Cultura

Presuntos Implicados: “Ya no se puede llenar la nevera y pagar las facturas de la música”

grupo de música

Lunes 19 de diciembre de 2011
Presuntos Implicados vuelve después de casi tres años de silencio con Banda sonora, su decimosegundo disco con el que hacen un particular homenaje al mundo del celuloide. Las bandas sonoras de Desayuno con diamantes, Moulin Rouge o Nothing Hill se revisten del sonido característico de una banda con casi tres décadas de carrera musical a la espalda. Juan Luis Giménez, Nacho Mañó y Lydia Rodríguez aseguran en una charla con EL IMPARCIAL que, a pesar del paso del tiempo, “la actitud sigue siendo la misma”. Presuntos Implicados presentará este nuevo álbum en Madrid con un concierto único en el teatro Häagen-Dazs Calderón el próximo 27 de diciembre, en el que pretenden “reencontrarse con su público” y “reconciliarse con los escépticos de esta nueva etapa” del grupo, que empezó en 2006 cuando la vocalista original, Sole Giménez, dejó la formación.

¿Cómo surge este proyecto de regresar a la primera línea del panorama musical con un disco de bandas sonoras de cine?
Juan Luis Giménez: Tras una actuación, estábamos en el camerino jugando a tocar en bossa nova canciones de The Cure, de Michael Jackson… de repente empezamos a tocar Moon River –B.S.O. de Desayuno con diamantes- y nos gustó tanto que pensamos en hacer una versión en español de esa canción. Al final todo esto se transformó en la idea de hacer una especie de homenaje a las canciones que aparecen en el cine, que marcan algunas escenas y sin las que las películas no serían las mismas.

Grabasteis veinte temas de los que finalmente sólo una decena ha terminado en el disco. ¿Cómo fue este proceso de selección, entre tantas canciones de tantas películas?
Lydia Rodríguez: Muy duro. Fue difícil porque nos gustaban todas y obviamente todas no podían ir en el disco. Pero también fue muy divertido, porque cada vez se nos ocurrían más y cada cual más bonita. Luego ellas se fueron haciendo su hueco naturalmente en el disco y al final yo creo que son las que tenían que ser.

Juan Luís: El problema es que era un asunto casi inabarcable. El cine tira mucho de la música, así que se podrían hacer 15 o 20 discos de bandas sonoras. Nosotros hemos tratado de poner el foco en las canciones, en las que nos parecían mejores.



¿Qué ha aportado Presuntos Implicados a esas canciones, ya conocidas por todos? ¿Cómo habéis buscado el equilibrio entra una canción que sea reconocible por todos pero que lleve impresa la marca de Presuntos, que sea vuestra?
Nacho Mañó: Por un lado, buscando que tuviera nuestro sonido. Las hemos tratado como si fueran nuestras, partiendo de una guitarra y de cantarlas con una sonoridad determinada. Y luego también trabajando en las adaptaciones nosotros mismos, implicándonos en la letra, aportando nuestro vocabulario y nuestra forma de escribir en las traducciones.

Lydia: Creo que es muy agradecido entender realmente lo que dicen las canciones por parte de la gente que no hable inglés.

Nacho: El inglés es un idioma al que todo le sienta bien y el español es más sufrido.

Habéis lanzado un disco de bandas sonoras… ¿cuál es la última película que habéis visto?
Nacho: Tintín, hace un par de semanas en el cine. Me gustó mucho.

Juan Luís: La última que he visto ha sido Acero Puro, y me ha encantado. ¡La recomiendo!

Lydia: Yo he visto hace poco No controles y 18 comidas. Me gusta mucho el cine español, el que más.

Y por seguir con el cine, si tuvierais que enmarcar vuestra vida en un género cinematográfico, ¿cuál sería?
Nacho: Un psicodrama de risa, con final feliz.

Juan Luís: Yo creo que la vida siempre es un drama, porque ya sabes cómo va a terminar. Pero prefiero pensar que la nuestra ha sido una comedia. ¡Hay que reírse! El destino sabemos cuál es, así que hay que quedarse con la risa y el humor, porque es lo único que te vas a llevar.

