RESEÑA
Domingo 11 de diciembre de 2011
Varios autores: Lecturas y diálogos en torno a Pío Baroja. Edición de Antonio Regalado y José Lasaga. CSIC (Arbor)/Los Libros de la Catarata. Madrid, 2011. 267 páginas. 18 €
Es característico de los grandes nombres de las letras el ser proclives a nuevos acercamientos críticos y continuas relecturas. Un claro ejemplo de ello lo brinda Pío Baroja, como se demuestra en esta excelente y cuidadosamente editada colección de trabajos, que aporta diferentes y esclarecedores puntos de vista en torno a la ingente obra del escritor de la Generación de 1898, de quien, por cierto, acaban de aparecer, agrupados en un solo volumen, sus Cuentos vascos (editorial Caro Raggio).
El libro que da pie a este comentario reúne numerosas de las ponencias que se presentaron en un congreso celebrado en la Fundación Ortega y Gasset, los días 21 y 22 de noviembre de 2006, con ocasión del cincuentenario de la muerte del autor de La lucha por la vida, y nos sitúa ante distintos asuntos que revelan la riqueza, complejidad y alcance de la producción barojiana, en relación tanto con la literatura como con la historia, la política o la filosofía. El volumen se abre con un estudio de Francisco J. Flores Arroyuelo donde aborda al Baroja “historiador” y la concepción que tenía don Pío de la historia, tema que Flores Arroyuelo domina a la perfección, pues no en vano su investigación Pío Baroja y la Historia, publicada hace años, es referente indiscutible en la copiosa bibliografía barojiana. Y se cierra con un ensayo de José Lasaga en el que se ocupa de la que es sin duda una de sus novelas más conseguidas: El árbol de la ciencia, protagonizada por Andrés Hurtado –personaje paradigmático no únicamente de Baroja, con lo mucho que tiene de alter ego, sino de todo el grupo noventayochista-, y título de obligada lectura para un cabal conocimiento de la pesimista cosmovisión de su autor.
Por otro lado, Antoni Mora explora las Memorias de un hombre de acción; Carmen del Moral Ruiz ahonda en el nexo entre Baroja y la ciudad, ya analizado en su imprescindible y pionero La sociedad madrileña fin de siglo y Baroja, reeditado posteriormente como El Madrid de Pío Baroja; Ignacio Cremades Ugarte analiza el ensayo-folleto de Baroja Momentum catastrophicum, donde se perfila la contrautopía nacionalista barojiana; Eduardo Lago –Premio Nadal 2006 por su novela Llámame Brooklyn- comparte su lectura de La sensualidad pervertida y pone sobre la mesa la debatida cuestión de si Baroja fue un novelista básicamente intuitivo y poco dado a cuidar las cuestiones de estructura, tesis que a Lago le parece injustificada; Rafael Fuentes trata de un capítulo poco indagado en los estudios barojianos, como es la confrontación de Pío Baroja frente al movimiento vanguardista; Arnold L. Kerson rastrea la presencia de Europa en la trilogía Agonías de nuestro tiempo; José Miguel González Soriano observa el tratamiento que da don Pío a sus personajes y la función que cumplen; Lucía Pariente enfrenta “el fondo insobornable” en la descripción barojiana y en la reflexión orteguiana; Santiago Jiménez Díaz examina el héroe rebelde, asiduo en su novelística; José María Herrera reflexiona sobre el supuesto mal gusto de Baroja, y Patrocinio Ríos Sánchez nos aproxima a su mundo protestante.
Lecturas y diálogos en torno a Pío Baroja tiene mucho, claro está, de homenaje, pero, sobre todo, como reza su título, de diálogo. Diálogo entre los autores de los trabajos aquí oportunamente recogidos y los lectores para, juntos, seguir profundizando en el inmenso universo del “hombre malo de Itzea”, que cultivó como nadie la “retórica del tono menor”. Que es tan mayor.
Por Adrián Sanmartín