crónica política
Martes 22 de noviembre de 2011
Madre por primera vez hace escasos días, concretamente desde el 11 de este mes. Soraya Sáenz de Santamaría, vallisoletana de cuarenta años, se ha convertido junto a otras compañeras como María Dolores de Cospedal, la catalana Alicia Sánchez Camacho y Ana Mato, en una de las cabezas más visibles de este PP ganador por mayoría absoluta en las elecciones del 20-N. Abogada del Estado con veintisiete años, una de las oposiciones más difíciles en nuestro país, Sáenz de Santamaría, pese a su juventud, ha ido escalando puestos dentro del PP, según analistas políticos consultados por "El Imparcial", gracias a "su privilegiada cabeza y a un instinto político innato, fundamentado también su gran formación profesional". Y Rajoy la conoce muy bien, no en vano sus primeras responsabilidades dentro del PP se centraron en la asesoría jurídica del próximo presidente del Gobierno cuando éste ocupó la vicepresidencia primera y el Ministerio de la Presidencia con José María Aznar en el año 2000.
Elegida por Rajoy como sustituta de Eduardo Zaplana en 2008 como portavoz del Grupo Popular, Sáenz de Santamaría se ha caracterizado por una intensa actividad parlamentaria, según las fuentes consultadas, "reconocida incluso por sus adversarios socialistas, en la que en principio se convirtió en el azote de la ex vicepresidenta primera del Gobierno de Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, y después del sustituto de ésta, el propio Alfredo Pérez Rubalcaba". "Su capacidad de trabajo y claridad de ideas la han hecho una persona fundamental para Mariano Rajoy no sólo en el pasado inmediato, sino para el futuro, dentro de su Gobierno", señalan las fuentes consultadas.
Mañana miércoles celebrará la primera reunión con el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, para comenzar el proceso de traspaso de poderes, que Rajoy espera sea "modélico" y sobre el que José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado que será limpio y sin ningún tipo de problemas. En la agenda, una cuestión fundamental, la crucial Cumbre económica que la UE celebrará a principios del próximo mes de diciembre y a la que todavía asistirá el actual presidente del Gobierno, en funciones desde hoy. "Es más que evidente -subrayan los analistas consultados- que a Zapatero no le quedará más remedio que defender las tesis del Partido Popular, aunque tenga que llevar colgado del brazo a una persona del PP que le diga en todo momento lo que tiene que hacer".
Y es que por mucho que el PP arrasara el pasado domingo en las urnas, los mercados y la UE no paran. Los ataques a la economía española prosiguen, aunque más moderados que durante la pasada semana, y la prima de riesgo sube o baja según las declaraciones, amenazas o advertencias de las agencias de calificación, aunque no se haya llegado a niveles críticos que hayan hecho a entrar a nuestras finanzas en zona de rescate. Desde la Unión Europea, la principal cabeza, Alemania, ya se ha dirigido a Rajoy. La canciller Angela Merkel ha enviado al líder del PP una carta en la que le urge a poner en marcha las "reformas necesarias sin demora" al haber recibido una mandato claro de los españoles el pasado domingo "en este momento difícil para España y para Europa". En conversación telefónica, Rajoy ha asegurado a Merkel el compromiso de nuestro país con el euro y el cumplimiento de los acuerdos financieros contraídos, el primero, el relacionado con los objetivos de déficit. Rajoy expondrá a la canciller alemana y al presidente de la República francesa, Nicolás Sarkozy sus planes económicos durante la cumbre que el Partido Popular Europeo celebrará en Marsella los próximos 7 y 8 de diciembre, aunque todavía no acudirá como presidente del Gobierno.
Mientras el PP se dedica a tomar las riendas del Gobierno y comienza posicionarse en el plano internacional, en el PSOE está abierto como un melón el debate sobre el sucesor de José Rodríguez Zapatero al frente de la secretaría general del PSOE. Dirigentes y federaciones comienzan a tomar posiciones. Desde Andalucía y Castilla-León, dos de las comunidades con más peso dentro del PSOE, ya se ha lanzado el mensaje de que apoyarán a Alfredo Pérez Rubalcaba como próximo dirigente socialista por su labor en una campaña electoral "perdida de antemano", sus conocimientos políticos y porque estará sentado en el Congreso de los Diputados como jefe de la oposición. En cambio, voces discordantes en Madrid. El secretario general del PSM, Tomás Gómez, no es la de la misma opinión y se inclina por un proceso de primarias. Los analistas políticos consultado por este periódico señalan que ya se ven dos vías para la sucesión de Zapatero, "la continuidad de Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien pese el desastre electoral, no se le responsabiliza del mismo al haberse encontrado con una situación imposible, o la elección de un mirlo blanco que supondría una absoluta renovación del partido como la que supuso la llegada a la dirección del partido del actual secretario general tras la debacle electoral del año 2000 protagonizada por Joaquín Almunia. ¿Sería Eduardo Madina el nuevo Zapatero? Todas las apuestas están abiertas".
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