Nacional

Zapatero, primer candidato que necesita una segunda vuelta

el psoe tropieza en la investidura

Miércoles 09 de abril de 2008



Zapatero tendrá que acudir inexorablemente a la segunda vuelta para obtener la mayoría relativa de la confianza de la Cámara (176 escaños) y alcanzar la Presidencia del Gobierno. Este miércoles no lo ha logrado. Los vaticinios de José Blanco, secretario de Organización, se han cumplido. El candidato socialista sólo ha contado con el exclusivo apoyo de sus correligionarios.

Pero los votos de los socialistas no han sido suficientes, 168, uno menos de su representación en el Parlamento, el que corresponde a la diputada canaria María Mercedes Coello Fernández-Trujillo, quien no ha llegó a tiempo desde la isla de la Palma por causa del fuerte temporal.

El dirigente socialista, tras una votación fallida, se ha erigido desde este miércoles en el primer líder de la democracia que no consigue la Presidencia en primera ronda. Zapatero no ha persuadido, pese a su discurso de mano de tendida y los continuos ofrecimientos de acuerdo y consenso, la respuesta afirmativa de sus anteriores socios nacionalistas. CiU, PNV, IU-IPC y Nafarroa Bai se han abstenido, mientras que PP, ERC y UPyD, formación liderada por Rosa Díez, le han otorgado un "no" a su confianza.

Inmediatamente después del escrutinio de los resultados, de una votación pública y nominal, Zapatero abandonó el Parlamento. A las puertas de la Cámara, el candidato socialista atinó a decir a la prensa, "el sábado, el sábado". Porque el Reglamento así lo determina. Habrán de pasar 48 horas entre una votación y otra. La próxima cita tendrá lugar este viernes a partir de las 12.50 horas. Con este rigor lo explicó José Bono, en una corta intervención en la que hubo tiempo para el recuerdo de Carlos Chivite y Rogelio Baón.




Los avatares de la votación
La sesión comenzó algo más tarde de lo previsto en el calendario. Zapatero compartió tres horas de debate con los portavoces de Coalición Canarias, UPyD y Nafarroa Bai. Entre tanto, el resto de los diputados fue llegando en el transcurso de las intervenciones, poblando la soledad de los escaños de la Cámara, al menos del lado de los populares, protagonistas en parte de la jornada anterior.

Atenta, sin perder detalle, la ex ministra socialista de Cultura, a la sazón ex diputada por Valencia, Carmen Alborch, seguía con detalle la sesión. Las conversaciones de pasillo y escalera entre González Pons y Alejandro Ballesteros completaban otra parte del paisanaje, en el que un solitario, silencioso, observador y serio Zaplana, apenas levantó el rostro para votar.

El sistema de insaculación, lo que levantó las risas de los diputados, dio la suerte a Gaspar Llamazares para votar en primer lugar. Y dijo que se abstenía, igual que los catalanes convergentes, que los nacionalistas vascos, que el BNG, el izquierdista catalán Herrera o la navarra Uxue Barcos.

El desarrollo de la votación tuvo lugar con una diligencia inusitada. Apenas hubo anécdotas. Sólo la diputada Rosa Díez dijo "no" en su turno, aunque tuvo que remarcarlo ante los fallos de sonido: "Le he dicho que no". El voto de Zapatero también fue requerido fuera de tiempo. La intensidad de la jornada sin embargo no dio pie a celebraciones. Ya lo dijo el candidato en el umbral de la puerta, “el sábado, el sábado…”. Hasta el sábado tendrá que esperar.

También el sábado se conocerá la lista de ministros, un día después de la toma de investidura, de un presidente que ha preferido, al menos así lo repite su bancada, no tener ataduras y contar con más autonomía que la anterior Legislatura. La composición del Gabinete esbozará otras intenciones.



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