Aparte de las diez canciones que componen el disco, habéis lanzado otras tres a través de iTunes. ¿Veis el futuro de la música en el mundo digital? ¿Qué pasa con el formato físico?
Nacho: Como en todos los aspectos de la vida, el soporte físico siempre va a conceder más satisfacción que el virtual. Pero es cierto que el futuro está en que mi hija ya no lleve los libros en la mochila al colegio sino en un 'pen drive'. Con el disco pasa lo mismo y esta forma de distribuir tres temas extra, las tres canciones que originalmente fueron escritas en español, es una forma de apoyar ese futuro.



¿Vosotros sois nostálgicos con respecto a tocar un disco físico, a poder palparlo, olerlo…?
Juan Luís: No… Yo compro mucha música en Internet. De dos o tres artistas de los que tengo toda la discografía sí me compro el formato físico. El resto, lo consumo a través de Internet. Además, cuando se compra la música por la Red, también se apoya al artista, incluso a algunos músicos de los que no te interesa el disco entero pero quieres ayudarles porque una de sus canciones te encanta.

Nacho: Yo la verdad es que tengo en casa un armario lleno de discos que hace tiempo que no visito. Ahora suelo escuchar música en Internet, pero no me descargo nada ilegal. Lo que de verdad echo en falta de todo esto es que en la radio te recomienden buena música, que te descubran cosas nuevas. Cada vez se tiende más a poner lo que le gusta a la mayoría de la gente y repetirlo una y otra vez. Creo que es necesaria una renovación en el mundo artístico conocido, que corra el aire.

Lydia: A mí sí me gusta más el formato físico. Soy una devoradora de libretos, me encanta leérmelo todo, ver quién lo ha producido, quién ha tocado, el diseño… Aunque también compro mucha música en Internet, porque hay que reconocer que el precio varía muchísimo y cuando compras mucha música sale más económico.

Hablando de Internet… ¿cómo os movéis, como Presuntos Implicados, por las redes sociales? ¿Os mantenéis mucho en contacto con vuestros fans?
Lydia: Estamos súper integrados. Tenemos un Facebook muy amplio, como un pueblo de 20.000 habitantes, que llevamos nosotros mismos. Interactuamos mucho con nuestros seguidores, que ya son amigos y les proporcionamos material en exclusiva para ellos. Nos gusta mucho saber qué opinan. También utilizamos Twitter.

Juan Luís: Para nosotros ha sido muy importante, sobre todo por el mercado americano que tenemos. Aquí se nos ve con más asiduidad, pero allí tenemos muchos seguidores, desde Chile hasta México, que se enteran de nuestros viajes a través de las redes sociales.



Hace casi cinco años de la incorporación de Lydia como vocalista de Presuntos Implicados tras la marcha de Sole, en 2006. Echando la vista atrás y con perspectiva, ¿cómo veis esta nueva etapa? ¿Cómo ha sido la adaptación de Lydia?
Lydia: Ha sido algo paulatino, porque evidentemente no se consiguen las cosas de un día para otro, pero ahora mismo estoy muy a gusto. Ha habido muchos cambios en este tiempo, hemos hecho un trabajo de conocernos, dentro y fuera del escenario, que ha sido muy importante porque la convivencia es esencial cuando se trata de trabajar juntos. Hoy por hoy me siento muy ubicada, totalmente en mi lugar. Ya está asumido que la cantante del grupo soy yo, ya se han ido los miedos y las inseguridades y ahora estoy disfrutando.

Juan Luís: Ella es arte y parte en todo.

Mirando un poco más atrás, Presuntos Implicados ha cumplido ya los 28 años de vida. ¿En qué os notáis cambiados? ¿Habéis tenido la necesidad de adaptaros a los nuevos gustos o tendencias del panorama musical?
Juan Luís: No hemos cambiado desde el punto de vista musical. Seguimos teniendo un gran respeto por nuestra profesión, cuando estamos en el estudio tratamos de hacerlo lo mejor posible y tenemos nuestro propio sonido, aunque se haya ido depurando con el tiempo. La actitud sigue siendo la misma.

