Los bancos centrales han emprendido una acción conjunta para ampliar su capacidad para proveer de liquidez al sistema financiero. Pero, ¿qué medidas son éstas?
La nota conjunta (aquí recogemos
la del BCE) dice así: “El Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo, la Reserva Federal y el Banco Nacional Suizo han anunciado hoy una acción coordinada para ampliar su capacidad para proveer de liquidez al sistema financiero global. El propósito de esta acción es liberar la presión sobre los mercados financieros y en consecuencia mitigar los efectos de tales presiones sobre la provisión de crédito a las familias y empresas y contribuir a fomentar la actividad económica”.
¿Qué medidas son estas? En primer lugar rebajar el coste de las líneas de intercambio de urgencia (swap) del dólar, en medio punto. A partir del próximo 5 de diciembre, esa tasa (que responde a las siglas OIS), será de medio punto porcentual. En definitiva, se reduce a la mitad los gastos de intercambio entre las entidades o, más bien, los costes que tiene la banca para acceder a los dólares. Esta medida, por sí, no amplía la liquidez, pero sí facilita que se
aumente el dinero en circulación. Y parece una preparación para favorecer nuevas actuaciones de inyección de liquidez en el futuro.
Es más, este movimiento se ha entendido como un paso preliminar a otras medidas que podría adoptar el Banco Central Europeo la semana que viene. De hecho se piensa desde hace días que el BCE podría rebajar los tipos desde el 1,25 por ciento en que los tiene actualmente.
Por otro lado, las cinco entidades han establecido una línea swap de liquidez bilateral para suministrar liquidez en cualquiera de estas divisas “mientras las condiciones del mercado lo aconsejen”. "En estos momentos”, señala la nota, “no hay necesidad, además de los dólares, de ofrecer liquidez en monedas distintas a las locales, pero los bancos centrales consideran que es prudente hacer los preparativos necesarios para poder proporcionar este respaldo de liquidez tan rápido como surja la necesidad". Ya se tomó una medida de este estilo hace dos meses, pero la de este miércoles tiene un elemento diferenciador: Entonces la inyección se hacía sobre la base de dólares, y ahora son
dólares y euros. Lo importante ahora es responder a la pregunta: ¿Qué motiva una acción conjunta de este estilo? Además de la operación de hace dos meses, para encontrar un antecedente nos tenemos que remontar a la caída de LehmanBrothers en el año 2008.
¿Temía el BCE un Lehman Brothers europeo? Ha corrido el rumor de que un gran banco europeo estaba al borde de la quiebra. Este rumor ha sido recogido por
Forbes, que lo ofrece como posible explicación posible de la medida de este miércoles.
Michael Hewson, de CMC Market, considera que este movimiento “indica que las autoridades monetarias están dispuestas a hacer lo que sea contra la congelación de los mercados de préstamos. Pero básicamente todo lo que hacen es aumentar la liquidez con esteroides. No abordan los problemas subyacentes”.
Mohamed El-Eiran, economista del fondo Pimco,
dice que no hay relación entre las medidas adoptadas y la justificación de las mismas. Esta medida “favorece los activos de riesgo en el mundo”. No atiende los problemas reales, sólo evita una caída a corto plazo, pero todo queda pendiente para las decisiones que se tomen en Europa a partir del 9 de diciembre, en la próxima reunión del Consejo Europeo. “La esperanza es que los bancos centrales actúen porque, mirando hacia el futuro, confíen en que los políticos” atiendan adecuadamente la crisis de deuda que tiene implicaciones muy duras “para el crecimiento, el empleo y la desigualdad”. Pero esa es sólo la más optimista de las posibilidades, no la más probable.