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Vientos de cambio soplan en la OEA para reforzar la Carta Democrática

"La Celac no es competencia"

Jueves 15 de diciembre de 2011
El Consejo Permanente de la OEA aprobó este miércoles un informe con una serie de recomendaciones para mejorar la eficacia y ejercicio e la Carta Democrática Interamericana. Entre los cambios que podrían ponerse en marcha de cara al 2012 están una serie de medidas que permitan a el secretario general de la OEA pueda actuar "de oficio", es decir, sin el consentimiento o autorización previa del gobierno afectado por una situación de crisis o la de crear una especie de Relator Especial, Ombudsman o Alto Comisionado con "tareas políticas y diplomáticas preventivas".

El Consejo Permanente de la OEA aprobó un informe con recomendaciones para mejorar la eficacia de la Carta Democrática Interamericana, que van desde que el secretario general pueda actuar "de oficio" cuando haya una crisis a la creación de la figura del relator especial.

El informe, elaborado a petición de la Asamblea General que la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró en junio pasado en El Salvador, sugiere formas para "mejorar la capacidad preventiva" del organismo y cumplir así uno de los mandatos clave de la Carta: la protección y preservación de la democracia.

Entre esas sugerencias está la de que el secretario general de la OEA pueda actuar "de oficio", es decir, sin el consentimiento o autorización previa del gobierno afectado por una situación de crisis como la que se produjo en Honduras con el golpe de Estado de 2009.

La otra opción sería la de crear una especie de Relator Especial, Ombudsman o Alto Comisionado con "tareas políticas y diplomáticas preventivas". Después de la sesión del Consejo, en un encuentro en su despacho en Washington con un reducido grupo de medios, entre ellos Efe, el actual secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se mostró más partidario de ampliar las competencias de su cargo que de la creación de la figura del Relator Especial.

Es "difícil" que una figura nueva "sea aprobada en el corto plazo por los países", por lo que es "más fácil crear más atribuciones para el secretario general", argumentó Insulza.

Recordó que la Carta Democrática establece una limitación importante a la labor del secretario general: cuando ve una amenaza a la democracia solo puede actuar con el consentimiento o autorización del país afectado.

Por ello, Insulza propuso analizar la fórmula de una "invitación permanente", que ya algunos países aplican para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pero a la que otros, como Venezuela, se oponen rotundamente porque les parece una injerencia en asuntos internos.

Precisamente Venezuela quería dar más relieve en el informe a los conceptos de "participación del pueblo" y a la "democracia directa", lo que motivó el rechazo de países como Estados Unidos y Canadá, así como la conformación de un grupo de trabajo que discutió varias horas a puerta cerrada la redacción final del texto.

La delegación de Venezuela proponía incluir en el informe un párrafo con la idea de que se ha "superado la noción de la democracia electoral", algo que no gustó a Insulza, quien intervino varias veces en el Consejo para expresar su discrepancia "con vehemencia".

"Democracia no es solamente elecciones, también es participación, respeto a los derechos humanos (...) pero hay ideas de la democracia directa que no comparto", dijo Insulza, cuyos comentarios fueron apoyados por países como Costa Rica, mientras que Bolivia y Nicaragua se decantaron por la posición venezolana.



A su juicio, eliminar del informe conceptos como "democracia representativa" y añadir otros como la "participación del pueblo", como proponía Venezuela, hubieran supuesto abrir la discusión sobre el concepto de democracia y, en consecuencia, sobre "el fondo de la Carta Democrática Interamericana".

"Si no queremos abrir la caja de pandora, no abramos ninguna entonces (...) No nos metamos a interpretar la Carta a estas alturas", pidió Insulza.

Luego, en el encuentro con los periodistas, también habló de la CIDH, organismo autónomo de la OEA que vela por el respeto de los derechos humanos y cuyo funcionamiento está siendo revisado actualmente, sobre todo a raíz de casos recientes en los que ha emitido dictámenes muy duros contra los Gobiernos de Venezuela, Ecuador y Brasil.

La CIDH debe promover "soluciones amistosas" con los Estados que violan los derechos humanos porque "es parte de sus obligaciones", defendió el secretario general.

El "banquillo" de los acusados "tiene que ser más cómodo" para esos Estados, dijo metafóricamente Insulza, sobre todo si se toma en cuenta que "la existencia de gobiernos democráticos crea condiciones muy distintas a cuando había dictaduras".

Varias ONG ya han expresado su preocupación ante un posible debilitamiento del sistema regional de derechos humanos que encabeza la CIDH derivado de las reformas que se están evaluando.

El Grupo de Trabajo creado por el Consejo Permanente de la OEA para analizar posibles reformas al Sistema Interamericano de Derechos Humanos ya ha concluido sus trabajos, explicó hoy su presidente y representante permanente de México, Joel Hernández. Las conclusiones del grupo serán presentadas ante el Consejo Permanente durante una sesión en enero.

La OEA se centrará precisamente durante 2012 en ese debate que está iniciándose "para mejorar el sistema" de derechos humanos, según Insulza, en la Cumbre de las Américas que se celebrará en abril en Colombia y en la propuesta del presidente peruano, Ollanta Humala, para realizar una reunión continental sobre drogas y crimen organizado.

"La Celac no es competencia"

Por su parte, secretario general de la OEA, aclaró que la recién creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) "no es un organismo" y, por lo tanto, no supone un problema de "competencia" para la entidad que él dirige.

"La Celac no es un organismo más, como la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas)", consideró el máximo representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) durante un encuentro en Washington con un reducido grupo de medios, entre ellos Efe.

Algo "parecido" a la Celac "ya existía en la ONU con el llamado grupo latinoamericano y del Caribe", donde los países "toman decisiones para actuar en conjunto", argumentó Insulza.

La Celac "no es un organismo, no es paralelo a nada", insistió el secretario general. Creada a comienzos de diciembre en Caracas y promovida por el presidente venezolano, Hugo Chávez, de la Celac forman parte todos los países del continente americano menos Estados Unidos y Canadá, que sí están en la OEA.

"Hay un exceso de cumbres (en el continente). La Celac es una cumbre más o unas reuniones más", sostuvo Insulza al cuestionar que la agenda internacional de los presidentes del continente esté tan "recargada".

No obstante, anotó que "ojalá" la Celac sirva para "profundizar la democracia" en América y agregó que le gustaría que esa nueva entidad asumiera la Carta Democrática Interamericana, aprobada por los miembros de la OEA hace diez años.

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