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El Gobierno con menos Ministerios en la historia de la democracia

crónica política

Miércoles 21 de diciembre de 2011
Mariano Rajoy ha predicado con el ejemplo y ha nombrado esta tarde a los ministros que constituirán su primer Gabinete. Nombres aparte, el presidente del Gobierno ha configurado una estructura de su Ejecutivo con el menor número de Ministerios desde la vuelta de la democracia a nuestro país. Sólo trece carteras, en una demostración de su más que anunciada política de austeridad para contener el gasto público y que debe comenzar por la Administración central, como ejemplo para las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos. Nombres, los esperados y con el perfil de moderación, austeridad y profesionalidad que Rajoy había vaticinado. Soraya Sáenz de Santamaría se convierte en su segunda, como vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno y con algunas sorpresas, como las designaciones de José Manuel García Margallo como ministros de Exteriores o la de Fátima Ibáñez como titular de Empleo.

Analistas políticos consultados por “El Imparcial” subrayan que la principal lectura que debe hacerse de la primera decisión de calado político tomada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, es su decisión de reducir el peso de la Administración del Estado para reducir costes y, por tanto, déficit público, “principal caballo de batalla en sus primeros meses como jefe del Ejecutivo”.

Repasando los Ministerios que formarán su gabinete, salta inmediatamente a la vista la reducción de las vicepresidencias. “Hasta tres llegó a tener Zapatero, ahora sólo una “, señalan las fuentes consultadas, que unirá además el Ministerio de la Presidencia y la Portavocía del Gobierno. Aparte de los Ministerios que por sus cometidos no pueden estar unidos a otros, como Exteriores, Defensa, Justicia o Interior, el presidente del Gobierno ha optado por una remodelación total de la estructura de su Gabinete, en la que destaca la creación de un departamento propio para Hacienda, que se desgaja de Economía, para que éste ultimo asuma un nuevo mandato, el de la Competitividad, uno de los grandes objetivos, según fuentes del PP consultadas por “El Imparcial”, “del que Mariano Rajoy quiere hacer bandera durante su mandato, volver a hacer a España una de las grandes naciones de la Unión Europea, con peso político y económico en la misma”. Otra novedad, la creación del Ministerio de Empleo, que sustituye al de Trabajo, y con ésa única función. “Otro gesto del presidente del Gobierno –según fuentes del PP consultadas por este diario- de lo que será su máxima prioridad, reducir los cinco millones de parados existentes en nuestro país”. El resto de la estructura de su gobierno está formado por uniones de antiguos Ministerios y secretarías de Estado, en la que destaca la inclusión de Deportes como parte del Gabinete dentro del departamento de Educación y Cultura.

En cuanto a los nombres elegidos por Rajoy para formar su primer Gobierno, analistas políticos señalan a este periódico que el núcleo duro de su Ejecutivo está formado por personas de su máxima confianza, “y aquí no ha habido sorpresas salvo en Empleo”. Su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, será también la titular de la cartera de Presidencia y la portavoz del Gabinete. En Economía y Competitividad, la elección de Luis de Guindos estaba en todas las quinielas, así como la de Cristóbal Montoro para Hacienda y la presencia de José Manuel Soria en el Consejo de Ministros, con la única duda despejada este miércoles sobre su destino final, Energía y Turismo. En Fomento, otra mujer de su absoluta confianza, Ana Mato, y “una de las sorpresas del día, en lo que se refiere a las personas de máxima confianza que deberán dirigir la política económica de España en esta Legislatura es el nombramiento de Fátima Báñez como ministra de Empleo”. Fuentes populares señalan a “El Imparcial” que se trata de una de las personas mejor preparadas dentro del partido. Andaluza de 43 años, ha sido mano derecha de Soraya Sáenz de Santamaría dentro del Grupo Popular en la pasada legislatura, “en la que demostró sobradamente su capacidad negociadora precisamente en la tramitación en el Congreso de los Diputados de la última reforma laboral llevada a cabo por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En el resto de los departamentos, Alberto Ruiz Gallardón ya tiene su Ministerio. Tras el anuncio de la composición de su Gobierno, ha sido muy comentado “el nivel de infiltración de Alfredo Pérez Rubalcaba y sus informantes en el Ayuntamiento de Madrid”, según fuentes populares. “Mensaje demoledor el que ayer recibió Rubalcaba en su móvil de sus supuestos informadores en el Ayuntamiento de Madrid, según ha quedado revelado en una foto publicada este miércoles por El Mundo: Gallardón a Defensa”. Pues no, ha sido Justicia la cartera para la que el alcalde Madrid ha sido designado.

Y respiro grande en el Ministerio de Defensa y en las Fuerzas Armadas. Fuentes militares señalan que “después de los tres mosqueteros –Trillo, Bono y Chacón-, a cada cual peor, a las Fuerzas Armadas nos ha tocado este 21 de diciembre la lotería de Navidad, con un día de adelanto. Por fin, una persona que conoce el Departamento, y admitiendo la crisis económica que sufrimos y que evidentemente también tendremos que soportar en los próximos Presupuestos, sabrá prioriza y entender las necesidades de la Defensa, pues no en vano fue secretario de Estado del Ministerio, y bueno, durante la etapa de Eduardo Serra como ministro”.

Una de las grandes sorpresas ha sido la designación de José Manuel García Margallo como ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación ante otros nombres que sonaban para ese puesto. Otra puntada con hilo del nuevo presidente del Gobierno. El nuevo responsable de la diplomacia española “tiene dos virtudes”, según las fuentes consultadas por este diario: economista y una amplia experiencia en el Parlamento Europeo, donde ha ocupado importantes puestos en comisiones relacionadas con las finanzas de la UE y en el Partido Popular Europeo.

Ana Mato será la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, otro de los nombres que tenían puesto asegurado en el Ejecutivo de Mariano Rajoy, así como José Ignacio Wert, que será titular de Educación Cultura y Deportes. Miguel Ángel Arias Cañete, una vez fuera de la carrera por Exteriores, ha sido nombrado, como también pronosticaban todas las quinielas, responsable de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, una cartera que no le resulta nada extraña y que ya ocupó en la etapa de José María Aznar como presidente del Gobierno.

¿Y el Ministerio del Interior? Para Jorge Fernández Díaz. Quien en principio estaba designado por Rajoy como candidato a la Presidencia del Congreso de los Diputados, tendrá la responsabilidad de de enfrentarse, tras de la economía, al segundo gran desafío del nuevo Gobierno, la política antiterrorista y la gestión del nuevo escenario creado tras el anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia terrorista. Y gestionar el mensaje claro lanzado por Rajoy: “Ni España ni yo demos nada a los terroristas”. Fernández Díaz cuenta con una gran ventaja. De origen catalán tiene una gran relación CiU, es un gran negociador y cuenta con una gran experiencia política obtenida en los distintos cargos públicos que ha ocupado, tanto en la Administración del estado como en la Cámara Baja. “Sabrá lidiar con Amaiur”, señalan los analistas consultados por este diario.

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