Opinión

Mejor morir que perder la honra

Adolfo Amorós Valderas | Sábado 10 de diciembre de 2011
Cuando la guerra de 1898 parecía perdida, el gobierno español tomó una decisión audaz, enviar una flota a bombardear la Costa Este de Estados Unidos. El almirante Manuel de la Cámara y Livermore sería el encargado de ejecutar el ataque.

Rumbo a USA zarpó una escuadra formada por destructores de la “Clase Furor” que hacían de escolta a los cruceros Patriota, Meteoro y Carlos V. Pero la estrella de la flota era el acorazado Pelayo que era la mayor preocupación para los americanos. El Pelayo y el Carlos V superaban en potencia a toda la escuadra americana.

Pero las trabas y presiones británicas convirtió el contragolpe español en simple amago, a la vista de los acontecimientos se decidió que era mejor morir luchando que perder la honra ante la situación existente.

En Cuba en esas fechas se forjó el carácter aguerrido de Winston Churchill combatiendo hombro con hombro al lado de los soldados españoles.



ADOLFO AMORÓS VALDERAS