RESEÑA
Domingo 13 de noviembre de 2011
Santiago Posteguillo: Los asesinos del Emperador. Planeta. Barcelona, 2011. 1.185 páginas. 22,90 €
Cuando se habla de la historia del Imperio Romano, sobre todo de los hechos que se desarrollaron en el entorno de las supremas figuras de los emperadores, siempre vienen a la cabeza las innumerables intrigas, traiciones y ambiciones, que debieron surgir en las estancias palatinas o entre las paredes del Senado romano. Pero no todo eran las relucientes togas ribeteadas en púrpura, ni las suntuosas estancias donde la clase noble de los patricios pasaba sus días. Sin duda, una gran parte del poder y la fuerza del Imperio residía en su organizado ejército y es aquí donde surge la figura central de esta novela: Trajano.
Marco Ulpio Trajano: exitoso y valiente comandante de los ejércitos del romano emperador, respetado por sus tropas, admirado por sus conciudadanos y temido por sus enemigos. El destino le tenía reservado convertirse en el primer emperador romano nacido fuera de los fundos itálicos. Sería la primera vez en la historia de Roma que el mando supremo del imperio recaía en manos de una persona nacida en esa Itálica tan lejana de la urbe centro del mundo conocido de la época.
Santiago Posteguillo nos sumerge de lleno en las páginas de la historia del Imperio Romano para acercarnos a varias figuras de vital importancia en el devenir de la historia de esa enorme extensión de territorio y de sus habitantes. Nos hará recorrer diferentes momentos clave de este periodo del Imperio, avanzaremos y retrocederemos en el tiempo para poder entender las diferentes circunstancias que desembocaron en los hechos relevantes que se nos cuenta.
Con precisión quirúrgica, los datos fluyen de una manera natural, y los pequeños detalles personales es la parte donde la mente del autor demuestra su brillantez intelectual, ya que todo lo relativo a los sentimientos de los diferentes personajes parece estar sacado de entre los documentos de la época que han llegado hasta nuestros días. Es de agradecer el gran trabajo y la aportación a la obra que son los diferentes apéndices, ya que consiguen que cualquier lector, por poco conocimiento que tenga de esta parte de la Historia de la Humanidad, encuentre en ellos los datos y explicaciones que le ayudan a comprender perfectamente toda la materia tratada en la obra.
Hay que hacer una mención especial a la edición en sí, una acertada portada que pone de manifiesto mucho de lo que se va a encontrar en el interior de la novela. Asimismo, el mapa del Imperio en el momento en que se desarrollan los acontecimientos del libro y el plano de la ciudad de Roma, destacando los lugares más relevantes que aparecen en el relato, contribuyen a que se haga una lectura mucho más cercana a la realidad de la época. Al pueblo de Roma se le entretenía con los espectáculos de gladiadores en el circo, ahora los lectores tendrán un gran entretenimiento en sus manos con esta obra que les permite hacer volar su imaginación hasta este interesantísimo periodo de la Historia.
Por Jorge Pato García
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