Cuando las ovaciones de los militantes dejan de oírse y los focos de los mitines se apagan, los dos principales candidatos a la Presidencia del Gobierno regresan a sus hogares, a su otra vida. Allí les esperan sus respectivas mujeres, Pilar y Elvira, auténticas desconocidas para el gran público y compañeras inseparables de Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy. Celosas de su vida íntima, un rasgo que en ambas roza la obsesión, y de un perfil muy diferente, sendas 'consortes' tendrán, quieran o no, su grado de protagonismo durante la campaña.
A la inmensa mayoría de los españoles, los nombres de
Elvira Fernández Balboa y de
Pilar Goya Laza no les dice nada. Pero, en apenas dos semanas, y si no media una sorpresa que se antoja casi imposible, una de ellas pasará a ser la nueva inquilina del Palacio de La Moncloa como 'primera dama' española. Ellas son las mujeres de Mariano Rajoy, candidato popular a la Presidencia del Gobierno, y de Alfredo Pérez Rubalcaba, postulante socialista al cargo.
Además del casi absoluto anonimato entre los millones de españoles, Elvira y Pilar, Pilar y Elvira, comparten muchos más rasgos de los que ambas puedan llegar a reconocer, aunque las diferencias entre ellas también son bastante notables. De familias acomodadas y con estudios superiores, las dos 'consortes' son
defensoras acérrimas de su privacidad y casi nunca se han dejado ver junto a sus maridos en actos públicos, a los que apoyan de manera incondicional, como no podría ser de otra manera, en la carrera electoral que culminará el próximo 20-N.
El lado tierno de RajoyLa que cuenta con más opciones de mudarse a La Moncloa, a tenor de lo que indican los últimos sondeos, es Elvira Fernández Balboa (Pontevedra, 1965),
Viri para los amigos. Esta gallega, madre de los dos hijos de la pareja (Mariano, de doce años, y Juan, de seis), ha sabido adaptarse a la dura transición que ha supuesto para la familia Rajoy Fernández el imparable ascenso del cabeza de familia en la política nacional.
Crecida en el seno de una familia acomodada, aunque cursó sus estudios escolares y universitarios en centros públicos, Elvira, la mayor de tres hermanos, se licenció en 1988 en
Económicas en Santiago de Compostela con un buen expediente académico. La mujer de Rajoy conoció a su actual marido en el popular bar
La Luna de Sanxenxo, donde fueron presentados por el hermano del actor Francis Lorenzo, amigo íntimo de la pareja.
Tras varios años de relación, Mariano y Elvira, cuya diferencia de edad es de diez años, se casaron el 28 de diciembre de 1996 en la isla de La Toja tras cuatro años de noviazgo en una ceremonia que, aunque
pretendía ser íntima, acabo siendo portada de la revista
¡Hola!.
Por entonces, él ya era una figura destacada del Partido Popular, estaba llamado a suceder a Manuel Fraga, uno de sus grandes valedores, al frente de su grupo en Galicia y algunos consideraban que se casaba el 'soltero de oro' de la región.
Tres lustros de matrimonio después, Elvira se ha destapado como el mayor apoyo de Rajoy, respaldo que quedó patente tras la derrota del PP en las elecciones generales de 2008, donde se la vio
incluso llorar tras asistir a la mayor decepción política de su marido, como él mismo ha reconocido, hasta la fecha. Los más afines a la pareja señalan que él tiene en muy alta estima las opiniones y los consejos de su mujer, una figura enigmática defensora del más absoluto anonimato en su vida personal.
Invisible, inteligente, discreta, locuaz, familiar o sencilla son algunos de los adjetivos que se escuchan a la hora de hablar de Elvira, una mujer amante del cine, la lectura, de confesión católica (aunque no es muy practicante) y seguidora del
Real Madrid.
Aunque muchos han querido trazar un paralelismo entre la mujer de Rajoy y
Ana Botella, la última inquilina popular de La Moncloa antes de los ocho años de mandato socialista, lo cierto es que ambas mujeres se muestran cercanas entre ellas, aunque no son amigas, y las aspiraciones políticas de Fernández parecen ser, hoy por hoy, nulas, todo lo contrario que las de la actual delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid y posible futura alcaldesa.
Una erudita en FerrazLa otra gran candidata a ocupar los próximos cuatro años La Moncloa, aunque cuenta con menos opciones que Fernández Balboa a tenor de las encuestas, es Pilar Goya Laza (Vitoria, 1951).
Química, al igual que su marido, de
enorme prestigio, con uno de los currículos más completos de la comunidad científica de nuestro país y gran admiradora de su colega Marie Curie, premio Nobel de este campo en 1911, la mujer de Rubalcaba es profesora de investigación en el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), vicepresidenta de la Real Sociedad Española de Química, ex directora del Instituto de Química Médica y vicepresidenta primera de la ONG 'Save the Children'.
Alfredo y Pilar se conocieron en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid, donde Goya se graduó con excelentes calificaciones, y, tras una estancia en Constanza (Alemania) becada por la prestigiosa
Fundación Alexander von Humboldt,
se casaron en 1979. Durante su etapa universitaria, la pareja también coincidió con Jaime Lissavetzky, amigo de la infancia de Rubalcaba, y su mujer, Pilar Tijeras, compañeros de confidencias personales y profesionales desde entonces.
Al igual que Elvira Fernández, Pilar Goya ha demostrado ser alérgica a todo lo que huela a prensa política o rosa y sólo concede
contadas entrevistas a medios divulgativos y nunca haciendo mención a su vida personal. Tal es el celo de la 'consorte' socialista en este sentido que no asistió el pasado mes de febrero a la inauguración del Año Químico porque su marido presentaba el acto.
Compañera inseparable en las incontables batallas políticas del candidato Rubalcaba, Pilar no ha querido tener nada que ver con el PSOE hasta que apareció en el vídeo promocional de campaña de su amigo Lissavetzky en los pasados comicios municipales. A pesar de ello, los asesores socialistas quieren involucrarla más en la campaña legislativa para dulcificar la imagen del candidato socialista.
De este modo, y de manera sorprendente, Pilar compareció junto al ex presidente Felipe González en el acto de clausura de la Conferencia Política del partido el mes pasado y hasta se fotografió junto a su marido y otros dirigentes socialistas.
Vídeo promocional de Jaime Lissavetzky en el que aparece Pilar Goya (1'03'').
Fuente: YoutubeA pesar de no haber tenido hijos, Goya forma parte de una
saga de confiteros muy conocida y unida de Vitoria, curiosamente de tendencias más bien de derechas, un aspecto que ha fomentado su faceta familiar. La muerte de tres de sus cuatro hermanos en un corto periodo de tiempo, que coincidió con su mudanza al Ministerio de Interior desde su casa de Majadahonda, provocó una crisis que a punto estuvo de forzar el
retiro político de Rubalcaba.
Además de dominar tres idiomas (inglés alemán y francés), de ella se dice que gana en las distancias cortas, que es una
trabajadora incansable, muy inteligente, sencilla en el trato, de gran humanidad y metódica hasta la obsesión. Entre sus aficiones se encuentran la música clásica, con predilección por las obras de Johann Sebastian Bach, la pintura y el cine clásico.
Así, un mismo destino se dibuja en el horizonte de estas dos mujeres:
La Moncloa. Sólo una de ellas logrará mudarse a la sede del Gobierno tras las elecciones del 20-N, aunque no parece que a ninguna de ellas le haga mucha gracia pasar a ser protagonista de titulares y noticias, pero es lo que conlleva ser la nueva 'primera dama' de España.
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