El presidente de la Fundación de Estudios Financiero, Juan Carlos Ureta, ha defendido la moneda única europea como fuente de estabilidad macroeconómica en un encuentro con periodistas organizado por APIE (Asociación de Periodistas de Información Económica), aunque ha explicado que ello conlleva una pérdida de soberanía de cada nación individual.
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“El euro no puede pervivir con una soberanía nacional”, ha dicho Ureta, que también ha explicado que un referéndum, tal y como fue planteado por el Gobierno de Grecia la semana pasada es “una bomba”.
En este sentido, ha dicho que la Europa del euro está en la fase de saneamiento de la economía, que, en su opinión, precede un nuevo estadio en el que los países de la eurozona habrán de abordar un proceso constituyente.
En opinión de Ureta, el 26 de octubre y el 31 de octubre, el día que se acordó la quita de la deuda griega y el que se amenazó con su expulsión a causa del referéndum sobre las ayudas, marcaron dos hitos en la historia de la eurozona, ya que se rebasaron dos premisas importantes: que ningún país podía incurrir en impago y que ningún país puede ser expulsado del euro.
“Es una novedad grandísima, ya que el mensaje es: Esto es un club y el que no cumpla las reglas, lo echamos”, dijo.
Juan Carlos Ureta se mostró desconfiado con la postura de aquellos que piensan que es el BCE el que debe solucionar la crisis en Europa a través de suministrar liquidez a los bancos. Si esto pudiera ser así “Zimbabue sería Alemania”, ha bromeado.
También se ha mostrado muy crítico con las medidas tomadas en el pasado para atajar la crisis de deuda en la eurozona. Ha dicho que se financió a países insolventes, lo que no hizo más que agrandar el problema.
Sin embargo, y pese a todos estos problemas, Ureta ha defendido la divisa común, y ha dicho que España debe ponerse a la cabeza de las políticas del euro. En este sentido ha restado credibilidad a los analistas anglosajones que vaticinan el fin de la moneda y ha manifestado que buena prueba de ello es que los inversores no han huido del euro, sino de algunos activos referenciados en esta moneda.
También ha citado la sincronización del cambio entre el franco suizo y el euro: “cuando los suizos intervinieron el franco compraron euros, no dólares”; y la voluntad de china de establecer un cambio euro-yuan en 2015.