Adolfo Amorós Valderas | Lunes 12 de diciembre de 2011
Se ha conmemorado estos días el Centenario del nacimiento de Jorge Negrete. Fue uno de los máximos exponentes del cine mejicano, de figura gallarda y varonil y con una voz de barítono excelente e inconfundible.
El film que consagro a Negrete fue “Ay Jalisco no te rajes”. Debutó el 1937 con la “La Madrina del diablo” con bagaje de 38 películas. Popularizó la figura del macho valiente, mujeriego, vital y arrogante. El guión de sus películas estaba planificado para la exhibición personal de Negrete como galán e interprete de canciones entrañables para el gran público. En las fotografías que le inmortalizan suele aparecer con la cabeza erguida como si desafiase al mundo y cantando con extrema gallardía. Negrete se convirtió en embajador de la cultura y folclore mejicano.
Jorge Negrete permanece en el recuerdo de los cinéfilos y ocupa un puesto de honor en la cinematografía y canción mejicana.
Con su potente chorro de voz popularizo las canciones y la cultura mejicana por todo el mundo. Murió cuando contaba 40 años en plena popularidad.
“Méjico lindo y querido si muero lejos de aquí que digan que estoy dormido y que me traigan a aquí”. Y así fue sus restos lo llevaron desde los Angeles (California) a su Méjico querido.