Desde que las fuerzas de seguridad comenzaron a “pacificar” las principales favelas de la turística Río de Janeiro, el alquiler o compraventa de pisos en estos populosos barrios se ha incrementado y revalorizado en los últimos tres años, generando un curioso fenómeno, en donde estas casas prometen convertirse en toda una tendencia inmobiliaria dentro la capital del Carnaval.
El operativo de seguridad puesto en
marcha este domingo en la Rocinha, una de las mil favelas que adornan las laderas de los cerros cariocas, ha puesto en evidencia que Río de Janeiro quiere borrarse a toda costa, la mala fama de ciudad peligrosa e insegura. Por lo que en los últimos tres años y a medida que se aproximan las fechas de las grandes citas internacionales de las que será sede como la Cumbre Río+20, el Mundial de Fútbol o los Juegos Olímpicos, el gobierno local a cargo del gobernador Sérgio de Oliveira, se ha tomado en serio la misión de purgar a esta urbe suramericana de bandas y capos del crimen organizado.
No en vano por primera vez en décadas, los cuerpos de seguridad han irrumpido en los populosos barrios que conforman el cinturón de las zonas más estratégicas y turísticas de la capital, con el fin de sanearlas de narcotraficantes.
Antes de la poblada Rocinha, las Unidades de
la Policía Pacificadora (UPP) tomaron sin violencia ni resistencia, las favelas de Vidigal y Chácara do Ceu (Chacra del Cielo). Operativos que las autoridades esperan repetir con el mismo éxito en una decena de barriadas más antes del 2014, fecha en donde se disputará la esperada
Copa del Mundo.Ejemplo de ello fue la “pacificación” hace unos meses de la favela de Mangueira, la cual ha mejorado la seguridad en los alrededores del mítico estadio de Maracaná. Templo del balompié en el que se jugará la final del Mundial.
La presencia de 19 UPP en distintos punto de la capital ha aumentado la sensación la confianza entre sus habitantes y con esta, un incremento del precio del
metro cuadrado de sus viviendas, incluyendo las de las favelas.El presidente de la
Asociación de Dirigentes de Empresas del Mercado Imobiliário de Río (Ademi-RJ), José Conde Caldas, aseguró a la BBC que “sin lugar a dudas” comienza a observarse una revalorización de las favelas y de su entorno, advirtiendo de que las propiedades en zonas turísticas como la de Sao Conrado, podría aumentar hasta un 100%, tras el operativo de la vecina barriada de la Rocinha.
Un fenómeno del que se ha hecho eco el último informe de la Fundación Getúlio Vargas, que se presentará al público este miércoles y cuyas conclusiones hace referencia BBC Mundo.
De acuerdo con el economista y coodinador de la investigación, Marcelo Neri, el alquiler de una vivienda en una favela carioca es un 25,2% más barato que el de una casa igual pero fuera de ella. Sin embargo, la “pacificación” de estas barriadas, ha hecho que los alquileres aumenten un 6,8% más que en el resto de la ciudad, lo que evidencia que la revalorización inmobiliaria, curiosamente, es más alta en las favelas, que en zonas con mayor “caché” habitacional, todo gracias al denominado “efecto UPP”.
La prensa brasileña ha apuntado a que el próximo objetivo de las autoridades sería la ocupación Complexo da Maré,
un grupo de 16 favelas con 130.000 habitantes dispersos en 800.000 m2 que se sitúa cerca del aeropuerto internacional de Río de Janeiro y en donde se refugian delincuentes escapados de las favelas ocupadas por la policía, con el propósito de continuar con el “lavado de cara” de la sede mundialista.