Opinión

Los indignados de verdad

José Eugenio Soriano García | Miércoles 02 de noviembre de 2011
Con Italia en el punto de rescate y viéndole aquí ya las orejas al lobo, tenemos que preguntarnos de una vez ¿Quién responde por la crisis?
Porque es evidente que ha sido la codicia sumada de algunos ejecutivos empresariales junto con la autodenominada clase política los que nos han llevado a la demencia de esta situación.

Los ejecutivos han hecho lo que han querido: pensiones multimillonarias para ellos, bonus enloquecidos que pagamos al final todos a cambio de obediencia aparente al poder, oscuridad, silencio, y, desde luego, mucha facilidad para meter la mano en la caja.
Los políticos han colaborado activamente y pasivamente a que esta crisis sucediera… y siga sucediendo.

Así, por activa, han entendido que el Estado es una empresa, pervirtiendo su naturaleza política y la han puesto a rendir de acuerdo con el lema de “privaticemos las ganancias y socialicemos las pérdidas”. Esto es, quedémonos con el beneficio y que las pérdidas las paguen los millones de tontos, esto es de ciudadanos, que para eso están. Están estos atontados para votarme encima, para pagar mis errores, mientras yo, disfruto de una buena vida absolutamente inasequible si no fuera porque disfruto de las mieles del poder. Me paso la vida engañándoles y encima, si alguno se opone, diré que es un fascista y me quedaré tan contento.

Cautivo y desarmado, el ciudadano está para pagar, ayer, hoy y siempre. Poco más. Son como los viejos “pecheros” castellanos, que con sus “pechos” pagaban toda la cuenta manirrota de la Corona entonces, del Estado hoy. Del Estado y de las empresas.

Los ejecutivos, en un contexto de falta de exigencia de responsabilidades, se han colocado las pensiones y bonos que les ha placido. Sin problemas jurídicos. No hay nada más oscuro, hoy, que saber en términos efectivos cuanto ha ganado un Presidente de una Caja durante años, computando todos los pagos en especie. Y conocer de verdad sus pensiones, es algo que ni en sueños se va a conocer normalmente. Solo cuando en plena crisis ya con los focos encima intentan lograrlo se consigue en algún caso parar algo el escándalo.

Los políticos, mientras tanto, utilizaban sus poderes para la fiesta más enloquecida que se hayan dado con nuestro dinero. No regulaban ni las agencias de calificación, ni las sociedades de tasación – con la vergüenza de que están en manos muchas veces de las propias entidades financieras sin que el Banco de España diga nada. No se han adoptado medidas de transparencia para controlar los bonos de los ejecutivos, a quienes se les ha permitido saquear la caja común de muchas entidades con el cuento de que eran los “mejores”; “mejores” que ahora exigen que todos pongamos dinero para el rescate de las entidades que dicen que gestionaron y que lo menos que se debería exigir es la devolución de sus pensiones, bonus, etc

No. No son los “mejores”. Son, si se quiere, quienes “mejor” nos han saqueado, una especie de Robin Hood al revés, un “Robin Hood invertido”, que roban a los pobres para enriquecer su propia bolsa.

Si se cierra el aeropuerto de Ciudad Real, o tramos del AVE aquí no pasa nada. La endogámica casta política en conexión directa con la financiera y empresarial, se han repartido nuestro pastel. Se han asegurado que nunca responderán de nada, para eso ellos hacen las leyes. Y finalmente, el objetivo común de políticos y ejecutivos ha sido forrarse a nuestra costa, vivir muy bien y tener la máxima satisfacción posible… viendo como nosotros no podremos nunca tenerla, porque nos han robado las posibilidades de crecer, desarrollarnos, vivir.

Y sobre responsabilidades, nadie dice nada. Ningún proyecto de Ley. Verán como no aparece ninguna exigencia de responsabilidad en ninguna ley, ni estatal ni autonómica, ni europea.

Mientras, ustedes y sus hijos, a seguir votándoles, aplaudiéndoles y hasta admirando su inigualable estilo de robar.