Lydia: Yo siempre pienso que es increíble la energía y la ilusión que tienen, a mi me han dado una lección de vida. No sólo cuento con todo lo que he aprendido con ellos del arte de la música, yo creo que nunca había cantado tan bien como lo estoy haciendo en los últimos años, sino también con lo que me han enseñado en las artes de la vida. Es sorprendente como siguen emocionándose con cada cosa después de 30 años de carrera profesional.

Juan Luís: Yo creo que cada uno vende su pescado y ¡ay de aquel que quiera estar adaptándose todo el tiempo! Es complicado y pierde la credibilidad. AC/DC llevan 35 años haciendo exactamente lo mismo y siguen llenando estadios.

Y en cuanto al funcionamiento de la industria discográfica, el movimiento de la música… ¿cómo creéis que se ha transformado en estos años?
Juan Luís: Ahora cualquiera puede grabar un disco. Cuando nosotros empezamos, entrar a un estudio de grabación era una experiencia sagrada y ahora eso está democratizado, tú puedes instalarte un programa en tu ordenador y grabarlo desde casa. Pero por otra parte se ha convertido en un infierno el tratar de darte a conocer porque la industria del disco prácticamente ha desaparecido y era ella la que se encargaba de ese ejercicio de mecenazgo de apoyar a un artista nuevo. A esto se suma que en las radios sólo hay hueco para los hits… la cosa está muy complicada para los artistas nuevos.

Nacho: Una cara de la moneda es que se ha hecho más democrático, hay medios para todo el mundo, pero en el otro lado, ya no se puede llenar la nevera y pagar las facturas de la música. De hecho, cada vez hay más sitios en los que los artistas tienen que pagar para tocar. El futuro, no sólo de la música, sino de la cultura en general, está en que le tengamos respeto. Hemos perdido muchas fidelidades en radios, en medios de comunicación, en la sociedad de autores… que no han sido sustituidas por nada. Internet es una herramienta buenísima, pero que no cubre estos vacíos.



Ante esta situación, ¿veis luz al final del túnel? ¿Cuál es la solución?
Juan Luís: La solución es hacer en España lo que están haciendo en Francia desde hace cuarenta años: obligar a las emisoras a poner una determinada cuota de música española de artistas nuevos. Pero eso es una decisión política. En Cataluña, por ejemplo, lo hacen y ha propiciado que el grupo catalán Manel se conozca en toda España. En Andalucía lo hacen también y curiosamente Pablo Alborán viene de allí.

Nacho: Lo difícil es transmitir a la gente que no se trata de que alguien con talento pueda encontrar su espacio y tener éxito. Se trata de que tiene que haber unos buenos técnicos de sonido, unos buenos músicos de acompañamiento, reparadores de guitarras, técnicos de escenario… tiene que haber, en definitiva, una industria y una economía de la música que sea respetada y eso está lejos de que ocurra en este país y sobre todo en años de crisis.

Presentáis Banda Sonora en Madrid el próximo día 27 con un único concierto en el Teatro Häagen-Dazs Calderón… ¿qué espera le espera al público?
Nacho: Volvemos a Madrid después de siete años sin tocar aquí y es la primera vez que lo hacemos con esta formación (con Lydia). Es un concierto que tiene poco que ver con el cine, la protagonista es la música. La banda suena increíble y creo que es la oportunidad de reencontrarnos con nuestro público y reconciliarnos con aquellos que están escépticos con esta nueva etapa de presuntos. Queremos que nos den la oportunidad de volver a enamorarles. Y el teatro Calderón es el escenario perfecto para presentar este disco de bandas sonoras. Vamos a llevar al público por un recorrido a través de todas esas películas, pero también a través de los años, porque de alguna manera nosotros también hemos sido la banda sonora de su vida. Van a sonar canciones que han sido la banda sonora de una generación.

Presuntos implicados compartió con EL IMPARCIAL el tema Vuelvo a pensar en ti (Little prayer), extraído de la película La boda de mi mejor amigo. Vea el vídeo:

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