Miembros de su partido piden su dimisión y el viernes afronta una moción de confianza
Martes 01 de noviembre de 2011
Grecia vive horas críticas tras el anuncio de que el rescate de la Unión Europea se someterá a referéndum. El primer ministro Papandreu se encuentra en la cuerda floja después de que una diputada dimitiera reduciendo la mayoría parlamentaria de los socialistas, al tiempo que otra media docena de compañeros han pedido su dimisión. Mientras, los mercados europeos se desploman, con pérdidas superiores al 4 por ciento en casi todos los parqués, y ya se empieza a hablar de un Gobierno de coalición en Grecia.
El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, reiteró hoy en Atenas, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, su determinación de convocar un referéndum sobre el nuevo plan de rescate financiero acordado por la zona del euro, según el portavoz oficial del Gobierno, Angelos Tolkas.
"El consejo ministerial se encuentra en marcha y el primer ministro insiste en celebrar el referendo en base a los anuncios hechos anoche", dijo Tolkas en declaraciones a la televisión pública NET.
Fuentes próximas a Papandréu no oficiales dijeron a los medios griegos que el primer ministro había afirmado que "no dará marcha atrás en el asunto del referendo y quiere tener la decisión del pueblo griego".
El jefe del Gobierno helénico insinuó que los bancos y los intereses de los medios quieren derribar al Gobierno, según dichas fuentes.
Otras fuentes cercanas a la reunión del consejo citadas por el canal Alpha, desvelaron que la pregunta que se plantearía en la consulta popular "será un 'sí' o un 'no' al acuerdo del nuevo rescate de 130.000 millones, sobre la permanencia en la zona del euro o sobre si mantener al euro como moneda nacional".
"Por segunda vez, Papandréu, denunció a los grandes intereses, de medios de comunicación y de los banqueros griegos, que quieren ejercer presiones sobre su la dimensión de su participación voluntaria y en el intercambio de la deuda griega, añadieron dichas fuentes.
Y aseguraron además que el primer ministro ha reiterado también su determinación de "acudir mañana a la cena del G20 en Cannes (Francia) para obtener la venia de los líderes de que las acciones asumidas son correctas y que la democracia está por encima de los mercados".
Se espera que en ese encuentro participen el presidente francés, Nicolás Sarkozy, la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, el jefe de la Eurozona, Jean Claude Juncker, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Largarde.
El sorpresivo anuncio de Papandréu, efectuado el lunes por la noche, de que someterá a referéndum el rescate financiero para el país, pactado con enormes dificultades la pasada semana en Bruselas, ha hecho sonar las alarmas en las capitales europeas, ha hundido las bolsas y ha abierto una crisis política interna.
La sesión extraordinaria del Consejo de Ministros, convocada de urgencia por Papandréu, continuaba a puerta cerrada esta noche, en vísperas del debate que abrirá mañana el Parlamento de Atenas sobre la moción de confianza al gobierno, que el propio primer ministro ha solicitado y que se espera que se vote a última hora del viernes.
Caos financiero en Europa
La decisión de Atenas de someter a un referéndum el segundo rescate a Grecia ha causado un auténtico terremoto fuera y dentro del país, reflejado en el desplome de las bolsas y en la exigencia de elecciones anticipadas por parte de un número creciente de parlamentarios griegos.
El temor a que los ciudadanos griegos digan "no" al plan de rescate aprobado por la Eurozona, que incluye impopulares medidas de ahorro a cambio, entre otros, de una condonación del 50 % de la enorme deuda del país, se apoderó hoy de los mercados en el Viejo Continente, donde las bolsas sufrieron pérdidas generalizadas.
La Bolsa de Atenas cerró con un retroceso del 6,92 % y los principales bancos cayeron más del 10 %, mientras que la prima de riesgo griega -el diferencial de la deuda a diez años en relación al "bond" alemán- se disparó hasta los 2.260 puntos, desde los 2.025 puntos de ayer.
Y es que la propuesta ayer de Papandréu ha caído como un jarro de agua fría y ha borrado el optimismo que generó el acuerdo alcanzado la semana pasada para el rescate a Grecia. "En un asunto que determina el futuro del país, el ciudadano tiene la primera palabra", declaró inesperadamente Papandreú anoche, después del cierre de los mercados, ante los 153 correligionarios del grupo parlamentario socialista.
Dos diputadas de Papandréu han rechazado hoy esa propuesta y una de ellas se ha declarado independiente, por lo que la mayoría absoluta del gubernamental Pasok ha quedado reducida a 152 escaños de un total de 300, y crecen los rumores sobre que haya más deserciones. Ante este panorama, la oposición ha intensificado su exigencia de que se convoquen nuevas elecciones, dando aún más si cabe la espalda a las peticiones de apoyo a sus planes de ahorro y al plan de rescate que había formulado Papandréu.
Antonis Samaras, líder del mayor partido de la oposición, el conservador Nueva Democracia, aseguró hoy que la celebración de elecciones es "una necesidad nacional". "En estos momentos decisivos, tengo la responsabilidad histórica de hacer todo lo necesario para que no se ponga en peligro la perspectiva europea y el futuro de Grecia", ha manifestado el dirigente conservador.
La agencia de calificación de riesgos Fitch ha alertado de que un resultado negativo en el referéndum propuesto por Papandréu aumentaría el riesgo de una quiebra forzada y desordenada y de una salida de Grecia del euro. Ambos escenarios "tendrían implicaciones financieras severas para la estabilidad financiera y la viabilidad de la Eurozona", advirtió Fitch.
Mientras el Consejo de Ministros se reunía en la tarde del martes, convocado de forma urgente por Papandréu, los socios de la Eurozona se han mostrado irritados y preocupados por la decisión del mandatario heleno.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, afirmaron que la aplicación del acuerdo alcanzado "es más necesaria que nunca". En un comunicado difundido por el Palacio del Elíseo, Sarkozy y Merkel defendieron el plan para un nuevo rescate a Grecia.
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