sion vs uefa
Diego García | Viernes 18 de noviembre de 2011
El núcleo del conflicto que mantiene en vilo a los organismos gerentes del balompié continental en los últimos meses reside en la contratación de seis jugadores por parte del club suizo violando la prohibición impuesta por la FIFA. Uno de los futbolistas implicados es Gabri, ex centrocampista del Barcelona y del Ajax y ganador de la Champions League de 2006. EL IMPARCIAL ha charlado con el catalán sobre la complicada situación que está viviendo en Sion.
La mediática batalla que dirimen el humilde Fútbol Club Sion y la cúpula organizativa del fútbol internacional -UEFA y FIFA- se ha planteado como una guerra de poderes entre la normativa deportiva y la justicia ordinaria. Pero, seis futbolistas profesionales están tratando de continuar sus carreras deportivas, alejados de este enredo judicial. Desde el pasado mes de agosto conviven con la incertidumbre de si jugarán el partido del fin de semana. Fueron sancionados por ser objeto del incumplimiento de la prohibición de fichar futbolistas que la FIFA impuso al Sion y, más tarde, han sufrido una nueva sanción del organismo internacional por acudir a la justicia ordinaria, obviando la vía deportiva que defienden los estamentos organizativos del balompié. Sin embargo, el recurso a los tribunales suizos les permitió jugar tras el parón obligado de las primeras jornadas de la Súper Liga suiza.
En medio de este caos se encuentra un futbolista de la cantera del Fútbol Club Barcelona, que jugó en el club catalán y en el Ajax holandés, campeón de dos Ligas españolas, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydney e internacional con España en la Eurocopa de 2004. Gabriel García de la Torre, conocido en el deporte como “Gabri”, es el involuntario representante español en este conflicto, que también involucra a Stefan Glamer, José Gonçalves, Billy Ketkeophompone, Pascal Feindouno y Mario Mutsch. EL IMPARCIAL ha charlado con el jugador catalán con el fin de conocer cómo está viviendo esta complicada situación en el club suizo.
Gabri confiesa a este diario su sorpresa ante todo lo acontecido desde que fichó por el Sion en el pasado mes de julio proveniente del Umm-Salal qatarí: “Yo he llegado este año, no sabía nada de toda esta historia y no teníamos demasiada información del problema que había”, asegura. El futbolista describe la peculiar coyuntura que vive señalando que “al principio estuvimos cinco partidos sin permiso para jugar, luego parecía que cogíamos el ritmo y después tuvimos otra vez suspensión”. En su opinión, lo más complicado de la experiencia que está sufriendo es que “estás preparando el partido toda la semana y el viernes te dicen que no puedes jugar”.
“Esto se ha convertido en algo muy difícil para prepararse como futbolista, tanto física como mentalmente”, señala. El mediocampista de 32 años confiesa que es “muy difícil no saber durante la semana si vas a jugar el sábado”, aunque aclara que “los jugadores tenemos que tratar de adaptarnos a esta situación lo mejor que podamos”. El catalán, que confirma que es lo más raro que le ha acontecido en su larga carrera profesional, nos explica cómo le ha tratado el Sion en este agrio proceso: “Cuando llegué al club no me dijeron nada, y si cuando firmé no me dijeron nada de este problema es porque el club tenía claro que tenía la razón”.
El ex jugador blaugrana explica a este diario que los futbolistas acudieron a la justicia ordinaria “asesorados por el club” y aclara que el Sion “se ha portado muy bien y ha cumplido todos los plazos del contrato”, negando la posibilidad de una cláusula que condicione su estancia en el equipo helvético a la cancelación de la sanción que le impuso la FIFA. Además, Gabri comenta que su club “no está viviendo un trauma con esta situación” y señala que la institución helvética “intenta darnos tranquilidad y no nos habla demasiado de este tema a los jugadores”.
Por último, este todoterreno del balompié concluye que “esta es una experiencia más” y, si el Sion no ganara el caso, “sería una pena que no hubiera podido tener permiso para jugar más partidos”. “Esto en el fútbol no pasa pero me ha ocurrido a mí”, sentencia.
El litigio ha adquirido la relevancia de ilustres antecesores, como el caso Bosman -que liberaba la censura de contratar jugadores extranjero- o la sentencia del Charleoi -que reclamaba una compensación por el agravio que podría suponer cede jugadores a las selecciones nacionales-. La cadena de denuncias y recursos ha desencadenado un enfrentamiento legal entre los tribunales helvéticos y el reglamento específicamente deportivo.
Esta es la cara más humana del conflicto jurídico deportivo más relevante de 2011 en lo que a fútbol se refiere. La dura batalla que se libra en los despachos contrasta con el trabajo profesional de un jugador que no sabe si sus esfuerzos recompensarán con un partido el fin de semana. El 24 de noviembre se sabrá si el club suizo doblegó a los organismos máximos de este deporte y si Gabri podrá salir de una situación complicada que no le permite ejercer su profesión con naturalidad.
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