La Unión Europea no negociará con Papandreu y bloqueará la ayuda de 8.000 millones
Miércoles 02 de noviembre de 2011
A pocas horas de que se reúnan a puerta cerrada Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y Yorgos Papandreu en Cannes (Francia), los gobiernos alemán y francés han instado a las autoridades helenas a que aclaren si quieren recibir las ayudas que le ofrece la Unión Europea para intentar salir de la crisis y que digan de una vez y de forma clara si quieren seguir formando parte de la zona euro.
La canciller alemana, Angela Merkel, exigió este miércoles "claridad" al primer ministro griego, Yorgos Papandréu, si quiere seguir siendo receptor de la solidaridad europea tras el anuncio de un referendo sobre el segundo rescate.
La jefa del Ejecutivo federal agregó que esta tarde se entrevistará con Papandréu en Cannes (Francia), en la víspera de la cumbre del G20, para estudiar si el programa de ayuda financiera a Atenas acordado en la cumbre de la eurozona de la semana pasada sigue vigente tras la convocatoria del plebiscito.
No obstante, la canciller prefirió no abundar más en la cuestión y se limitó a señalar que el Gobierno alemán "ha tomado nota oficial" del anuncio de Papandréu, después de que ayer el primer ministro heleno se lo transmitiese personalmente a Merkel por teléfono.
Poco antes, en un encuentro rutinario con periodistas el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, acusó veladamente al primer ministro griego de falta de responsabilidad y previsión. Afirmó que "Grecia también tiene una responsabilidad" para con el resto de países de la Unión Europea (UE), que en los últimos meses se han mostrado a su vez "activamente solidarios y responsables" con Atenas. "Lo que se decide en una capital europea tiene repercusiones en todos los países, porque todos están ligados. Todos deberían reflexionar a este respecto", agregó.
El portavoz criticó que Papandréu no hubiese avisado por adelantado al resto de países de la UE de su intención de anunciar la convocatoria de un plebiscito, algo que ha vuelto a desestabilizar a la eurozona tan sólo una semana después del último gran acuerdo para atajar la crisis de la deuda soberana.
El portavoz del Gobierno alemán señaló que Europa entera se encuentra ante una "difícil situación" y que en los próximos días se decidirán los pasos a dar en el asunto de Grecia tras los últimos acontecimientos. En concreto, Seibert indicó que por el momento no se ha decidido si Grecia va a recibir el próximo tramo del primer rescate, que en teoría debería transferirse en los próximos días, o si el referendo altera o deja en suspenso el calendario acordado.
Por su parte, el primer ministro francés, François Fillon, lamentó la decisión del Gobierno griego de someter a referendo el plan de rescate financiero a Grecia aprobado la semana pasada y pidió al país que diga "rápido y sin ambigüedad si quiere conservar su lugar en la zona euro".
El anuncio del primer ministro griego, Yorgos Papandréu, sobre la celebración de un referendo "puede tener consecuencias muy graves para Grecia y el resto de Europa", dijo Fillon durante la sesión de control al Ejecutivo en la Asamblea Nacional, en la que lamentó "solemnemente ese anuncio tomado de manera unilateral".
Poco antes, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, advirtió a Grecia de consecuencias "dolorosas" si finalmente se rechaza el plan de rescate acordado con la Unión Europea y el FMI la semana pasada. En una declaración realizada a su llegada a Cannes Barroso indicó que "sin el acuerdo de Grecia con la UE y el FMI, las condiciones para los ciudadanos griegos serán mucho más dolorosas, y sobre todo para los más vulnerables. Las consecuencias son imposibles de predecir".
En un comunicado, Barroso quiso aprovechar su presencia en Cannes para referirse a la complicada situación política que vive Grecia. "Quiero hacer un llamamiento urgente y sincero a la unidad nacional y política de Grecia", afirmó. En su opinión, la estabilidad del país heleno es crucial para poder poner en marcha las medidas de rescate acordadas por la Unión Europea.
Ante la perspectiva de que la situación empeore si se rechaza el plan, Barroso pidió un esfuerzo a los líderes griegos para que demuestren que "están preparados para trabajar por la unidad política nacional y para conseguir el más amplio apoyo al plan" de la UE. De hecho, dice Barroso, "la Comisión ha estado pidiendo este apoyo desde el comienzo de la crisis. Si este apoyo era importante ayer, hoy es absolutamente crucial".
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