en la frontera
Lunes 21 de noviembre de 2011
Suspiros de alivio ha habido entre casi todos los miembros de la Jerarquía de la Iglesia española tras haber conocido los resultados de las elecciones generales. La marcha de Zapatero y el final de estas dos legislaturas socialistas es, en principio, una buena noticia para los católicos españoles que miran ahora a Rajoy con la esperanza de que suprima alguna de las leyes que han sido motivo de confrontación, como la del aborto y el matrimonio entre homosexuales. Respecto a la primera, ya lo ha dicho Rajoy, se volverá a situaciones anteriores y se suprimirá, entre otros temas espinosos, la posibilidad de abortar a las niñas sin permiso de los padres o tutores. En cuanto a la segunda, el líder del PP y próximo Presidente del Gobierno esperará a lo que dictamine el Tribunal Constitucional.
Este lunes comienza una nueva Asamblea de la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española y allí el tema “elecciones” estará presente, y es posible que haya una declaración oficiosa al respecto y una felicitación al ganador por parte del Cardenal Rouco, Presidente de la CEE, que en su día tuvo sus más y sus menos con Rajoy, por los ataques que Jiménez Losantos lanzaba al líder del PP desde la cadena COPE.
Mientras en el Vaticano, y hemos hablado con algunos miembros importantes de la Santa Sede, se respira también cierta satisfacción, no exenta de la habitual precaución vaticana. Una de estar personalidades nos ha dicho “habrá que esperar como Rajoy gestiona la “prima de riesgo social” que le ha dejado en herencia Zapatero. Y esto es muy importante, porque según se gestione “esa prima de riesgo social”, la Santa Sede moverá sus fichas y sus futuros nombramientos en Madrid y Barcelona.
Por otro lado, gran satisfacción, por los excelentes resultados del viaje del Papa a Benín donde la firma de la Exhortación Apostólica Post Sinodal de la II Asamblea especial para África del Sínodo de los Obispos ha sido una de las motivaciones principales de esta visita apostólica de Benedicto XVI a África, en la que han estado presentes los 35 presidentes de las conferencias episcopales nacionales y a los 7 responsables de las conferencias regionales del continente. Un evento significativo que ha cerrado un recorrido que se inició con la convocatoria al II Sínodo para África, la entrega del Instrumentum Laboris por parte de Benedicto XVI en su viaje apostólico a Camerún y Angola del 2009 y la realización de la asamblea sinodal en octubre de ese mismo año.
Además de la firma y publicación de los trabajos postsinodales, también ha sido motivo de esta visita la celebración del 150 aniversario de evangelización de Benín. En este contexto, durante su visita, el Pontífice se ha sumado a las celebraciones de este año jubilar que lleva como lema “Cristiano, testimonia tu esperanza”. También Benedicto XVI quiso criticar “la sumisión incondicional a las fuerzas del mercado o de las finanzas y el nacionalismo exacerbado que, dijo, pueden llegar a ser funestos”.
Volviendo a nuestro país, reiteramos los “suspiros de alivio” de muchos obispos, aunque hay que señalar también el escepticismo de otros, que no ven muy claras las intenciones de los jóvenes leones del PP. Quiero finalizar esta crónica religiosa con unas palabras de Juan del Río, Arzobispo Castrense,que textualmentedice:“Algunos se han empeñado en dejar vacío el infierno, movidos por un fuerte sentimentalismo que representa el buenismo religioso. Esta postura es falaz porque adolece de un doble error: que el amor divino no puede estar en contradicción con la justicia y que ignora el papel de la libertad del sujeto”.