en esto, he tenido bastante fortuna. Si un día no suena el teléfono supongo que tendré que plantearme reciclar mi vida y dedicarme a otra cosa.


¿Sería capaz de vivir sin la adrenalina de este trabajo?
Supongo que me costaría pero tendría que hacerlo. Me gustaría seguir ligada a este mundo porque me fascina, pero no siempre decidimos nuestro destino. Hay veces que las circunstancias nos obligan a ello, pero es algo que ahora no quiero plantearme. Estoy viviendo un momento muy gratificante y quiero paladearlo despacito.

¿Quién se esconde detrás de ese rostro de “niña buena”?
¡Quieres saber mucho!(risas) Creo que soy una chica de mi tiempo. No fui muy buena estudiante, un pelín conflictiva, a la que siempre le gustó más interpretar un personaje que pasarse horas delante de los libros. Soy extrovertida, un poco testaruda, tenaz, soñadora y creo que muy feliz.

¿Es cierto que de niña soñaba que se casaba con Tom Cruise?
¡Sí es cierto! No hay que darle más importancia a ese tipo de cosas. La vida está llena de casualidades.Todas las niñas soñabamos con conocer a nuestros ídolos y Tom ya era el más deseado por las adolescentes. A mí me encantaba, no lo voy a negar...

¿Tiene la sensación de estar viviendo ese sueño?
Todo lo que me ha pasado en la vida ha sido como un regalo porque he recibido mucho más de lo soñado. Cuando dejé de lado los estudios universitarios, nada me hacía pensar que mis ambiciones íban a encontrar respuesta. No descarto volver a la universidad y retomar los estudios donde los dejé pero, de momento, quiero aprovechar todo lo bueno que me está proporcionando la vida.


En los momentos de triunfo, ¿se acuerda de cómo comenzó todo?
Nunca hay que olvidar los orígenes, no hay que renunciar al pasado. Creo que mi gran oportunidad se la debo a una profesora de mi colegio cuando, con sólo 16 años, me propuso que acudiera a una convención de modelos. Allí tuve que cantar, bailar y recitar. Recuerdo que escogí un pasaje de “Matar a un ruiseñor”. A partir de ahí, todo fue “sobre ruedas”. Empecé a tener audiciones y comenzaron a llegar los primeros contratos. Empecé a tener la sensación de que no me había equivocado...

¿Sigue pensando lo mismo?
Sin duda. Esta profesión me ha hecho madurar, tal vez muy deprisa, pero me ha convertido en una mujer feliz. Me ha posibilitado valerme por mí misma, ser independiente y, lo que es más importante, me ha hecho disfrutar de la vida. Me ha dado el reconocimiento del público, el que la profesión me empiece a tener en cuenta y, como no, me ha dado estabilidad sentimental. Creo que mereció la pena soñar...

TEMAS RELACIONADOS: