Nacional

Los sindicatos de Policía aplauden el nombramiento de Cosidó como director general

celebran también el fin del mando único

Miércoles 11 de enero de 2012
El recibimiento por parte de los sindicatos de la Policía al nuevo director general, Ignacio Cosidó, no ha podido ser mejor y, además, unánime. Los sindicatos mayoritarios de la Policía coinciden en que el nombramiento de Cosidó es “positivo” así como el fin del mando único. Ahora bien, los policías le urgen a que se ponga manos a la obra para atajar sus problemas, puesto que ya que los conoce de antemano.

Los policías han recibido con entusiasmo a su nuevo director general, Ignacio Cosidó. Para los sindicatos policiales no es precisamente un desconocido, pues ha trabajado codo con codo con ellos durante los cuatro años que ha estado al mando de la portavocía de Interior en el Congreso. Con el mismo agrado, los policías aplauden el punto y final del mando único y la separación en dos direcciones generales, una para la Policía y otra para la Guardia Civil, ambas dependientes de la Secretaría de Estado de Seguridad.

El portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP), Lorenzo Nebreda, ha considerado que la elección de Cosidó “es un acierto, porque lleva cuatro años trabajando con la Policía y por lo tanto conoce el entramado del Cuerpo”. Además, “es una persona que no necesita que las organizaciones sindicales le expliquen de nuevas los problemas de la Policía”, ha comentado Nebreda que sí ha pedido a Cosidó que “empiece a atajar los problemas que ya conoce”.

En la misma línea se ha manifestado el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito, al decir que “es positiva la designación de Cosidó, porque conoce los problemas, inquietudes y necesidades de la Policía”. Benito ha afirmado que el nuevo director “no tiene que aprender de cero pues ya domina la problemática del Cuerpo”.

Ambos portavoces sindicales han mostrado su satisfacción ante el fin del mando único. Benito ha dicho que “la separación era una necesidad, pues ya casi era imposible que un solo director dedicase la atención necesaria a los dos cuerpos, que juntos aglutinan a casi 160.000 funcionarios”.
Para Nebreda la separación en dos direcciones “es también un acierto”. Para complacer a los dos Cuerpos, que tienen necesidades tan diferentes, era necesaria la separación, además –ha comentado Nebreda- “para coordinar a ambos cuerpos ya está la Secretaría de Estado”.

Entre los deseos para esta nueva etapa que ahora comienza está el de que “se deje de usar a la Policía como herramienta política contra la oposición”, según ha explicado Nebreda. De hecho, desterrar la politización del Cuerpo es una de las apuestas del nuevo director, tal y como él mismo confirmo en una de sus primeras intervenciones al asegurar que “la Policía es una Institución que está al servicio de todos los ciudadanos y jamás puede ser instrumentalizada para ningún otro interés que no sea el interés general. Los policías saben hacer su trabajo y deben hacerlo sin interferencias de ningún tipo”.



También Nebreda ha dicho que entendiendo de antemano la grave situación de crisis del país, piensa que se puede avanzar en cuestiones como “la jornada laboral, la inseguridad jurídica que sufren los policías o la multireincidencia de algunos delincuentes”. Todas estas peticiones son bien conocidas por Cosidó y “esperamos que pronto empiece a ejecutarlas”, ha concluido Nebreda.

En su intención por acabar con la politización, el pasado miércoles el director general de la Policía llevó a cabo la renovación de la cúpula policial con la destitución de la práctica totalidad de los altos mandos del Cuerpo Nacional de Policía, comenzando por el director adjunto operativo (DAO), Miguel Ángel Fernández-Chico. El jueves, el Ministerio del Interior confirmaba los nuevos nombramientos en la cúpula de la Policía Nacional, en la que el comisario Eugenio Pino será el subdirector operativo del cuerpo y Enrique Barón se hará cargo de la Comisaría General de Información, de la que depende la lucha antiterrorista.

En la remodelación se incluyen también el nombramiento del jefe superior de Policía del País Vasco, Fernando Amo, en sustitución de Enrique Pamiés, uno de los tres mandos policiales imputados por el caso Faisán, y la designación de Alfonso José Fernández Díez como jefe superior de Policía de Madrid, tras el fallecimiento de Francisco Javier Redondo Zúñiga el pasado 14 de diciembre.

El organigrama diseñado por el departamento que dirige el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, incluye también, como ya avanzaron fuentes policiales, a Enrique Rodríguez Ulla como director general de la Policía Judicial y a Pilar Allúe, la primera mujer en dirigir una jefatura superior de Policía en 2007, como comisaria general de la Policía Científica.

A pesar de la buena acogida del director, estos nombramientos no ha gustado nada en el seno del SUP, que ha criticado la renovación de la nueva Junta de Gobierno de la Policía Nacional por ser la "más politizada desde la llegada de la democracia", y ha asegurado que era "imposible configurar un equipo peor".

TEMAS RELACIONADOS: