crónica política
Viernes 23 de diciembre de 2011
El Consejo de Ministros ha nombrado a los primeros ocho secretarios de Estado de los veinticuatro que conformarán la estructura del segundo nivel del Gobierno. También ha designado a Jorge Moragas como jefe de Gabinete de Mariano Rajoy, manteniendo el papel que tenía en el PP durante los últimos. Primera reunión del Ejecutivo popular y primera comparecencia de la vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Soraya Saénz de Santamaría como portavoz del Gobierno, quien ha confirmado que el próximo viernes se tomarán las primeras medidas importantes en el plano económico. Saénz de Santamaría ha destacado que en la reunión Rajoy ha fijado un calendario y las prioridades de cada Ministerio para abordar esas primeras reformas urgentes para reducir el déficit y volver a crear empleo.
En la línea de lo que anunció el presidente del Gobierno en la sesión de investidura, ha anunciado la aprobación de un decreto ley que prorrogará los Presupuestos Generales del Estado, con dos salvedades: la actualización de las pensiones a partir del 1 de enero y la congelación de la oferta de empleo público con una excepción, la referida a las Fuerzas de Seguridad del Estado, que sí podrán ver aumentadas sus plantillas. Un mandato importante para la nueva ministra de Empleo, Fátima Báñez, quien tendrá que tener diseñada la reforma del mercado de trabajo antes del final del primer trimestre de 2012. Para ello, los interlocutores sociales, empresarios y sindicatos tendrán que poner sus propuestas sobre la mesa antes del 7 de enero, tal y como les pidió Mariano Rajoy tras ganar las elecciones generales del pasado 20-N en las primeras reuniones que celebró como presidente del Gobierno “in pectore”.
Dentro del calendario anunciado por la portavoz del Gobierno, el Ejecutivo fijará un techo de gasto sobre el que se redactarán las cuentas, que será presentado antes del 31 de marzo, fecha a partir de la cual se aprobarán los Presupuestos Generales del Estado para 2012. Los nuevos ministros comparecerán ante el Congreso de los Diputados para informar de los planes de sus respectivos departamentos.
Como no podía ser de otra forma, Saénz de Santamaría se ha referido a la decisión del jefe del Ejecutivo de hacerla responsable del Centro Nacional de Inteligencia, al asignar a los servicios de inteligencia al Ministerio de la Presidencia, sacándolos del Ministerio de Defensa. La vicepresidenta ha recordado que la propia ley de creación del CNI admitía la posibilidad del cambio de su dependencia ministerial por una mera decisión del presidente del Gobierno, sin necesidad de modificar la legislación. La nueva responsable de los servicios secretos ha justificado que dejen de estar en la órbita de Defensa por la propia “evolución de los centros de inteligencia, por los servicios que prestan y porque la ley establece que su labor está al servicio de todo el Gobierno, y muy particular, al del presidente”.
Otro anuncio importante de la vicepresidente del Gobierno, quien ha confirmado que el Ejecutivo modificará la ley del Aborto para “preservar el derecho a la vida y garantizar la situación de las menores. El principal cambio en la normativa aprobada durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero será eliminar que las menores de edad puedan abortar sin conocimiento y permiso de padres, tal y como establece la actual ley.
Y mientras el Gobierno comienza a andar, en el PSOE guerra abierta de manifiestos, firmas a favor de unos u otros y, en fin, como señalan analistas políticos consultados por este diario, “una situación a punto de estallar como era previsible tras el desastroso resultado electoral que Rubalcaba obtuvo el 20 de noviembre. Las navajas han empezado a relucir y la división interna se ha hecho más que patente entre los zapateristas y los rubalcabistas, que consideran al ex presidente del Gobierno principal responsable de la debacle socialista en los comicios generales”.
El manifiesto firmado por veinte ex altos cargos del Ejecutivo socialista a favor de Rubalcaba ha puesto de manifiesto de una vez por todas que “el PSOE está roto en este momento”, algo que empezó a vislumbrarse al día siguiente de las elecciones generales y que se confirmó esta misma semana cuando Carme Chacón y otros dirigentes socialistas suscribieron un documento titulado “Mucho PSOE por hacer” en el que se mostraban partidarios de un proceso de elección del nuevo o nueva secretario o secretaria general del partido sin maniobras similares a las que provocaron la designación de Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato a la Presidencia del Gobierno en sustitución de José Luis Rodríguez Zapatero.
A los “zapateristas”, agrupados ahora principalmente en torno a la figura de la ex ministra de Defensa, no les ha sentado nada bien el manifiesto que esos ex veinte altos cargos, titulado “Yo sí estuve allí”, han publicado en respuesta al escrito impulsado por Chacón.
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