Cientos de personas se congregan en la madrileña calle Génova en Madrid para celebrar la previsible victoria del Partido Popular. La calle está cortada desde antes incluso de que se cerraran los colegios, cuando han comenzado a llegar los simpatizantes del partido.
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Centenares de personas se congregan ya en la madrileña calle Génova para celebrar la previsible victoria del Partido Popular, y se han ido concentrando frente al balcón de la sede del partido desde el que previsiblemente saludarán sus líderes cuando se conozcan los resultados.
La calle está cortada desde antes incluso de que se cerraran los colegios, cuando han comenzado a llegar los simpatizantes del partido, que ondean banderas azules con el logo del PP y alguna enseña nacional.
Al son de la música de Michael Jackson o del grupo Swedish House Mafia bailan los congregados en Génova, gente de todas las edades, incluidos jóvenes, madres con sus bebés o niños en bicicleta.
Muchos de los simpatizantes se hacen fotografías mientras esperan que algún dirigente se asome al balcón de Génova, cubierto con una gran lona azul que muestra el lema del PP en estas elecciones, "Súmate al cambio".
Los operarios acaban de terminar de colocar una gran pantalla junto al edificio, y fuentes del partido han explicado que se van a repartir 2.000 bufandas y 3.000 banderas del PP entre los asistentes a esta fiesta en la calle.
Decepción en FerrazMenos de veinte militantes o simpatizantes socialistas y una sola bandera del PSOE podían verse a primera hora de esta noche electoral ante la sede federal de la calle madrileña de Ferraz, donde el propio partido invita a sus escasos seguidores a sumarse a la fiesta organizada en el interior del edificio.
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La mayoría ha aceptado la invitación y han accedido ya al salón de actos habilitado en la sede socialista para seguir la noche electoral, cuya capacidad permitiría albergar a unas 400 personas.
Algunos han preferido quedarse fuera, como el militante de 59 años que defendía la necesidad de estar allí para apoyar a su partido "a las duras y a las maduras" o el trabajador del Ayuntamiento de Alcorcón Carlos del Río, que hacía ondear la única bandera socialista presente en la calle Ferraz.
"Soy del Atleti y ya estoy acostumbrado a sufrir", comentaba resignado este militante del PSOE, sorprendido ante el escaso éxito de la convocatoria, aunque confiaba en que el ambiente se iría animando a lo largo de la noche.
La calle Ferraz permanece abierta al tráfico, lo que ha dado lugar a alguna escena algo tensa, como los cortes de mangas con que los militantes y simpatizantes socialistas han respondido a los ocupantes de un vehículo que, a través de la ventanilla, coreaban consignas de apoyo al PP.